miércoles, 1 de mayo de 2013

LA IGLESIA DE SANTA ANA EN TORREALTA (VALENCIA), I.

 Visita guiada a la iglesia gótico-mudéjar torrealtense.


“A los cinco siglos de su edificación,
la iglesia de Santa Ana se nos propone como el mejor exponente de continuidad
entre la aldea de la época señorial y el tiempo presente”
-Del contenido textual-.











            
Palabras previas.
El objetivo del siguiente trabajo es dar a conocer y difundir lo que sabemos acerca de la iglesia parroquial de Torrealta –Santa Ana-, aldea de Torrebaja (Valencia), toda vez que se trata de uno de los monumentos más antiguos y bellos de la comarca.
            
Para nuestro propósito, comenzaremos por dar una breve reseña historiográfica, asomándonos al momento en que nuestra iglesia aparece en la diplomática y en la bibliografía, para decir acerca del origen patronal de la misma, lo que pudo suceder en el primer tercio del siglo XVI, de la mano de don Miguel Garcés de Marcilla, señor de Torrealta y hombre de armas que sirvió a las ordenes del Alfonso V de Aragón en la conquista de Nápoles, Sicilia y otras partes de Italia y África.
            
Veremos después los comentarios que los obispos de Segorbe hicieron en sus Relaciones ad limina sobre la parroquia torrealtense a lo largo del siglo XVII y parte del XVIII, comprobando la humildad y sencillez que la acompañaron en su desarrollo –comenzando por la de Diego Serrano de Sotomayor (1641), cuando la aldea censaba ocho o diez casas-. Veremos después el estado parroquial de la iglesia en el primer tercio del siglo XVII, esto es, en tiempos del obispo don Diego Muñoz Baquerizo (1714-30), para ver la renta líquida de sus prebendas.

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Vista de la fachada de la iglesia de Santa Ana en Torrealta-Torrebaja (Valencia),
con detalle del olmo que sombreaba el lugar (ca.1957)
[Foto tomada por Luis B. Lluch Garín durante una visita a la aldea,
publicada en diario Las Provincias el martes, 13 de septiembre de 1966].
            
Repararemos después en los comentarios de Pascual Madoz (1859), viendo el momento en que Torrealta se adscribe al municipio de Torrebaja, por no reunir los 30 vecinos que la Ley le exigía para seguir siendo municipio independiente, siendo en este apartado donde se alude al instante en que el señorío de Torrealta se vincula a la baronía de Andilla, hecho ocurrido a finales del siglo XVIII, por matrimonio entre don Francisco Garcés de Marcilla y doña Rosalía Diez Girón de Rebolledo, y Llorens, poseedora de aquel título. El hijo de estos, don Pedro de Alcántara Garcés de Marcilla Díaz Girón de Rebolledo, fue barón de Andilla (1807) y Capitán General de Valencia (1822).
           
Cronológicamente, los comentarios de Badía Marín y Pérez Tarín (1953) acerca de la destrucción del retablo gótico de la iglesia torrealtense nos servirán para introducir lo sucedido en ese momento histórico, basándonos en los testimonios recogidos y en la documentación contenida en la Causa General. Los años sesenta constituyen un momento de inflexión en las parroquias del Rincón de Ademuz, pues tras la remodelación de la archidiócesis el arciprestazgo pasó de Segorbe a Valencia, circunstancia que aprovechamos para exponer el estado de la parroquia según la Guía de la Iglesia en la Diócesis de Valencia (1963).
          
Finalmente, invitamos al lector a conocer la iglesia parroquial de Santa Ana, mediante una visita virtual guiada a Torrealta, para ver la ubicación y el estado actual de esta pequeña joya del gótico-mudéjar local.

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Vista del Torreón y Casa Grande de los Garcés de Marcilla en Torrealta-Torrebaja (Valencia),
desde la iglesia de Santa Ana (2012).


La iglesia de Torrealta en la historiografía.
La iglesia de Santa Ana en Torrealta (Torrebaja), además de monumento notable –singular y de bella estampa-, es una de las parroquias más antiguas del Rincón de Ademuz, aunque posterior a la de Ademuz, Castielfabib, Vallanca y Puebla de San Miguel... Sin embargo, su templo es anterior al que poseen las villas citadas, pues mientras el de aquellas es de los siglos XVII-XVIII, el de Torrealta data del Quinientos.
            
