viernes, 14 de marzo de 2014

GEOLOGÍA, OROGRAFÍA Y PAISAJE DEL RINCÓN DE ADEMUZ.


Una lección de geología,
a propósito del “Punto de Interpretación Geológica”
del Montecillo en Torrebaja (Valencia).



“El espectáculo de lo bello,
en cualquier forma en que se presente,
levanta la mente a nobles aspiraciones”
-Gustavo Adolfo Bécquer (1836-1870),
poeta español-.



            Palabras previas.
           Uno los lugares más admirables del Rincón de Ademuz –al menos para mi gusto, aunque hay otros similares- es el Mirador del Montecillo en Torrebaja (Valencia). A veces subo hasta allí, tomo asiento en uno de los bancos bajo los pinos y me abstraigo contemplando el magnífico y sencillo espectáculo que puede observarse -magnífico por lo majestuoso, sencillo por lo natural- pues en condiciones normales contemplar la Naturaleza me serena. Don Miguel de Unamuno lo decía así: No sé apreciar la naturaleza más que por la impresión que en mí produce... –mostrando la interacción que suele producirse entre el paisaje y el espectador sensible-.
            El Montecillo es un montículo al noroeste de Torrebaja, a un tiro de fusil de la población. Puede llegarse hasta el lugar caminando, ancestral y económico medio de locomoción, además de muy saludable, aunque cada cual puede elegir el medio que guste. Desde el pueblo puede tomarse el paseo de la Presa, cruzar el río Ebrón y salvar el repecho que la carreterita –más bien camino rural (asfaltado)- hace en este punto para unirse a la carretera nacional 330 que viene de Ademuz: se trata de la vieja calzada de Alicante y Murcia a Francia por Zaragoza, que procedente de Santa Cruz de Moya (Cuenca), vía Casasbajas, Casasaltas y Ademuz (Valencia),[1] que se hace una con la Nacional 420 en Los Santos (Castielfabib). El nuevo trazado de aquella carretera se origina actualmente en Manzaneruela (Landete), discurre por el Pinar Llano y llega hasta Torrebaja por la margen izquierda del Turia, donde se une con la mencionada 420, que va de Córdoba a Tarragona, vía Tarancón, Cuenca y Teruel por el Rincón de Ademuz.[2]
            Al final del repecho veremos un cartel a la derecha indicando el mirador, denominado Punto de Interpretación Geológica. El acceso se halla empedrado de lajas e invita a entrar... Pero recuerden, ¡el mejor visitante es el que no deja huellas!

Acceso al "Punto de Interpretación Geológica" de El Montecillo en Torrebaja (Valencia), visto desde el exterior (2014).
Acceso al "Punto de Interpretación Geológica" de El Montecillo en Torrebaja (Valencia), visto desde el interior (2014).
Detalle del muro de contención en el "Punto de Interpretación Geológica" de El Montecillo de Torrebaja (Valencia), 2014.

            El Mirador del Montecillo: Punto de interpretación geológica.
            Decía que la entrada se halla empedrada en su tramo inicial, dispuesta entre una baranda de madera a la derecha y una pared de piedra cara vista en la otra mano. El mirador lo forma una explanada, a los efectos denominada “mesa geológica”, con variedad de árboles: pinos, algunas oliveras y otras especies de bosque, encinas, quijigos... Distribuidos por la planicie veremos distintos tipos de piedras de la zona en un redondel basado en vigas o traviesas troceadas, cada una de las cuales muestra un cartel de tabla indicando el tipo de piedra y la era geológica de pertenencia. En la parte que mira al valle del Ebrón hay largos bancos de hierro y madera, con y sin respaldo, ofreciendo asiento al visitante: algunos de éstos se hallan a la sombra de los pinos más frondosos, lo que siempre es de agradecer en los días soleados y calurosos.
            Por delante de los bancos de asiento hay un par de grandes paneles, a los que se accede por un piso de tablas, ilustrando acerca de la geología de la zona, así como de las características de los elementos minerales a los que hemos aludido arriba. Gran parte de la zona posterior del recinto se halla rodeada por la pared de piedra nombrada: ésta sujeta el terraplén que lo separa de la carreterita por la que hemos ascendido. Si tomamos asiento en cualquiera de los bancos, a la par que descansamos podremos disfrutar de una estupenda vista sobre el valle del Ebrón y parte del Turia. La panorámica es ciertamente amplia, pues discurre entre Castielfabib, que queda al noroeste (izquierda) y Torrebaja, que se halla al sureste (derecha), siguiendo el curso del Ebrón, que procede de la parte de Tormón, pasa por El Cuervo, circunda la villa de Castiel, bordea la aldea de Los Santos y desagua al Turia en Torrebaja. Más allá de las lomas del Carril la vista se extiende hasta los montes de Libros (noreste), mientras que hacia el sureste el horizonte nos lo cierran las estribaciones de Javalambre y la sierra de Tortajada.

Vista parcial de Torrebaja (Valencia), desde el "Punto de Interpretación Geológica" de El Montecillo (2014).
          Desde nuestra atalaya se aprecia bien una parte del caserío de Torrebaja, en la zona que corresponde a la entrada de la carretera de Cuenca y las nuevas construcciones que la enmarcan, entre la ermita de san Roque, que se halla en la parte alta y la torre-campanario de la parroquial –Santa Marina-, que destaca en la parte baja, hacia el fondo. A nuestros pies quedan las zonas de cultivo dispuestas en ambas márgenes del Ebrón, el puente de la Presa que lo salva y el acceso por la carreterita que asciende al Montecillo. Estamos a principios de marzo; aunque el día está despejado, el paisaje es todavía invernal. El curso de los ríos viene delineado por los chopos grises y pardos de ramas desnudas que circundan sus riberas. Pero la primavera ya pinta sus primeros colores en los almendros resecos de la zona, que en las horas centrales del día destilan un aroma cálido y dulzón. El silencio lo envuelve todo, apenas roto por el ruido de algún vehículo a motor, ladridos de perros en la lejanía, el graznido ronco de los cuervos sobrevolando el valle...

Vista parcial de Torrebaja (Valencia), desde el "Punto de Interpretación Geológica" de El Montecillo (2014).
Detalle de los bancos existentes en el "Punto de Interpretación Geológica" de El Montecillo de Torrebaja (Valencia), 2014.

Vista parcial de la explanada o "Mesa Geológica" del "Punto de Interpretación Geológica" de El Montecillo de Torrebaja (Valencia), 2014.
            Si nos acercamos hasta los paneles distribuidos por la planicie veremos que éstos ilustran acerca de la geología del Rincón de Ademuz en general, y del paisaje que desde allí se contempla, en particular. El primero de ellos contiene un mapa geológico de la comarca, en el que basándose en textos, diagramas y colores informa de las características de la zona. Es posible que a algunos visitantes no les diga nada, ya que utiliza una terminología propia no descifrable por todos, pero es lo que hay y no resulta fácil explicarlo de otra manera.

Vista de Torrebaja (Valencia), con detalle de un panel donde se explica la Geología del Rincón de Ademuz en el "Punto de Interpretación Geológica" de El Montecillo (2014).

Detalle de un panel donde se explica la Geología del Rincón de Ademuz en el "Punto de Interpretación Geológica" de El Montecillo en Torrebaja (Valencia), 2014.