Torrealta entra en la historiografía eclesiástica de la mano del obispo de Albarracín y Segorbe -don Gaspar Jofre de Borja (1530-56)-: el prelado estuvo de visita en el Rincón de Ademuz, por su “Dietario” sabemos que vino en la segunda quincena de mayo de 1534: entró por Vallanca [mayo 17], bajó hasta Ademuz y subió hasta Puebla de San Miguel [mayo 18]; descendió luego hasta Torrebaja (La Torre hondonera), y Torrealta (La Torre somera) y Tramacastiel [mayo 19]. Pasando desde allí a Castielfabib [mayo 20], El Cuervo [mayo 21], Alhobras y Tormón [mayo 23], entrando en el vicariato de Albarracín por Jabaloyas (Teruel).[1] Hemos de saber que desde 1259 los obispados de Albarracín y Segorbe se hallaban unidos –Segobricensis et Sanctae Mariae de Albarrazino-, siendo el Rincón de Ademuz la zona que marcaba la división geográfica entre ambos territorios.
            
Del contenido de la Visita pastoral del obispo Jofre de Borja debemos destacar las seis parroquias del Rincón de Ademuz censadas hasta los años treinta del siglo XVI, cinco dirigidas por rector [Ademuz, Castielfabib, Torrealta, Torrebaja y Vallanca] y una mediante vicario [Puebla de San Miguel], viendo que a las cuatro ya conocidas se habían añadido dos nuevas: la de Torrealta, lugar de los Garcés de Marcilla y la de Torrebaja, lugar de los Heredia y luego de los Ruiz de Castellblanch, ambas de fundación patronal. Con la particularidad de que Puebla de San Miguel, Vallanca y Torrealta se hallaban entonces en la jurisdicción territorial de Ademuz, mientras que Torrebaja estaba en la de Castielfabib.[2]
         
Cabe decir que en este mismo siglo XVI se produjo un hecho trascendental en la administración eclesiástica, cual fue la desmembración de las iglesias de Albarracín y Segorbe, decidida por el Papa Gregorio XIII (1572-81) mediante la Bula De Regimini -hecho que tuvo lugar el 21 de julio de 1577-: Albarracín quedó subordinada a la metropolitana de Zaragoza, mientras que la de Segorbe pasó a depender de la valentina.[3] Para Segorbe se nombró a don Francisco Sancho y Allepuz (1577-78)[4] y para Albarracín a don Juan Trullo, quien falleció sin haber llegado a posesionarse, por lo que fue nombrado para sucederle don Martín de Salvatierra, que tomó posesión al año siguiente (1578).[5] Por lo demás, para situarnos en las coordenadas históricas, cabe añadir que por este tiempo –comienzos del último cuarto del siglo XVI- los franciscanos Observante de Valencia se posesionaron del Convento de San Guillermo en Castielfabib (1577), cuyo claustro había sido ocupado previamente por los ermitaños de san Agustín y después por los Carmelitas de Aragón.[6]

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Vista de la fachada principal de la iglesia de Santa Ana en Torrealta-Torrebaja (Valencia), 2013.


Acerca del origen patronal de la iglesia de Torrealta.
            
Desconocemos los documentos fundacionales, pero se ha conservado una referencia bibliográfica al respecto, donde se dice de tan glorioso momento. La información procede del caballero don Joseph Thomás Garcés de Marcilla, caballero del Orden de Nuestra Señora de Montesa, que dice:
  • El mismo D. Miguel llevado de su pio zelo, y devoción á nuestra Señora del Remedio, muy con siguiente en personas de carrera, y servicios edificó en su Lugar de Torre-Alta una Iglesia, que dedicó á la Virgen del Remedio, surtiéndola de todos los ornamentos necesarios para la celebración de los Divinos Oficios, y la erigió en Curato, dotándole á satisfacción del Obispo de Segorbe, en cuya Diócesis está, y en su conseqüencia poseen hoy sus descendientes el Patronato de ella.[7]
 
Cuando dice de “D. Miguel” se refiere a don Miguel Garcés de Marcilla, señor de Torrealta y hombre de armas, que sirvió a las ordenes del Alfonso V de Aragón en la conquista de Nápoles, Sicilia y otras partes de Italia y África. Don Miguel casó en primeras nupcias con “Leonor Sánchez Muñoz, hermana del Barón, y Señor de Escriche, que murió sin sucesión á pocos años de celebrado” el matrimonio. A su regreso del servicio de armas casó en segundas nupcias con “Doña Violante Ram de Vintimila, Casa muy antigua, y tan ilustre, que por Vintimilla pretende traher su origen, y descendencia de los Emperadores de Oriente”. De su segundo matrimonio con doña Violante Ram de Vintimilla nació don Juan Garcés, del que el mismo autor comenta:
  • D. Juan Garcés como se acredita por la Escritura de donación que ambos á dos le hicieron en 7 de junio de 1509 del Lugar de Torre-Alta, Señorío antiguo de su Casa, que se llama también Torre-Susana, ó Somera en muchos escritos, y Autores, que quiere decir lo mismo que Alta, confinante con Ademús, y de otros bienes que poseían, como el Señorío de la Casa, y tierras de Altamira, situado también en aquella inmediación.[8]

Me ha parecido de interés traer a estas páginas la cita del caballero montesiano, pues resulta esclarecedora para establecer el origen de la iglesia torrealtense y la genealogía de sus patronos, los señores de Torrealta. Según puede verse, el templo de Torrealta fue erigido por don Miguel Garcés de Marcilla en el primer tercio del siglo XVI, en todo caso antes de la visita del obispo de Albarracín y Segorbe, el mencionado don Gaspar Jofre de Borja (1530-56), que como se ha dicho visitó la zona en la segunda quincena de mayo de 1534. Don Miguel Garcés de Marcilla, señor de Torrealta, debió ser hombre notable, al menos eso parece deducirse de los servicios prestados a la corona:
  • Y habiendo sucedido en la Corona de Aragón, por la muerte del Rey D. Alonso, su hermano el Rey D. Juan el II, continuó con este sus mismos servicios, siguiéndole quando pasó á recobrar los Condados de Rosellon, y Cerdeña que tenia usurpados el Rey de Francia contra la Concordia sentada entre los dos; cuya jornada fué de mucho riesgo, y trabajo, porque el mismo Rey después de haber ganado los Condados sufrió un largo, y penoso sitio en la Villa de Perpiñan donde se había entrado (XLIX). Y por lo mismo que conocía su gran fidelidad, y esfuerzo, lo premió con la Alcaldía del Castillo de Castelfaví, que quando estaba dividida la Corona de Castilla de la de Aragón, era la frontera, y antemural del Reyno de Valencia, y Aragón contra Castilla, por estar situada en un punto que servia de llave para ambos Reynos; y esto hacia que siempre era donde por lo regular se trababan los primeros trances de la guerra. Y así desde luego que se movían las armas se ponía gran cuidado de parte de Castilla para tomar este paso, y por la propia causa no se fiaba por los Reyes de Aragón, sino á personas de experimentada, conducta y valor (L). Esta Alcaldía, y su defensa tuvo encomendada D. Miguel Garcés, y continuó en sus descendientes, y sucesores, como luego veremos, por mas de un siglo, no obstante haber cesado aquella causa con la unión de las dos Coronas en tiempo del Rey Cathólico D. Fernando hijo del Rey D. Juan el II.[9]

El párrafo dice del currículo de don Miguel Garcés de Martilla, que después de haber servido a Alfonso V el Magnánimo (1316-1458) asistió a su hermano y heredero en la corona de Aragón -Juan II el Grande (1458-79)-: con el rey estuvo en la reconquista de los condados de Rosellón y Cerdeña.[10] Durante esta campaña sufrió asedio en la villa de Perpiñán. En premio a su fidelidad y esfuerzo, el rey Juan le premió con la alcaldía de Castielfabib. A este respecto existe un documento de la Bailía, datado en 1505, esto es, durante el reinado de Fernando II el Católico, en el que se alude al tal Garcés de Marcilla (la negrita es mía):
  • Per part del amat nostre Miquel Garcez de Marzilla, alcayt del castell de Castielfabib, se ha recorregut a nostra magestad dient que lo dit castell esta en moltes partes de aquel derrocat e te molta necessitat de reparasio.[11]

El documento prueba la veracidad de las palabras del caballero montesiano, haciéndonos saber a la vez que a la fecha del registro -comienzos del siglo XVI- el castillo de Castiel se hallaba en muy mal estado, requiriendo una actuación urgente para reparlo en sus partes dañadas. Ello resulta comprensible, pues una construcción tan antigua y grande como la fortaleza castielfabiense debía necesitar un mantenimiento continuado, que seguramente no tenía. Desde la unificación de las coronas de Aragón y Castilla, tras el matrimonio de los Reyes Católicos –Isabel I de Castilla y Fernando II de Aragón-, el castillo de Castielfabib perdió la importancia estratégica que hasta ese momento tuvo, por ser lugar fronterizo entre ambos reinos; sin embargo, don Miguel y sus sucesores continuaron en el cargo de alcaide durante más de cien años. Quizá convenga aclarar que el “alcaide” era el responsable militar de un castillo…


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Vista parcial del caserío de Torrealta-Torrebaja (Valencia),
con detalle del Torreón de los Garcés de Marcilla (2012).

            
La parroquia de Santa Ana en las relaciones ad limina de los obispos de Segorbe.
         