            Respecto de la Geología –texto 1-, dice:
  • <Desde un punto de vista geológico el Rincón de Ademuz se encuentra en la Cordillera Ibérica, que aparece separada en dos ramas por la fosa de origen tectónico denominada Teruel-Ademuz, la cual encuentra su terminación al sur de esta zona./ Tanto la Sierra de Albarracín, al O y SE, se componen fundamentalmente por materiales sedimentarios de la cobertera mesozoica, como calizas, margas, areniscas y yesos, cuya antigüedad oscila entre los 230 y los 65 millones de años (m.a.). Es de destacar el afloramiento en estas sierras, y en relación con el Triásico (primer gran periodo de la Era Secundaria o Mesozoico, que llega hasta los 195 m.a.) de rocas de naturaleza ígnea, como las sienitas. Asimismo, la importante extensión aflorante de caolines del Cretácico (tercer periodo Mesozoico, 145-65 m.a.) en las proximidades de la Puebla de San Miguel, que junto a la parte geográfica correspondiente al Rincón del afloramiento de caolín de Riodeva (Teruel), supone unas reservas (de este mineral) cercanas a los 80 millones de toneladas>.[3]

            Continua:
  • <Los materiales antes citados corresponden a ecosistemas fósiles muy diversos y de ambientes paleoecológicos diferentes. Así, las calizas mesozoicas del Rincón proceden del depósito marino de carbonatos en plataformas continentales a distinta profundidad, que presentan abundante registro fósil de invertebrados, como se señala más adelante. Los yesos, arcillas y areniscas de edad mesozoica y cenozoica corresponden sobre todo a depósitos de origen continental, y en relación más o menos directa con cursos fluviales. Pues bien, durante el desarrollo de la Orogenia Alpina, ese gran proceso de deformación tectónica que se produjo en Europa desde finales del Cretácico hasta mediados de la Era Terciaria (Oligoceno, 23 m.a.), en el que se formaron cordilleras tan importantes como los Alpes o los Pirineos, todo esos materiales se deformaron, plegándose y fallándose, configurando, en esencia, la quebrada topografía que en esta zona presenta la Cordillera Ibérica>.[4]

            Sigue indicando:
  • <Durante las fases de distensión de la Orogenia Alpina se produjo la fosa terciaria “Calatayud-Teruel”, que recorre en dirección N-S el Rincón de Ademuz. Ésta se rellenó por depósito de naturaleza continental, representados, sobre todo, por conglomerados, areniscas, arcillas y tobas travertínicas (estas últimas muy apreciadas por su uso industrial de decoración), con predominio de colores blancos y anaranjados, que llenan visualmente los recorridos actuales por el Rincón>.[5]


            Y termina diciendo:
  • <Los últimos reajustes tectónicos producidos ya casi en el Cuaternario, hace más de 2 m.a., producen en la zona ligeros basculamientos y deslizamientos por falla de grandes bloques de materiales terciarios, que ayudan a configurar el relieve actual. Éste queda definitivamente modelado por la importante incisión lineal ejercida sobre ellos por la acción erosiva de los cauces fluviales que recorren la zona, como el Ebrón, el Bohilgues y especialmente el Turia, poniendo al descubierto, en corte o sección, las distintas sucesiones e estratos terciarios, en especial del Mioceno y Plioceno (22-2 m.a.), dando como resultado un relieve de plataformas estructurales, las llamadas “muelas”, como la de Ademuz, y valles en artesa, es decir, de fondo plano. Estos relieves han permitido encontrar, además, interesantes yacimientos de vertebrados fósiles, como los de Vallanca, Val de la Sabina (Ademuz) y Torrebaja>.[6]

            Esto es lo que el primer panel dice a propósito de la Geología, sin duda una explicación sucinta pero expresiva de las características geodinámicas del territorio, esto es, de su composición y las fuerzas que lo conformaron.
          En el centro del panel observamos un MAPA GEOLÓGICO en el que se representan mediante colores las distintas Eras Geológicas y su distribución en la comarca: destaca el color azul claro, más oscuro, marino y negro por la zona norte, este y oeste, que representan zonas de distribución del Jurásico y Cretácico. Por la zona noroeste se observan manchas rosadas de distinta intensidad correspondientes al Triásico, mientras que por la zona central y más baja, esto es, de norte a sur, por donde discurre el cauce del Turia, se distribuye el Cenozoico.

Fragmento de panel con detalle del "Mapa y Corte Geológico" en el "Punto de Interpretación Geológica" de El Montecillo de Torrebaja (Valencia), 2014.

      En la parte inferior del panel, por debajo del mapa se representa un CORTE GEOLÓGICO del territorio -marcado por la Fosa Teruel-Mira-: la zona central y superior, por donde discurre el río Turia, corresponde la Mioceno medio y superior (con partes de Mioceno superior y Plioceno), mientras que por el este y oeste afloran secciones del Cretácico. Por debajo de éste, en toda la sección se distribuye el Jurásico, que aflora en la zona noroeste. En un plano inferior se halla el Triásico, que con el anterior (Jurásico) emergen por el noroeste. Las zonas más profundas de la sección corresponden al Precámbrico y Paleozoico, que son las Eras más antiguas.
 
            En el mismo cuadro se dice de los Fósiles –texto 2-, a los que se define como restos de seres vivos y de su actividad biológica. Los fósiles son estudiados por una rama de la paleontología denominada paleobiología:


  • <El Rincón de Ademuz posee un rico y variado registro fósil, que comprende desde el Mesozoico hasta el Cuaternario; de este conjunto destacan los yacimientos de mamíferos del Terciario. De todos modos este registro paleontológico no ha sido estudiado (con) profundidad, habiéndose realizado muy pocos trabajos paleontológicos en esta región. Este hecho contrasta con lo ocurrido en las comarcas que bordean el Rincón de Ademuz, donde se han realizado numerosos (estudios de este tipo)./ La primera cita que conocemos de fósiles es este territorio se debe a Cavanilles (1797, p. 74): “Vense en las inmediaciones de la villa [Vallanca] cerros y varias cuevas de [piedra] tosca, y en ella infinitos tubos angostos, por donde filtraron las aguas, y estampas vegetales que reconocí ser de la adelfa. Prueba esto que las piedras se formaban en poco tiempo sin dexar el necesario para que se pudriesen las hojas que iban quedando cubiertas de las partes que el agua dexaba al evaporarse: lo mismo sucedió á varios caracolitos, y otros cuerpos que allí se descubren”>[7]
 

Cuando dice de Cavanilles se refiere al botánico y naturalista don Antonio Josef de Cavanilles Palop (Valencia, 1745-Madrid, 1804), que estuvo en el Rincón de Ademuz a comienzos de la última década del Setecientos: vino por orden del rey -entonces lo era Carlos IV (1788-1808)-, respondiendo su visita al encargo real de “recorrer la España”, con el propósito de “examinar los vegetales que en ella crecen”. Pero Cavanilles, como buen ilustrado –quizá el último de la Ilustración valenciana- no se limitó a su estricta función botánica, que debió ser la primera y principal de sus ocupaciones, sino que atendió también a los aspectos humanos, agronómicos, económicos, físicos y geográficos de los lugares por donde pasaba. Fruto de su curiosidad como naturalista fueron dos extraordinarios volúmenes, donde recoge todo el conocimiento que acopió, producto de sus indagaciones y reflexiones: Observaciones sobre la Historia Natural, Geografía, Agricultura, población y frutos del Reyno de Valencia (Madrid, 1795-1797), libro sin precedentes en la bibliografía hispana, que todavía se sigue consultando y citando para hacer referencia a la realidad de su tiempo, pues contiene “una masa de información meticulosa, exacta, relativa al marco geográfico, a la flora y la fauna, al fondo social, que no ha perdido vigencia” en doscientos años, hasta el punto de haberse constituido en una pieza clásica, por su veracidad, utilidad y belleza.[8] Lo sorprendente, sin embargo, es que en nuestra zona apenas estuvo dos días -del 3 al 5 de septiembre de 1792-, lo que contrasta con la cantidad y calidad de los datos expuestos en su obra...

Fragmento de panel sito en el "Punto de Interpretación Geológica" de El Montecillo de Torrebaja (Valencia), con detalle del "Mapa de Fósiles" y recreación del paisaje -fauna y flora- al final de la Era Terciaria en el Rincón de Ademuz (2014).