Las relaciones ad limina eran los informes que los obispos enviaban periódicamente a Roma, para informar acerca del estado espiritual y material de las parroquias de sus diócesis. De la parroquia de Torrealta, hallamos noticia a partir de la enviada por fray Diego Serrano de Sotomayor (1641), quien dice (la negrita es mía):
  • Además hay otra aldea que tiene unas ocho o diez casas, llamada La Torre Alta, en cuya parroquia, que tiene el título de Nuestra Señora del Remedio, el párroco no reside por su pobreza; a la administración de los sacramentos e instrucción de los fieles sirve el rector, que está en un pueblo próximo llamado Torrebaja.[12]

            
Los informes de las ad limina están redactados en latín eclesial, pero aquí ofrecemos la traducción al español. Nuevas referencias se hallan en la Relación del obispo fray Francisco Gavaldá Guasch (1656), que dice:
  • Torre Alta doce domicilios. Un rector, cuya dote bastante pequeña el señor del Lugar aumentó convenientemente y prometió ampliarla.[13]

En la siguiente Relación, enviada por el obispo fray Anastasio Vives de Rocamora (1667), se dice:
  • Torre Alta doce domicilios, un rector del que la dote, como señor del Lugar, desde hace algún tiempo aumenta lo suficiente con claridad y suficiencia.[14]

Mediados los ochenta del mismo siglo hallamos nueva Relación, enviada por el obispo don Crisóstomo Royo de Castelví (1684), que dice:
  • Torre Alta pobrísima aldea, de solo quince domicilios donde el rector tuvo parte de los frutos de algunos ingresos y que, a pesar de que la dote ha sido aumentada por el señor del Lugar, vive bastante miserablemente.[15]

Valga un inciso para hacer constar que en los años ochenta del siglo XVII (1681) era señor del Lugar de Torrealta don Andrés de Marcilla, y censaba veinte casas.[16] La siguiente Relación con mención a nuestra parroquia se produjo en tiempos de don Antonio Ferrer Milá (1693), que dice:
  • Torre Alta pobrísima aldea, de sólo quince domicilios donde el rector tuvo parte de los frutos de algunos ingresos y que, a pesar de haber sido aumentada la dote por el señor del Lugar, vive bastante miserablemente.[17]

La siguiente Relación fue enviada por el mismo obispo [Ferrer Milá (1698)], sin que hallemos cambios en las notas referentes a Torrealta;[18] asimismo en la que remitió a comienzos de la nueva centuria (1705),[19] estando en plena Guerra de Sucesión (1701-13).

Evolución de la población en Torrealta-Torrebaja (Valencia), por Casas (1656-1885).
POBLACIÓN
1656
1667
1684
1693
1698
1705
1885
Torrealta
12
12
15
15
15
15
40
Tomado de CÁRCEL ORTÍ (1989), tomo I, pp. 246-247. Elaboración propia (2013).

No volveremos a encontrar otras Relaciones donde se menciona nuestra parroquia hasta finales del siglo XIX (1885), siendo obispo de Segorbe don Francisco de Asís Aguilar y Serrat (1880-99). En su informe aparece una tabla de Réditos [Reditus], donde se sitúa ordenadamente cada parroquia de la diócesis, según el número de casas que posee. En el conjunto diocesano -64 parroquias-, la de Torrealta ocupa el penúltimo lugar, entre Las Dueñas [62] y Cervera [64], con las características que se exponen:[20]

Rentas de la parroquia de Torrealta-Torrebaja (Valencia), en tiempos del obispo Aguilar y Serrat (1885).
ORDO
PARROCHIAE
DOMUS
PARROCHI
CULTUS
COADIUTORUM
CLASSIS
63
Torrealta
40
850
250
-
De ingressu
Tomado de CÁRCEL ORTÍ (1989), vol. III, pp. 1.738-1.739. Elaboración propia (2013).


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Vista del Torreón de los Garcés de Marcilla, desde la iglesia de Santa Ana en Torrealta-Torrebaja (Valencia), 2012.


La parroquial de Torrealta tras la Guerra de Sucesión (1714-30).          
Tras la Guerra de Sucesión, y ante las exigencias del Gobierno central de nuevos subsidios para la Guerra con Francia (1719) y ante el temor de la peste aparecida en Marsella (Francia), el obispo -don Diego Muñoz Baquerizo (1714-30)- realizó un Censo diocesano [con el propósito de solicitar una rebaja en los impuestos], cuyas circunstancias reflejan el estado de cada parroquia, según puede verse por los datos adjuntos. Entre las 47 parroquias de la diócesis de Segorbe que recoge el Padrón, la Rectoría de Torrealta ocupaba el número 41, entre Matet [40] y Peñalba [42]. Por lo demás vemos que carecía de beneficios, y que la parte correspondiente a la Fábrica del templo suponía casi la mitad de la Rectoría, con 14 Libras 14 sueldos 0 dineros.