            Sigue diciendo:
  • <Posteriormente durante el siglo XIX sólo hay alguna referencia a fósiles en los trabajos de reconocimiento general, que se hicieron en toda la provincia de Valencia; estas citas son siempre dentro de un contexto estratigráfico y regional, sin que, normalmente, se especifique el lugar de los hallazgos. El primer trabajo donde se citan de manera inequívoca fósiles del Rincón de Ademuz, se deba a Dupuy de Lôme y Fernández Caleya (1918), quienes describieron los mamíferos fósiles encontrados en las minas de lignito San José en las cercanías de Mas del Olmo>.[9]

            El lignito de las minas de Mas del Olmo –San José- se utilizó como combustible para las alimentar los hornos de sublimación de azufre que hubo en Libros (Teruel). Aquí se hallaron restos fósiles de mamíferos del Vindeboniense –los estudiados por Dupy y Fernández Caleya a principios del siglo XX (1918). Otro hallazgo se refiere a unos restos de Hipparion sp., en el yacimiento de Ademuz-Vallanca, descubierto por Tomás Rubio Fraile y estudiado pro H. Rafael Adrover y otros. El yacimiento –kilómetro 4 de la denominación antigua- está constituido por una capa de poca potencia, con abundante fauna malacológica (moluscos), hallándose en su seno diversas piezas molares, pertenecientes a un Hiparión. Su estado de fosilización era deficiente, con escasa calcificación, lo que hacía que se desmenuzaran fácilmente. En cualquier caso estaban peor conservados que los hallados en Concud, Mansuetos y otros lugares de la zona de Teruel. En el yacimiento de Ademuz-Vallanca se recogieron también muestras de tierras, a fin de estudiar la microfauna mastológica (mamíferos). Tras los lavados, tamizados y trías practicados, se hallaron fragmentos de molar de un Lagomorfo del tipo Prolagus y fragmentos de múrido (mamífero del orden de los roedores, con el hocico largo y puntiagudo y la cola larga y escamosa). La abundante fauna malacológica dio como resultado la datación en el Mioceno, habiéndose hallado también Planorbis del Plioceno.[10]

            Finalmente, anota:
  • <Hasta el momento solamente se ha descrito una nueva especie en el Rincón de Ademuz, se trata de un mamífero carnívoro del Mioceno encontrado en el yacimiento de Ademuz-Vallanca (M3), denominado Mionictis ginsburgi, Alcalá, Montoya y Morales 1994, y que a su vez constituye la especie tipo de un nuevo género que también ha sido descrito en esta Comarca, se trata del género Adroverictis Ginsburg y Morales 1996>.[11]

Ubicación geográfica de los principales tipos de fósiles en el Rincón de Ademuz.
ERA GEOLÓGICA
TIPOS DE FÓSILES
ZONA UBICACIÓN

TRIÁSICO

Bivalvos, foraminíferos
Norte.
JURÁSICO
Ammonites, braquiópodos, bivalvos, gasterópodos, esponjas, equinodermos, foraminíferos, ostrácodos.
Noroeste, centro y sureste.
CRETÁCICO
Restos de dinosaurios, bivalvos, gasterópodos, braquiópodos, equinodermos, caráceas, ostrácodos, foraminíferos.
Noroeste, centro y sureste.
MIOCENO
Restos de mamíferos y gasterópodos.
Centro.
PLEISTOCENO
Restos vegetales y gasterópodos.
Norte y suroeste.
Elaboración propia. Tomado del panel-1.


        En otro cuadro se dice de la Geología y Paisaje –panel 2-, comentando estos aspectos de la comarca (la negrita y numeración es mía):
  • <El variado paisaje que se puede observar en el Rincón de Ademuz viene determinado, en gran parte, por la diversidad de materiales geológicos que constituyen el suelo de la comarca. Así, atendiendo a su origen y composición, se pueden diferenciar tres zonas dentro del Rincón>

            En los siguientes párrafos dice de las distintas zonas:
  • <La primera zona [1ª] es la correspondiente a las poblaciones centrales, acompañadas por el río Turia [Mas de Jacinto, Torrealta, Torrebaja, Ademuz, Casasaltas y Casasbajas]. Aquí se encuentran generalmente calizas y areniscas no muy resistentes, aunque según la población se pueden observar pequeñas variaciones. [No obstante], Torrebaja, Torrealta, Mas de Jacinto o Mas del Olmo también presentan conglomerados. Igual ocurre en Ademuz, si bien el rasgo más característico de esta (última) localidad es la caliza oquerosa que conforma la colina sobre la que se asienta [cerro de los Azafranares o Zafranares]. Casas Bajas y Casas Altas constituyen una excepción en esta primera zona, pues presentan calizas más resistentes, de origen jurásico y cretácico superior. Al oeste de esta zona se sitúa Castielfabib, erguido sobre calizas y dolomías y con cercanos yacimientos de yeso; Cuesta del Rato, con su característico paisaje de arcilla roja, y Los Santos, a medio camino entre los depósitos aluvionales y los terciarios>

         Cuando dice de “dolomías” se refiere a la roca sedimentaria de origen químico, basada en la dolomita (carbonato cálcico y magnesio). Continua:
  • <Una segunda zona [2ª] la forman las poblaciones situadas al oeste; Vallanca, Negrón y Arroyo Cerezo. En las primeras encontramos materiales secundarios y terciarios, como calizas, dolomías y margas. Por su parte, Arroyo está asentado sobre materiales del periodo cretácico, como margas o calizas, y dolomías del jurásico, de mayor resistencia>

            Y termina diciendo:
  • <La última zona –tercera [3ª] es la más oriental, y está constituida de forma general con materiales de origen secundario. En Val de la Sabina (Ademuz) y Puebla de San Miguel predominan los depósitos jurásicos y cretácicos, con calizas y areniscas compactas y dolomías más resistentes. Mas del Olmo (Ademuz) constituye la excepción de esta zona al presentar sedimentos terciarios como conglomerados y calizas oquerosas>.
Fragmento de panel en el "Punto de Interpretación Geológica" de El Montecillo de Torrebaja (Valencia), con varias fotografías muy deterioradas (2014).

            Para ilustrar el texto anterior, el panel ofrece en la parte central una serie de seis fotografías, correspondientes a distintas zonas de la comarca. De izquierda a derecha y de arriba abajo:
1)      Vista de Castiefalbib, asentado sobre calizas y dolomías.
2)      Barranco de Arroyo Cerezo (Castielfabib), con predominio de calizas.
3)      Yacimiento de aljez (piedra de yeso) con presencia de impurezas.
4)      Paisaje de roca arenisca con alto contenido en hierro.
5)      Mar de piedras en Arroyo Cerezo. Modelado kárstico de calizas.
6)      Vista de la llamada “muela” de Ademuz –se refiere al Pico Castro (894 m)-, de origen calizo.

En la parte derecha, el panel ofrece la serie de Muestras Geológicas, atendiendo al Plano de la “mesa geológica” con el orden cronológico de las rocas: se refiere a la planicie del Mirador, donde se exponen las distintas muestras:
  • <Las muestras de la mesa geológica se disponen en orden según la edad, de modo que conforman un recorrido cronológico por las distintas eras geológicas, comenzando por la Era Secundaria (con los periodos Triásico, Jurásico y Cretácico), continuando con la Era Terciaria (periodo Mioceno) y terminando con la Era Cuaternaria, con diferentes muestras de cada periodo según se muestra en el plano>

ERA SECUNDARIA

1. Arenisca
Triásico 240-208 m.a.
2. Caliza
Triásico 240-208 m.a.
3. Yeso
Triásico 240-208 m.a.

ERA SECUNDARIA

4. Calizas
Jurásico 208-144 m.a.

ERA SECUNDARIA

5. Caliza
Cretácico 144-65 m.a.
ERA TERCIARIA
6. Arcilla
Mioceno 24-4 m.a.
7. Arenisca
Mioceno 24-4 m.a.
8. Conglomerado
Mioceno 24-4 m.a.
ERA CUATERNARIA
9. Toba travertínica
Actual 4 m.a.
Lectura: m.a.: millones de años.

            En cuanto a las características de cada muestra:
         1.- La Arenisca del Triásico <es una roca detrítica compuesta por partículas cuyo tamaño está comprendido entre 2 mm y 1/16 mm. Estas partículas son mayoritariamente minerales resistentes a la meteorización (principalmente cuarzos, micas, feldespatos y óxidos) y fragmentos de rocas. Procede de la cementación de la arena y su color y dureza depende de la naturaleza de los granos y del material cementante, así como del ambiente en que se formaron. Es la roca sedimentaria más abundante siendo buena conductora del agua subterránea y roca almacén de petróleo>


Detalle de roca ARENISCA, Facies Quntsannteim, Triásico (240-208 m.a.), Era Secundaria, en el "Punto de Interpretación Geológica" de El Montecillo en Torrebaja (Valencia), 2014 [Popularmente conocida en la zona como "piedra rodena", "piedra de afilar"].