Presentación de los datos de la Rectoría de Torrealta, según la renta líquida de sus prebendas, en tiempos del obispo Muñoz Baquerizo (1714-30).
PARROQUIA
RENTA LÍQUIDA
Fábrica
14 L 14 s 00 d
Rectoría de Torrealta [41]
39 L 14 s 00 d
TOTAL
53 L 28 s 00 d
[=54 L 08 s 00 d]
Tomado de Aguilar y Serrat (1890). Elaboración propia (2002). La cifra entre corchetes tras el nombre de cada parroquia representa el número de orden que posee, entre las 47 que censaba entonces la diócesis de Segorbe, según la renta líquida de sus beneficios. Para el sumatorio y reducción de las cantidades totales, hay que tener en cuenta que 1 L= 20 s= 240 d. Lo cual significa que cada 12 dineros hacían un sueldo, y cada 20 de estos una Libra. Asimismo, que la Libra era una moneda contable, sin existencia real.


La parroquia de Torrealta a mediados del siglo XIX (1859).
Mediado el siglo XIX Torrealta ya se hallaba bajo la jurisdicción municipal de Torrebaja (Valencia) y –según anota Pascual Madoz (1859)- censaba unas veinticuatro casas de mediana fábrica. De su parroquial, dice:
  • [Posee] una iglesia parroquial [Nuestra Señora del Remedio] de entrada, servida por un cura de patronato del señorial Territorial, barón de Andilla, y un sacristán que nombra el párroco. Tuvo Ayuntamiento este pueblo, y término propio hasta hace pocos años que por no reunir los 30 vecinos de la ley se agregó al de Torrebaja.[21]

Según se dice en una nota al final del párrafo 24 del texto del suplicante, don Joseph Thomas Garcés de Marcilla, Caballero de la Orden de Montesa, Barón de Andilla, y Gobernador de San Matheo de la referida Orden, la baronía de Andilla fue creada en 1307 por Jaime I el Conquistador, “a favor de Ximen Perez de Marcilla y confirmado el 1853 por doña Isabel II a nombre de don Francisco Garcés de Marcilla y Cerdán”.[22] Sin embargo, la vinculación del señorío de Torrealta con la baronía de Andilla se produce por el matrimonio de don Francisco Garcés de Marcilla con doña Rosalía Diez Girón de Rebolledo, y Llorens, Señora, y Baronesa de la Villa, Castillo, y Baronía de Andilla,[23] hecho que tuvo lugar a finales del siglo XVIII. El padre fray Roberto Muñiz, cisterciense, en Médula Histórica... (Valladolid, 1791), dice al respecto:
  • Por haberse casado Doña Rosalía Diez Giron de Rebolledo, antes Llorens, Baronesa de Andilla con D. Francisco Garcés de Marcilla, Señor de la Torre alta, pasó la Baronía á los Garceses de Marcilla, cuyo origen es bastante conocido: lo son las heroycas acciones de Gimen Garcés, Rico Home de Aragón, executadas en tiempo del Rey D. Pedro Primero y del Emperador D. Alonso: y que Juan Garces de Marcilla Alcalde de Albarracin, Hermano de Miguel Señor de la Torre fué quarto Nieto D. Rafael Garcés Señor de las Baronias de Gaibiel, y Santa Croche, que casó con Doña Antonia Carrillo de Mendoza.[24]

Don Pedro Alcántara Garcés de Marcilla Diez Girón de Rebolledo es de 3 de abril de 1807 barón de Andilla.[25] Don Antonio Garcés de Marcilla, barón de Andilla, Comandante Militar de Castellón (1820-1822). Cesó al ser nombrado capitán general de Valencia, el 13 de agosto de 1822.[26]

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Vista parcial del Torreón de los Garcés de Marcilla en Torrealta-Torrebaja (Valencia),
desde el solar del antiguo cementerio parroquial (2012)