2.- La Caliza del Triásico <es una roca sedimentaria porosa de origen químico, formada mineralógicamente por carbonatos, principalmente carbonato de calcio (llamada dolomita cuando la proporción de carbonatos de magnesio es alta). Tanto por su origen como por su estructura pueden diferenciarse varios tipos: la de origen orgánico formada por acumulaciones de restos calizos de seres vivos (conchas de moluscos, esqueletos de corales, etc); de origen detrítico, resultado de la acumulación y compactación de barros calizos, y de origen químico, formada por la precipitación de carbonato cálcico>

Detalle de roca CALIZA, Facies Muschelkalk, Triásico (240-208 m.a.), Era Secundaria, en el "Punto de Interpretación Geológica" de El Montecillo en Torrebaja (Valencia), 2014.
3.- El Yeso del Triásico <es una roca sedimentaria compuesta esencialmente por yeso y que puede contener pequeñas cantidades de minerales de arcilla, anhidrita, carbonatos, sílice, óxidos y cloruros. Se reconocen fácilmente porque se raya con la uña. Su color es variable, en función de las impurezas, presentando tonos rojos, amarillos, negros o blancos, entre otros. Esta roca sedimentaria se ha formado por evaporación marina durante millones de años. Posteriormente, estas capas quedaron enterradas por hundimiento natural para (aflorar) a la superficie más tarde por los efectos erosivos de los glaciares>.

Detalle de roca de YESO, Facies Keuper, Triásico (240-208 m.a.), Era Secundaria, en el "Punto de Interpretación Geológica" de El Montecillo en Torrebaja (Valencia), 2014 [Popularmente conocida en la zona como "piedra de espejillo"].
4.- La Caliza del Jurásico <es una roca que tiene una gran resistencia a la meteorización, pero la acción del agua de lluvia y los cursos fluviales provocan su disolución, creando un tipo de meteorización característica llamada kárstica. La textura es granular, debido a los minerales entrelazados que se desarrollan durante la cristalización. El tacto es algo rasposo y en el color puede presentar una gran variedad. Así, dependiendo de las impurezas que contenga, ésta se puede encontrar desde amarillenta hasta grisácea. En algunos ejemplares la caliza es negra, signo de gran cantidad de restos orgánicos>.

Detalle de piedra CALIZA, Jurásico (208-144 m.a.), Era Secundaria, en el "Punto de Interpretación Geológica" de El Montecillo en Torrebaja (Valencia), 2014.
5.- La Caliza del Cretácico, <Las grandes acumulaciones de esta roca tienen su origen en el fondo marino, en plataformas continentales, donde las aguas cálidas y alejadas de zonas emergidas que puedan aportar sedimentos favorecen su formación. Constituye una buena reserva de petróleo debido a su porosidad y a su uso por parte del hombre ha sido siempre muy amplio. Al calcinarse da origen a la cal viva, muy utilizada como material de construcción, siendo además la caliza materia prima para la industria del cemento en forma de grava o arena>.

Detalle de piedras CALIZAS, Cretácico (144-65 m.a.), Era Secundaria, en el "Punto de Interpretación Geológica" de El Montecillo en Torrebaja (Valencia), 2014.

6.- La Arcilla del Mioceno <es una roca sedimentaria clástica poco consolidada que está constituida por agregados de silicatos de aluminio hidratados, procedente de la descomposición de minerales de aluminio. Presenta diversas coloraciones según las impurezas que contiene, siendo blanca cuando su composición es pura. Esta arcilla sin impurezas es el llamado caolín (o arcilla china), que resulta blanda y con plasticidad variable. La arcilla tiene propiedades (dúctiles), de modo que se pueden moldear al humedecerla mientras que se endurecen cuando se someten a altas temperaturas>.

Detalle de rocas de ARCILLAMioceno (24-4 m.a.), Era Terciaria, en el "Punto de Interpretación Geológica" de El Montecillo en Torrebaja (Valencia), 2014.
7.- La Arenisca del Mioceno es <de tacto áspero y aspecto fácilmente reconocible, pues es el de una arena de playa cuyos granos están unidos. Pese a su abundancia, no suele dar lugar a grandes formaciones rocosas, ya que suele estar intercalada por otras rocas detríticas de mayor o menor tamaño de cantos, conglomerados, margas y arcillas respectivamente. Las arenas que, tras su cementación, dan lugar a las areniscas, pueden proceder y acumularse en numerosos ambientes sedimentarios: abanicos aluviales, ramblas, ríos, lagos, zonas litorales, fondos marinos, desiertos, etc>.

Detalle de roca ARENISCA, Mioceno (24-4 m.a.), Era Terciaria, en el "Punto de Interpretación Geológica" de El Montecillo en Torrebaja (Valencia), 2014.
8.- El Conglomerado del Mioceno <es una roca sedimentaria clástica, formada generalmente en ambiente fluvial, que se compone de fragmentos de distintas rocas (llamadas clastos) unidos mediante un material cementante. Los conglomerados se caracterizan por el tamaño de los fragmentos que los forman, que suelen ser mayores de 2 mm y con cantos redondeados, y cuyo origen puede variar mucho según la zona de erosión de la que vienen las rocas. Esta forma redondeada de sus fragmentos los diferencia de las brechas, cuyas partículas conformantes son angulares o con aristas marcadas>.

Detalle de roca CONGLOMERADO, Mioceno (24-4 m.a.), Era Terciaria, en el "Punto de Interpretación Geológica" de El Montecillo en Torrebaja (Valencia), 2014.
9.- La Toba Travertínica es <una roca formada en zonas kársticas por depósitos de carbonato de calcio que va disuelto en el agua. A mediada que las aguas pluviales ricas en dióxido se filtran en el suelo y la piedra, disuelven lentamente grandes cantidades de piedra caliza a través de fisuras subterráneas. El 99% de esta roca lo representan la calcita y el yeso, siendo las trazas de azufre amarillo, que (constituyen) el 1%, las que le dan el tono final. La textura intrincada es, en parte, resultado de las burbujas de gas que frecuentemente quedan atrapadas entre las capas de piedra creando huecos esféricos>.

Detalle de TOBA TRAVERTÍNICA, Actual (2 m.a.), Era Cuaternaria, en el "Punto de Interpretación Geológica" de El Montecillo en Torrebaja (Valencia), 2014 [Popularmente conocida en la zona como "piedra tosca"].

Palabras finales.
La geología, la orografía y el paisaje son conceptos íntimamente unidos, cuyo estudio nos ayuda a comprender el medio en el que nos hallamos, nuestra vida individual, social y comunitaria, hasta el punto de que no hay historia sin personas, como tampoco la hay sin tiempo cronológico ni espacio físico (geográfico) para el espíritu y la belleza.
Resulta de gran interés la contemplación del amplio panorama que se extiende entre Castielfabib y el cerro de los Molares, que discurre de izquierda a derecha, esto es, de noroeste a sureste, teniendo como eje horizontal el valle del Ebrón y las planicies aluviales de sus márgenes. La misma coloración del terreno nos permite una lectura general y su clasificación en la Era de pertenencia: así las tierras grises y pardas de la zona frente a Castiel corresponden al Mesozoico, mientras que los conglomerados rojizos nos dicen del Mioceno. Asimismo, el color blanquecino y ceniciento de los montes de Libros y Puntales del Mediero -insertas en las estribaciones de Javalambre y sierra de Tortajada- nos indican calizas del Jurásico, en tanto las cotas más bajas, correspondientes a la parte superior de la áreas de reforestación son glacis pliocuaternarios, y las arcillas de Los Terreros zonas miocénicas... De la misma forma ocurre con los fósiles, pues el hallazgo de cada variedad se halla en un tipo de terreno y no en otro: sucede lo que con los minerales, pues la paragénesis permite predecir la presencia de algunos o descartar su existencia.

Vista parcial de Torrebaja (Valencia), con detalle de Los Puntales del Mediero (Molares), que corresponden a afloramientos jurásicos: las cotas bajas reforestadas constituyen glacis pliocuaternarios y arcillas miocénicas (Los Terreros), desde el "Punto de Interpretación Geológico" (2014).
Fragmento de fotografía panorámica en la que se detallan distintas zonas del paisaje y su correspondencia con las Eras Geológicas, en el "Punto de Interpretación Geológica" de El Montecillo de Torrebaja (Valencia), 2014.

Vista de la cabecera del Ebrón, dirección Castielfabib (Valencia), con detalle de las zonas miocénicas (arcillas, areniscas y conglomerados) en la margen izquierda del río, desde el "Punto de Interpretación Geológica" de El Montecillo de Torrebaja (Valencia), 2014.

Vista de la zona final del valle Ebrón, con detalle de las zonas miocénicas (arcillas, areniscas y conglomerados) en la margen izquierda del río, frente al "Punto de Interpretación Geológica" de El Montecillo de Torrebaja (Valencia), 2014.

Vista de la parte final del valle Ebrón, dirección sureste, con detalle de las zonas miocénicas (arcillas, areniscas y conglomerados), desde el "Punto de Interpretación Geológica" de El Montecillo de Torrebaja (Valencia), 2014.

            Según la concepción cristiana de la creación –que es la mía, no puedo ni deseo evitarlo-, el mundo es obra de un Hacedor supremo. Según la metáfora bíblica al hombre lo creó en último lugar, utilizando barro (materia) y modelándolo a su imagen y semejanza (Gen 1: 26-27; 2:7-23). Pero para dar vida a la materia hubo de insuflarle el hálito vital o alma (el neuma griego o ruaj hebrero), que es donde radica la semejanza que el hombre y la mujer puedan tener con Dios: "Esto es todo lo que soy: un poco de carne, un breve hálito vital y el guía interior" –decía Marco Aurelio (121-180), el emperador Sabio-. Entre las cualidades que el Hacedor puso en el hombre está la inteligencia, para que éste pueda descifrar los fenómenos naturales y las leyes que los gobiernan, y le encomendó el cuidado y la protección de su obra, para continuar su labor creadora (creatio continua). Dicho más sucintamente, Dios creó el mundo, el cosmos visible y no visible, incluida toda manifestación vital, y son los científicos y sabios quienes deben explicarnos cómo lo hizo, pues la ciencia debe responder al "cómo" y la filosofía al "por qué". Porque "La ciencia moderna de la naturaleza no es enemiga de la fe cristiana, sino su pareja en la búsqueda del sentido y de la verdad del mundo y de la vida" (Raymond Jahae, 2008).[12] A propósito, Umberto Casale dice:
  • <El objeto formal de la filosofía supone la posibilidad de observar lo real a partir del punto de vista de la razón especulativa, es decir, a partir de la aceptación de lo real inteligible porque se trata de una realidad estable. Su investigación está orientada por la fenomenología: a partir de las realidades percibidas por la razón asciende hasta las condiciones de las posibilidades metafísicas (hasta la pregunta fundamental -de Martin Heidegger (1889-1976)-: ¿por qué existe algo y no más bien la nada?); su explicación de conjunto forma el sistema filosófico y su momento práctico se encuentra en la ética filosófica>.[13]


Decía que, en tanto creyente, entiendo que el cosmos es una creación del Hacedor; pero también comprendo al que cree lo contrario, que podría ser un fenómeno físico, químico y biológico incontenible que sigue sus propias leyes... Quiero pensar sin embargo que Dios creo el mundo, y que lo creó para nuestro uso y disfrute, ¡pero con el compromiso de cuidarlo, respetarlo y mantenerlo! Hemos de admitir, no obstante, que la Creación -el mundo y el cosmos- constituyen una obra cuya edad, magnitud y finalidad se hallan por encima de la comprensión humana. A los recelosos del origen divino de la Creación les citaría la frase de otro escéptico, el astrónomo y divulgador científico estadounidense Carl Sagan (1934-96): "La ausencia de pruebas no es prueba de ausencia..." -aplicable a éste y otros asuntos similares-.

Auto fotografía del autor en el "Punto de Interpretación Geológica", durante el trabajo de campo previo a la composición del artículo, con Torrebaja (Valencia) al fondo (2014).

En suma: me ha resultado muy instructivo el discurso teórico de los paneles y la experiencia práctica -texo y contexto-, viendo las rocas que se muestran en la “mesa geológica” y contemplando el amado panorama de esta tierra campesina, en la que se refleja el alma rural y aldeana de sus pobladores. Esencialmente, me importa el paisaje en tanto hábitat del paisanaje, ya que “sin ser aldeano, paisano, no cabe llegar a ciudadano” -Unamuno dixit-. Vale.


© Alfredo SÁNCHEZ GARZÓN.
De la Real Academia de Cultura Valenciana (RACV).


[1] N-330. (2014, 22 de febrero). Wikipedia, La enciclopedia libre. Fecha de consulta: 11:12, marzo 12, 2014 desde http://es.wikipedia.org/w/index.php?title=N-330&oldid=72760708.
[2] N-420. (2013, 13 de septiembre). Wikipedia, La enciclopedia libre. Fecha de consulta: 11:10, marzo 12, 2014 desde http://es.wikipedia.org/w/index.php?title=N-420&oldid=69598747.
[3] Textos y Diseño: José Miguel Calvo, Enrique Gil y Rodolfo Gozalo. Delineación: Luis Gonzalvo. Edita Prames, S.A.
[4] Ibídem.
[5] Ibídem.
[6] Ibídem.
[7] Ibídem.
[8] SÁNCHEZ GARZÓN, Alfredo. El Rincón de Ademuz visto por el botánico Cavanilles (I y II), en: http://alfredosanchezgarzon.blogspot.com.es/2012/03/el-rincon-de-ademuz-visto-por.html, del jueves 15 de marzo de 2012.
[9] Textos y Diseño: José Miguel Calvo, Enrique Gil y Rodolfo Gozalo. Delineación: Luis Gonzalvo. Edita Prames, S.A.
[10] R[11]AFAEL ADROVER, H et al: Hallazgo de unos restos de Hipparión sp., en el Rincón de Ademuz (Valencia), Separata de la revista TERUEL, números 49-50, Teruel, 1973, pp. 245-249. Vid SÁNCHEZ GARZÓN, Alfredo. Reseña de yacimientos paleontológicos y arqueológicos en el Rincón de Ademuz, en: Desde el Rincón de Ademuz, Valencia, 2000, pp. 80-82.
[11] Textos y Diseño: José Miguel Calvo, Enrique Gil y Rodolfo Gozalo. Delineación: Luis Gonzalvo. Edita Prames, S.A.
[12]  JAHAE, Raymond. "Perspectives philosphiques et théologiques sur le rapport entre foi chrétienne et sciences modernes de la nature": Gregorianum 89 (2008/3), p. 575. Citado por Joseph RATZINGER. Fe y ciencia. Un diálogo necesario, Ed. Sal Terrae, Colección Presencia Teológica, Santander, 2011, p. 37.
[13] RATZINGER (2011), pp. 29-30.

miércoles, 5 de marzo de 2014

CORRESPONDENCIA CRUZADA ENTRE EL ALCALDE DE CASASALTAS -MIGUEL VILLAESCUSA INIESTA- Y LARGO CABALLERO.


 A propósito de la relación epistolar entre el edil casasaltense y 
el dirigente socialista madrileño.


[A cierta edad]
“debemos apresurarnos si queremos ver la tierra prometida”
-Gerald Brenan (1894-1987), escritor e hispanista británico-.




            Palabras previas.
Durante los trabajos previos de recogida de documentos para la composición de mi último libro –Del paisaje, alma del Rincón de Ademuz (Valencia, 2011)- hallé un enigmático registro en forma de carta manuscrita, mediante la que el alcalde de Casasaltas (Valencia), señor Miguel Villaescusa Iniesta (1888-1970) se dirige al líder socialista, don Francisco Largo Caballero (1869-1946). El contenido de aquella carta -y la respuesta que suscitó del histórico sindicalista y político madrileño- fue incluido en el libro de referencia, con un breve comentario.[1]
El motivo de traer aquellos documentos a esta entrada no es otro que divulgarlos, con la secreta esperanza de que algún lector más avisado pueda darles algún sentido, en especial a uno de los párrafos iniciales, pues su discernimiento sigue siendo para mí inextricable. Quizá porque desconozco con detalle la vida de los personajes y el momento histórico en profundidad, de por sí muy complejo...
Invito a los presuntos lectores interesados en estos temas a que propongan otras hipótesis, pues aunque aparentemente los documentos carecen de relevancia general, no por ello dejan de ser curiosos, además de excepciones en la historiografía local.