La iglesia de Torrealta a mediados del siglo XX (1953).
Como bien observara Badía Marín a mediados del pasado siglo XX (1953), Torrealta forma parte de Torrebaja, pero pese a haberse adscrito a su ayuntamiento no ha perdido su personalidad, conservando su Iglesia, Casa Señorial y Casa Ayuntamiento. Respecto a su iglesia parroquial, dice:
  • La Iglesia Parroquial es excelente. Está dedicada a Santa Ana desde tiempo inmemorial, allá por fines del siglo XVI, y como tal Parroquial es de fundación patronal, derecho éste que decayó en los primeros años del siglo XX. En esta Iglesia se venera a la Patrona de Torre Alta, la Santísima Virgen del Remedio. Existía un retablo gótico de fines del siglo XIV, bastante deteriorado, pero que desapareció durante la guerra civil de 1936. Hoy queda el retablo del altar mayor y en el techo se conserva un escudo, que debió ser del señor de Torre Alta en algún periodo histórico. Tiene forma de corazón y está cruzado por tres barras amarillas en campo de gules; en el centro y sobre la barra superior una estrella plateada de seis puntas. Dícese que Torre Alta fue de los Conde de Montezuma y que pasó al Barón de Andilla por un matrimonio.[27]

Según hemos visto arriba, la dedicación inmemorial de la iglesia es más bien a la Virgen del Remedio, siendo más reciente la de Santa Ana. Respecto al retablo gótico, sabemos que fue destruido durante la Guerra Civil. De aquel triste período histórico hemos recogido algunos testimonios, siendo momento oportuno para rememorarlos.

1] Francisco Provencio Garrido (Torrealta, 1924), hijo de Heliodoro y de Ángeles, dice:
  • Aquí en Torrealta sacaron las cosas de la iglesia y las quemaron, los santos, las andas, todo, todo lo que podía arder... El retablo, que según don Valentín era muy valioso, lo sacaron también, lo deshicieron y lo quemaron frente a la iglesia, todo ardió en un montón... Ver quemar todo aquello, la Virgen del Remedio, la del Rosario, Santa Ana..., me produjo mucha impresión, y me fui corriendo a casa, llorando. Al verme llorar mi madre me preguntó qué me pasaba y yo se lo dije: "Madre, que están quemando los santos y la Virgen..." -entonces mi madre me cogió y me dijo que no tuviera pena, que cuando pasara todo aquello compraríamos otras imágenes, que no llorara...-. Recuerdo que había un santito que llamaban el “Niño de la Bola”, sí, un Niño Jesús con una bola así en la mano..., pues también lo quemaron: a ése yo no lo vi quemar, pero contaron que fue un muchacho de mi quinta que vivía en Las Eras; parece que lo cogió y lo echó al fuego y al caer se le rompió el brazo a la imagen... Y cuando terminó la guerra, este mismo muchacho iba de pastorcico con unas cabras y estando por La Matorra se encontró una bomba y al lanzarla le explotó y le arrancó el brazo... Tuvieron que ir por él, y el pobre no se desangró de milagro. Recordando lo que había ocurrido con el “Niño de la Bola”, la gente le decía: “Ves, esto te ha ocurrido por haber tirado el Niño Jesús a la hoguera...”. El hermano mayor de este muchacho era uno de los que ayudó a sacar y quemar todo lo de la iglesia... No es que fueran malos, era la incultura que había entonces. La casa del señor cura también la saquearon,...[28]

2] Miguel Sánchez Calvete (Torrealta, 1925), hijo de José y de Matilde. A propósito del despojo de la iglesia de Torrealta (Torrebaja), evoca:
  • Los primeros milicianos que subieron a Torrealta iban de paisano y llevaban una franja de tela roja al brazo, aunque algunos ya portaban gorros militares y galones. Muchos de aquellos serían presos comunes, los que soltaron de la Cárcel Modelo de Valencia. Lo primero que hicieron fue abrir la puerta de la iglesia y con picos arrancaron todo el frente del retablo: al picar por la parte de abajo saltó todo el frontal, y lo sacaron a la puerta de la iglesia, donde el olmo, y allí mismo le prendieron fuego. Claro, lo sacaron todo, el retablo de madera, las imágenes, andas y lo que pillaron... Todo lo desvalijaron. Enseguida requisaron la casa del cura, don Valentín Alegre Martín, que (está) a la entrada de la aldea, conforme se entra a la derecha.[29]

torrealta-olmo-iglesia-parroquial-procesion
Vista del Torreón de los Garcés de Marcilla en Torrealta-Torrebaja (Valencia),
desde el olmo (Ulmus carpinifolia) que hubo frente a la iglesia de Santa Ana
[Foto cedida por el señor Bienvenido Martínez Aguilar, vecino del Lugar].