Material, método y marco teórico.
Como se dice arriba, ambos documentos fueron publicados y comentados en mi libro citado, bajo el epígrafe: El alcalde de [Casasaltas] escribe a don Francisco Largo Caballero. El motivo de poner entre corchetes el topónimo aprovecha como fe de erratas, pues en el original pone “Casasbajas”, lo que obviamente es un error, ya que se trata de Casasaltas, un pueblo del valenciano Rincón de Ademuz sito en la zona meridional de la comarca, margen derecha del Turia, entre Ademuz y Casasbajas.

Los registros objeto de comentario se hallan en el Archivo Histórico Nacional [AHN] de Madrid, según puede verse en el portal PARES del Ministerio de Cultura, Fiscalía del Tribunal Supremo, Causa General. Ambos documentos se han transcrito ad pedem litterae, separándolos en párrafos para su estudio y referencia, a la vez que una mejor comprensión de su sentido. Previamente se hace un breve comentario de los personajes y del momento histórico de su data, que corresponde a los días previos a las terceras elecciones generales de la IIª República española (1931-36), convocadas por el Gobierno de Manuel Portela Valladares, y que tuvieron lugar en dos vueltas: los días 16 y 23 de febrero de 1936, respectivamente.
Para el cifrado de los principales personajes que se nombran, así como para otros conceptos generales, el autor utiliza Wikipedia, La enciclopedia libre; además de por la accesibilidad, su contenido puede servir al lector común para introducirle en el tema; ello sin menoscabo de la abundante y rica bibliografía existente.

Vista parcial de Casasaltas (Valencia), desde la carretera de Ademuz a Valencia, vía Santa Cruz de Moya, Chelva y Liria (2013).


Primer documento: el alcalde de Casasaltas escribe a Largo Caballero.
Se trata de un documento de pocas líneas en formato cuartilla, manuscrito en papel oficial de la Alcaldía Constitucional de Casasaltas, cuyo contenido dice lo que sigue:
  • <Casas Altas 7 de Febrero de 1936/ Dn. Francisco Largo Caballero./ Madrid./ Dn. Francisco: El alcalde que se dirije que/ ha sufrido millares de perjuicios y presidios en la mis-/ ma noche Vd., livertó al presidente vijente de nuestra Consti-/ tucion cuando la llamada a desora de la noche que sí/ Vd., no le dice que no saliera a esas horas lo regular hubiera sido/ fusilado hesa noche, ¡cuantas veces lo he pensado!/ Dn. Francisco, deseo tener comunicación con Vd., y con Dn./ Anjel Pestaña con los fines de unificación obrerista no hay/ más que un enemigo, la relijión contra el laicismo iglesia y/ convento de or./ Su buen amigo le saluda. Miguel Villaescusa>.[2] 
Separando el contenido en parágrafos textuales, obtendremos la siguiente distribución:

1)      Casas Altas 7 de Febrero de 1936/ Dn. Francisco Largo Caballero./ Madrid.
2)      Dn. Francisco: El alcalde que se dirije que/ ha sufrido millares de perjuicios y presidios
3)      en la mis-/ ma noche (que) Vd., livertó al presidente vijente de nuestra Consti-/ tucion
4)      cuando la llamada a desora de la noche
5)      que sí/ Vd., no le dice que no saliera a esas horas lo regular (es que) hubiera sido/ fusilado hesa noche,
6)      ¡cuantas veces lo he pensado!/
7)      Dn. Francisco, deseo tener comunicación con Vd., y con Dn./ Anjel Pestaña
8)      con los fines de unificación obrerista
9)      no hay/ más que un enemigo, la relijión contra el laicismo iglesia y/ convento de or./
10)  Su buen amigo le saluda. Miguel Villaescusa.

Lo primero que llama la atención es que el alcalde de un pequeño pueblo del Rincón de Ademuz, como era Casasaltas –unos 775 habitantes en 1930- tuviera la ocurrencia de dirigirse al célebre político y sindicalista madrileño. Lo hace mediante un texto manuscrito, en papel oficial de la Alcaldía. La composición del escrito evidencia la deficiente formación académica del edil, de ahí que nos preguntemos, ¿por qué no le mandó al secretario del Ayuntamiento que mecanografiara la carta y corrigiera los errores sintácticos y ortográficos del texto manuscrito? No lo sabemos; podemos aventurar que fue porque no quería que nadie se enterara de la misiva ni de su contenido. Aunque tampoco debemos hacer afirmaciones taxativas, ya que la morfología del texto parece ser distinta de la firma: el primero denota una caligrafía redondeada, femenina, por no decir infantil; mientras que la firma utiliza trazos cursivos más viriles. En cualquier caso, ¡un estudio grafológico lo aclararía! Por otra parte, tampoco importa demasiado que la carta la hubiera escrito otra persona al dictado del alcalde, y éste se hubiera limitado a poner su nombre y rúbrica. Lo importante es que al firmarla manifiesta su conformidad, incluidas las faltas sintácticas y ortográficas. Al hilo de lo dicho surge otra pregunta, ¿cuál fue el motivo de la carta, qué pretendía realmente el señor Villaescusa con su escrito? Aparentemente, el interrogante se responde en el punto (7), porque deseaba tener comunicación con el líder socialista y con Ángel Pestaña, otro político y dirigente anarcosindicalista, y (8) “con los fines de unificación obrerista”. 


Misiva del alcalde de Casasaltas (Valencia) -señor Miguel Villaescusa Iniesta (1888-1970)- a don Francisco Largo Caballero, histórico sindicalista y político español -en Casasaltas, a 7 de febrero de 1936- [Archivo Histórico Nacional, FC-CAUSA_GENERAL,1565, Exp.14, N.24 - 1 - Imagen Núm: 1 / 2].
Volviendo al primer parágrafo (1) vemos que el documento se data en Casasaltas, a 7 de febrero de 1936, esto es, nueve días antes de la primera ronda de las Elecciones Generales de febrero de ese año, las terceras y últimas de la IIª República, que se desarrollaron en medio de una gran expectación social. El señor Villaescusa dirige su misiva a Madrid, a nombre de don Francisco Largo Caballero, esto es, nominalmente. Desconocemos a qué dirección remitió la carta, probablemente a la sede de la Unión General de Trabajadores (UGT), pues por entonces el dirigente socialista era Presidente de la central sindical (1918-39); pero también pudo dirigirla al Congreso de los Diputados, pues entre junio de 1931 y febrero de 1939 don Francisco fue Diputado en las Cortes Generales por Madrid.
Por el segundo parágrafo (2) vemos que el remitente manifiesta haber “sufrido millares de perjuicios y presidios”, esto, haber sido perjudicado de alguna forma, hasta sufrir penas de cárcel, quizá por su actividad política o sindicalista previa –aunque esto es sólo un suponer-. ¿Cuándo sufrió el señor Villaescusa tales perjuicios y correcciones? Pudo ser durante la represión radical-cedista del Gobierno de Lerroux del año 1934, cuando el levantamiento socialista y nacionalista contra el Gobierno legalmente constituido o durante la Dictadura de Primo de Rivera (1923-30) y Dictablanda de Berenguer (1930-31). Aunque también pudo ser durante las primeras décadas del reinado de Alfonso XIII..., lo cierto es que no lo sabemos.


Vista parcial de Casasaltas (Valencia), desde el camino del cementerio (2013).
 
Los tres parágrafos siguientes resultan los más enigmáticos del texto, pues cuando dice “en la mis-/ ma noche (que) Vd., livertó al presidente vijente de nuestra Consti-/ tucion” (3) no sabemos exactamente a qué se refiere. Podemos interpretar que se está refiriendo a don Niceto Alcalá-Zamora y Torres (1877-1949), primer Presidente de la IIª República, que lo fue desde el 10 de diciembre de 1931 hasta el 7 de abril de 1936; antes lo había sido del Gobierno Provisional.[3] De ser así aludiría a la Constitución republicana de1931. Pero, ¿cuándo libertó el señor Largo Caballero al presidente de la República, en qué contexto se produjo la presunta liberación? No lo sabemos..., aunque es posible que haya algún acontecimiento de esa época que ignoramos. En todo caso, ese presunto acontecimiento se produjo “cuando la llamada a desora de la noche” (4), esto es, en una hora intempestiva, de tal modo “que si/ Vd., (Largo Caballero) le dice que no saliera a esas horas (de la noche) lo regular (es que el presidente vijente de nuestra Consti-/tución) hubiera sido/ fusilado hesa noche” (5). El señor Villaescusa debió haber evocado con cierta frecuencia aquel acontecimiento, pues exclama “¡cuantas veces lo he pensado!” (6).
Vista parcial de Casasaltas (Valencia), desde la Avenida de la Diputación, con detalle de la torre-campanario de la parroquial Santísima Trinidad (2013).
Fotografía oficial del primer Presidente de la IIª República Española -don Niceto Alcalá-Zamora y Torres (1877-1949)-.
En los dos parágrafos siguientes el señor Villaescusa manifiesta a Largo Caballero el propósito de la carta, esto es, su “deseo (de) tener comunicación” con él, “y con Dn./ Anjel Pestaña” (7), “con los fines de unificación obrerista” (8). El propósito es perfectamente entendible en el contexto social y político de la España de entonces, con la coalición electoral de la izquierda –Frente Popular- a punto de enfrentarse a las derechas en aquellas determinantes elecciones de febrero de 1936.[4] Y digo determinantes porque el clima social y político que se estableció en aquella primavera trágica fue uno de los factores que condujo a la Guerra Civil (1936-39). El texto alude a otro personaje, don Ángel Pestaña –se refiere a Ángel Pestaña Núñez (1886-1937), un anarcosindicalista leonés de Ponferrada, escritor y periodista que fue secretario general de la Central Nacional del Trabajo (CNT) en 1929 y 1930-32, diputado en Cortes Generales (1936-37) y fundador del Partido Sindicalista-.[5]


El escritor, periodista y político leonés Ángel Pestaña Núñez  (1886-1937), a la derecha de la imagen, durante un mitin anarquista, junto con Salvador Quemades (izquierda) y Salvador Seguí (centro) [Imagen tomada de Wikipedia, La enciclopedia libre].
 
Ángel Pestaña viajó a la URSS (1920), allí conoció a los principales líderes bolcheviques y se mostró contrario a las tesis de la "dictadura del proletariado": He dicho que me repugnan las dictaduras porque creo que todo movimiento de transformación ha de dirigirse a conquistar más libertad para los pueblos y no una tiranía mayor –dice en sus libros “Setenta días en Rusia, lo que yo vi” y “Setenta días en Rusia, lo que yo pienso”, escritos a raíz de aquel viaje-.[6] En cualquier caso, a la fecha de la carta objeto de estudio, el dirigente anarquista ya estaba distanciado de Largo Caballero, con el que parece haber colaborado en alguna ocasión -al menos eso da a entender la respuesta de Largo Caballero al alcalde de Casasaltas, como veremos-. El distanciamiento de Pestaña y Largo Caballero hay que entenderlo en el contexto de la bolchevización del líder socialista madrileño, extremado a partir de la derrota de la sublevación asturiana –la primera batalla de la guerra civil, según hipótesis de Gerald Brenan en su célebre libro “El laberinto español” (1984)-. Otros opinan que no fue así, porque interpretaciones hay para todos los gustos; en cualquier caso, aquella huelga general revolucionaria no fue un acontecimiento baladí, siendo un paso más hacia lo que había de venir... ¡Obviamente, pudo haber sido de otra manera, pero no lo fue!
La misiva del señor Villaescusa concluye con una soflama anticlerical “no hay/ más que un enemigo, la relijión contra el laicismo iglesia y/ convento de or. (9), en la que confusamente expresa su rechazo de todo lo que oliera a cera o incienso. Para terminar declarando su amistad por el dirigente socialista, pues se despide diciendo “Su buen amigo le saluda. Miguel Villaescusa” (10).

Segundo documento: el dirigente socialista responde al señor Villaescusa.
La respuesta del líder sindicalista y político marxista madrileño -don Francisco Largo Caballero (1869-1946), dirigente histórico del Partido Socialista Obrero Español (PSOE) y de la Unión General de Trabajadores (UGT)-[7] no se hizo esperar, pues apenas unos días después –el 10 de febrero de 1936- escribió al alcalde de Casasaltas, diciendo:
  • <Sr. Don Miguel Villaescusa./ CASAS ALTAS (Valencia)./ Estimado compañero:/ Contesto a su carta fecha 7 del actual en la que me pide/comunicacón con Angel Pestaña y conmigo para la unificación obre-/ rista./ He de hacerle presente que con Angel Pestaña no tengo/ ahora ninguna relación. Además, la comunicación conmigo ya la tiene/ usted puesto que me escribe y en cuanto a Pestaña no sé ni cual/ es su domicilio particular ni donde tiene el domicilio social./ Cordialmente suyo y de la causa socialista.[8]
Separando el contenido en parágrafos textuales, obtendremos la siguiente distribución:
1)      Sr. Don Miguel Villaescusa./ CASAS ALTAS (Valencia)./
2) Estimado compañero:/ Contesto a su carta fecha 7 del actual en la que me pide/ comunicación con Angel Pestaña y conmigo para la unificación obre-/ rista./
3)      He de hacerle presente que con Angel Pestaña no tengo/ ahora ninguna relación.
4)      la comunicación conmigo ya la tiene/ usted puesto que me escribe
5)      y en cuanto a Pestaña no sé ni cual/ es su domicilio particular ni donde tiene el domicilio social./
6)      Cordialmente suyo y de la causa socialista.

La respuesta de Largo Caballero, escrita en papel corriente y mecanografiada, carece de membrete personal y oficial, así como de firma y rúbrica. El hecho de que la carta adolezca de esos datos puede deberse a que se trata de la copia, cuyo original firmado sería remitido al señor Villaescusa.


Carta de respuesta de don Francisco Largo Caballero (1869-1946), histórico dirigente del Partido Socialista Obrero Español (PSOE) y de la Unión General de Trabajadores (UGT) al alcalde de Casasaltas, señor Miguel Villaescusa Iniesta (1888-1970) -en Madrid, a 10 de febrero de 1936-
[Archivo Histórico Nacional, FC-CAUSA_GENERAL, 1565, Exp.14,N.24 - 2 - Imagen Núm: 2 / 2].
 
Por el primer parágrafo vemos que el líder socialista se dirige al alcalde de Casasaltas por su nombre y apellido “Sr. Don Miguel Villaescusa” (1), aunque sin hacer alusión a su cargo de alcalde. Le trata de compañero, anunciándole que su respuesta es a su misiva de 7 de febrero, “en la que me pide/ comunicación con Angel Pestaña y conmigo para la unificación obre-/ rista” (2). Por el siguiente párrafo vemos como le hace saber “que con Angel Pestaña no tengo/ ahora ninguna relación” (3). El hecho de decir “ahora” parece confirmar que anteriormente sí la tuvo, como evidencia el que el señor Villaescusa le pidiera su dirección. En el párrafo siguiente le hace manifiesto al alcalde que “la comunicación (con él) ya la tiene/ usted puesto que me escribe” (4) -lo que resulta patente-. Probablemente el alcalde deseaba otro tipo de relación, quizá más intensa o personal. En cuanto al señor Pestaña reitera que “no sé ni cual/ es su domicilio particular ni donde tiene el domicilio social” (5) –lo que evidencia que a la fecha no tenían ya ninguna relación personal ni corporativa-. Y se despide del edil casasaltense con afabilidad “Cordialmente suyo y de la causa socialista” (6).

Don Francisco Largo Caballero (1869-1946), histórico dirigente del Partido Socialista Obrero Español (PSOE) y de la Unión General de Trabajadores (UGT) [Imagen tomada de Wikipedia, La enciclopedia libre].

Notas acerca de los personajes.
Cuanto menos, resulta sorprende que en aquellas intensas jornadas pre-electorales el señor Largo Caballero encontrara un hueco en su agenda para responder la sorprendente carta de un desconocido alcalde de pueblo. De hecho el político participó activamente en aquella campaña electoral de febrero de 1936, en pro de la coalición electoral izquierdista denominada Frente Popular. En un mitin celebrado en Linares (Jaén) pocos días antes -el 20 de enero de 1936-, dijo:
  • <La clase obrera debe adueñarse del Poder Político, convencida de que la democracia es incompatible con el socialismo, y como el que tiene el poder no ha de entregarlo voluntariamente, por eso hay que ir a la revolución>. 