3] Asimismo, el cura encargado de Torrebaja [don Valentín Alegre Martín (1884-1956)] envió al Fiscal Instructor de la Causa General de Valencia el informe solicitado, diciendo:
  • A los efectos de la Causa General de esa Capital/ (ramo de Torrebaja), pongo en conocimiento de V.S./ que, desconocedor de los vandálicos hechos llevados a/ cabo en los templos sagrados de este término muni-/ cipal por los rojos-marxistas, he practicado las/ oportunas indagaciones, resultando de ellas, aun-/ que vagos e incompletos, los datos siguientes:// A mediados de Agosto de 1936 un grupo de/ forajidos profanó sacrílegamente las dos iglesias pa-/ rroquiales de Torrebaja y Torrealta y las ermitas/ de S. José y de S. Roque, saqueando y destruyendo/ sus ornamentos sagrados, retablos, altares, imágenes,/ archivos y demás enseres, e incautándose el Comité/ local de los vasos sagrados y algunos objetos.// El grupo en cuestión se componía, dicen, de/ forasteros y desconocidos, venidos al parecer de/ Valencia a instancias y por gestión del vecino de este/ pueblo Casto Licer, difunto, y traídos en un camión/ de la propiedad del también vecino de esta población/ Ramón Arnalte, o de sus hijos, conducido por uno de/ estos hijos, llamado Fidel Arnalte. Iban capitanea-/ dos por un individuos a quien llamaban Pepe el Madrileño.// No me es posible detallar los objetos destruidos o/ desaparecidos, pertenecientes a estas iglesias, en tan/ sacrílega devastación, y considero de difícil apre-/ ciación los daños ocasionados, aun considerados/ solamente bajo el punto de vista material/ y artístico, ni existen fotografías de los edificios/ anteriores ni posteriores a la destrucción; mas/ según informes y asesoramiento de algunas/ personas de esta población, su valoración/ aproximada es como sigue:// Dios guarde a V.S., muchos años./ Torrebaja 30 de junio de 1943. Valentín Alegre, Cura.[30]

                Parroquia de Torrealta-Torrebaja (Valencia).
CONCEPTO
VALORACIÓN EN PESETAS
Archivo
3.000,00
Casa y huerto rectoral
9.000,00
Daños en el edificio
6.000.00
Muebles y otros enseres
7.000,00
Ornamentos y objetos de tela
8.000,00
Retablos e imágenes
120.000,00
Vasos sagrados y relicarios
12.000,00
TOTAL
165.000,00
Tomado de SÁNCHEZ GARZÓN (2011), p. 409.






[1] AGUILAR Y SERRAT, F de Asís (1890), Noticias de Segorbe..., Segorbe, tomo I, párrafo 222, pp. 216-217. SÁNCHEZ GARZÓN, Alfredo (2007). Iglesias y ermitas del Rincón de Ademuz, origen y desarrollo histórico, en Del paisaje, alma del Rincón de Ademuz, Valencia, vol. I. p. 147 (145-152).
[2] SAMPER I GORDEJUELA, H de (1699). Montesa Ilustrada. Origen, Fvndación, Principios, Institvtos, Casos, Progresos, Ivrisdicción, Derechos, Privilegios, Preeminencia, Dignidades, Oficios, Beneficios, Héroes, Y Varones Ilvstres De La Real, Inclyta, Y Nobilíssima Religión Militar De Nuestra Señora Santa María De Montesa, Y San Jorge De Alfama, Impresa por Jerónimo Vilagrasa, impresor de la ciudad y de la Santa Inquisición en el Colegio de la Orden de Montesa, Valencia; SÁNCHEZ GARZÓN, Alfredo (2002). Aportaciones al conocimiento de la Encomienda de Montesa..., Valencia, pp. 100-102. SÁNCHEZ GARZÓN (2007), p. 147.
[3] Archivo Catedral de Albarracín [ACAlb], pergamino 201; VILLANUEVA, J L (1804) Viage literario a las iglesias de España, Madrid, vol. III, p. 248; TOMÁS LAGUÍA, César (1955). Catálogo de la sección de pergaminos de la Catedral de Albarracín, Teruel, apéndice V.
[4] MANSILLA REOYO, D., La reorganización eclesiástica española del siglo XVI, en: Antologica Anna (CSIC), 4 (Roma, 1956), pp. 175-177 [y nota 341, donde se corrige la fecha dada por EUBEL, C., Hierarchia Catholica..., Monasterii (1898-1910), vol I (3 vols) p. 100, nota 1]; BLASCO AGUILAR, J., Historia y derecho..., Valencia, 1973, p. 334.
[5] EUBEL, C., p. 112; BLASCO AGUILAR, J., Historia y derecho..., Valencia, 1973, p. 334.
[6] SÁNCHEZ GARZÓN, Alfredo (2001). Aproximación a la Historia del Convento de San Guillermo en Castielfabib (Valencia), Valencia.
[7] GARCÉS DE MARCILLA, J T. (1780). Memoria genealógica perteneciente a la familia que mayor renombre gozó en la ciudad de Teruel, Editada por el caballero Josep Thomas Garcés de Marcilla, Presentada a Su Majestad en la Oficina de don Manuel Martín, Madrid, Número17.
[8] Ibídem.
[9] Ibídem, Número16.
[10] <A comienzos de 1462, el conde Gastón IV de Foix, yerno del rey aragonés, maniobró el acercamiento entre su suegro y el rey Luis XI de Francia. La boda de Gastón de Foix, hijo del conde, con Magdalena de Francia, hermana del rey francés, posibilitaría a Luis XI someter al futuro rey de Navarra al vasallaje del francés. En este sentido, el tratado de Olite de abril, garantizó el reconocimiento de Juan II como rey de Navarra y de Gastón IV como su sucesor. A comienzos de mayo, los reyes de Aragón y Francia se entrevistaron en Sauveterre del que resultó el tratado de Bayona, por el que el rey Luis XI mandaría a Gastón IV al frente de un ejército francés para aplastar la sublevación en Cataluña, y Juan II tuvo que hipotecar Rosellón y Cerdaña como pago de la deuda de 200.000 escudos para financiar el ejército francés. Rosellón y Cerdaña serían devueltos a la Corona de Aragón por el Tratado de Barcelona (1493)>. Cf. Wikipedia, voz Juan II de Aragón.
[11] Archivo del Reino de Valencia [ARV], Bailía, L., 1163, fol. 216. <Por parte de nuestro amado Miguel Garcés de Marcilla, alcaide del castillo de Castielfabib, se ha recurrido a Nuestra Magestad diciendo que el dicho castillo está en muchas partes derruido y tiene mucha necesidad de reparación...> Citado por RUEDA, José. Dos castillos medievales: Ademuz y Castielfabib, en revista Ababol, 31 (2002), 32.
[12] CÁRCEL ORTÍ, Mª Milagros (1989). Relaciones sobre el estado de las diócesis valencianas, Edita Generalidad Valenciana, Valencia, tomo III [Segorbe], p. 1489.
[13] Ibídem, p. 1.522.
[14] Ibídem, p. 1.541.
[15] Ibídem, p. 1.562.
[16] MARES MARTÍNEZ, V., La Fénix troyana, Primera Edición, Imprenta de Mateo Senén, Valencia, 1681/ Segunda Edición, Imprenta La Federación, Teruel, 1931, p. 194.
[17] CÁRCEL ORTÍ (1989), p. 1.580.
[18] Ibídem, p. 1.593.
[19] Ibídem, p. 1.605.
[20] CÁRCEL ORTÍ (1989), tomo III [Segorbe], pp. 1738-1739.
[21] MADOZ, Pascual (1859). Diccionario Geográfico-Estadístico-Histórico..., Madrid, tomo XV, p. 72.
[22] GARCÉS DE MARCILLA (1780), párrafo 24 y 25.
[23] Ibídem.
[24] MUÑIZ, fray Roberto. Médula Histórica…, Valladolid, M.D.CC.XCI, tomo VIII, pp. 386-387.
[25] PÉREZ-OLAGÜE, Carmen. Dirección General del Patrimonio: Andilla, en: http://www.cult.gva.es/dgpa/bics/detalles_bics.asp?IdInmueble=2119.
[26] PARDO CAMACHO, Ricardo. Gobernadores militares en la provincia de Castellón, en: http://www.aulamilitar.com/gobernadores.hts.
[27] BADÍA MARÍN, Vicente y PÉREZ TARÍN, José Alejandro. Torre Baja, mi pueblo, Valencia, 1953, p. 35.
[28] SÁNCHEZ GARZÓN, Alfredo. Francisco Provencio Garrido, natural y vecino de Torrealta (Torrebaja), del sábado 10 de diciembre de 2011.
[29] SÁNCHEZ GARZÓN, Alfredo (2009). La Guerra Civil Española (1936-39) en el Rincón de Ademuz, en Del paisaje, alma del Rincón de Ademuz, Valencia, vol. III, p. 171. ID. El expolio de las iglesias y ermitas de Torrebaja durante la revolución, con detalle de los daños, en Ibídem, Valencia, 2011, vol. IV, p. 407.
[30] SÁNCHEZ GARZÓN (2009), pp. 109-110. SÁNCHEZ GARZÓN (2011), p. 409.

2 comentarios:

EFEMERIDES dijo...

Me gustaría poder consultar una partida de bautismo de un nacido en Torrealta sobre 1850. ¿Los libros bautismales se conservan en la parroquia? ¿Hay un telefóno o correo electrónico para poder ponerme en contacto?

Anónimo dijo...

Un documento muy interesante, me ha gustado mucho, gracias por el documento y su publicación.