Decíamos arriba que tras el fracaso de la revolución de octubre de 1934 y su paso por la cárcel, el dirigente socialista extremó su postura política, manifestándose partidario de las tesis bolcheviques, lo que le valió el alias de “Lenin español”. Aunque no todos están conformes con este apelativo:
  • <De haber sido realmente Largo Caballero el Lenin español, o sea, un hombre con instinto seguro de poder, hubiera venido a buenos términos con Azaña y hubiera permitido la entrada en el Gobierno del Partido Socialista. Pero como en el fondo era un socialdemócrata que jugaba a la revolución, no obró así>.[9] 

El dirigente socialista era más bien partidario de establecer una alianza entre los partidos izquierdistas y sindicatos obreros –singularmente el Partido Comunista (PC) y los anarquistas de la Confederación Nacional del Trabajo (CNT)-: esta fue la causa de su enfrentamiento con distintos líderes de su propio partido, singularmente con Indalecio Prieto (1883-1965), más moderado y que controlaba el aparato del partido.
El juicio sobre su persona y actividad sindical y política depende de los autores que se consulten. Yo me quedo con la interpretación de un inglés de mi agrado, magnífico conocedor del periodo histórico y buen analista, no afectado por las ideologías políticas del momento -me refiero a Gerald Brenan (1984)-:
  • <Es imposible no cargar una parte de la responsabilidad de lo que ocurrió después (se refiere a la Guerra Civil) sobre Largo Caballero. El 1º de mayo (de 1936) encabezó una manifestación grandiosa que recorrió las calles de Madrid. Más de 10.000 trabajadores, saludando puño en alto, llevaban banderas con inscripciones como éstas: “Queremos un gobierno de trabajadores” “¡Viva el Ejército Rojo!”. Intoxicado por el entusiasmo de los que le seguían, enteramente confiado en su éxito, cerró los ojos ante los peligros del camino que había emprendido. Tenía sesenta y ocho años y a esa edad debemos apresurarnos si queremos ver la tierra prometida. Orgulloso y obstinado por naturaleza, no fácilmente influenciable por los otros, había pasado toda su vida en el limitado marco de los sindicatos. Por esta razón, adolecía de falta de una amplia visión política. De no ser así, se hubiera dado cuenta de que la disposición de fuerzas en Europa, considerando esto solamente, no hubiera tolerado nunca la implantación de una dictadura del proletariado en España. Así, el único efecto de la política de los socialistas al socavar al gobierno republicano fue el de hacerlo aún más débil, moral y materialmente, para resistir la avalancha que estaba a punto de caer sobre él. [...] Podemos llamar a esto el error nacional, ya que la historia de España está hecha en gran parte con las ruinas y destrozos causados por estos mismos actos de embriaguez y de excesiva confianza>.[10] 
El hispanista británico alude sin reparo a la inexcusable responsabilidad que los socialistas (nacionalistas, separatistas y otros grupos de izquierda) tuvieron en el desencadenamiento de la guerra civil, en especial los de tendencia caballerista. Así lo reconoce el propio Julián Besteiro Fernández (1870-1940), presidente del PSOE (1925-32), hombre culto y moderado, al que no se puede acusar de intentar rescribir la historia:
  • <La verdad real: Estamos derrotados por nuestras culpas (claro que hacer mías estas culpas es pura retórica). Estamos derrotados nacionalmente por habernos dejado arrastrar a la línea bolchevique, que es la aberración política más grande que han conocido, quizá, los siglos>
Estas fueron las palabras del catedrático y político español ante el tribunal que sumariamente lo juzgó. Al finalizar la guerra era miembro del Consejo de Defensa de Madrid, y mientras la mayoría de dirigentes izquierdistas huían hacia el exilio, él se quedó en la capital como máxima autoridad republicana, siendo quien entregó el poder a los vencedores.[11]

Don Julián Besteiro Fernández (1870-1940), catedrático y político español, presidente del PSOE (1925-32), con su esposa, la señora Dolores Cebrián, durante las elecciones de 1933 [Foto tomada de http://www.fuenterrebollo.com/Gobiernos/julian-besteiro.html].

La vida del histórico dirigente socialista –me refiero a Largo Caballero- fue muy intensa, tanto desde el punto de vista personal como político. Apoyó la Dictadura de Primo de Rivera (1923-30) y durante la IIª República participó en el Gobierno del primer bienio como Ministro de Trabajo (1931-33); ya durante la guerra fue Presidente de Gobierno (1936-37). Tras la contienda se exilió en Francia con su familia, luego de la ocupación por los alemanes fue capturado por la GESTAPO y recluido en el campo de concentración de Sachsenhausen (Alemania), donde permaneció durante dos años (hasta abril de 1945). Falleció el año siguiente –el 23 de marzo de 1946- y fue inhumado en el célebre cementerio de Père Lachaise (París).

Respecto al señor Miguel Villaescusa Iniesta (1888-1970), Alcalde del Ayuntamiento constitucional de Casasaltas (y 1º de guerra), Presidente del Comité de Sanciones y Vocal de la Junta Calificadora para la Incautación de Fincas, de filiación socialista (UGT) y con simpatías anarcosindicalistas. Además de por sus actuaciones políticas, los registros consultados le vinculan a distintos acontecimientos:
-Saqueo y destrucción del contenido de la iglesia parroquial –Santísima Trinidad-, del estanco de tabaco y de la Casa Abadía de la localidad.[12]
-Detención de don Ramón Fos Adelantado, sacerdote, de 45 años, cura párroco de Corcolilla de Alpuente (Valencia), apresado en el “rento de Benarruel” (Moya) y asesinado en Casasbajas, el 16 de agosto de 1936.[13]
-Detención de Conrado Andrés Sánchez, carnicero, de 22 años, apresado en Ademuz y asesinado en Castielfabib, el 25 de agosto de 1936.[14]
-Detención de Pedro Sánchez Sánchez, sastre, de 29 años, apresado en Chulilla y asesinado en Casinos, el 28 de septiembre de 1936.[15]

Los documentos consultados corresponden a la instrucción realizada para la Causa General de Valencia: el Fiscal deja aquí constancia de los sucesos que se investigan y los relaciona con los presuntos responsables, basándose en las declaraciones juradas de las personas perjudicadas.
Respecto a la filiación política del personaje, éste figura como socialista de vocación sindicalista (UGT) y querencia anarquista, según demuestra la carta expuesta En cuanto a su destino después de la guerra, el señor Villaescusa Iniesta fue detenido y confinado en la “Prisión Celular” de Valencia, quedando “a disposición del Ilmo. Sr. Auditor de Guerra de esta Región, habiendo asistido a Consejo de Guerra num. 2 de esta Plaza el día 13 de Septiembre de 1939, ignorándose la petición del Fiscal y la resolución recaída”.[16]

Vista parcial de Casasaltas (Valencia), desde el cementerio municipal (2013).


            A modo de epílogo.
El autor es consciente de que los documentos presentados no constituyen más que una anécdota en el contexto histórico de la revolución y Guerra Civil Española (1936-39). Sin embargo, pese a su aparente insignificancia, los registros forman parte de la historiografía local, al vincular a dos personajes tan distintos en peso histórico: el señor Miguel Villaescusa Iniesta, alcalde de un pequeño pueblo del Rincón de Ademuz, como era y sigue siendo Casasaltas (Valencia) y un importante sindicalista y político nacional, como era don Francisco Largo Caballero. Independientemente de cualquier otra consideración, con su respuesta al señor Villaescusa, don Francisco demostró en lo personal ser un hombre educado y sensible, pues pese a la conflictiva situación del momento histórico, encontró un instante para dar cumplida respuesta a su interlocutor, cuando otro quizá se hubiera limitado e echar la carta del edil al cesto de los papeles.
La exposición y el análisis de los documentos de referencia, en especial la carta del alcalde Villaescusa, posee algunos parágrafos incomprensibles, sobre los que tal vez un lector más avisado pueda apartar alguna luz. Los registros están datados en los días previos a la primera vuelta de las Elecciones Generales de febrero de 1936, unas elecciones complejas, que tuvieron lugar en un clima conflictivo y de gran expectación, y que dieron el poder a la coalición electoral izquierdista que conocemos como Frente Popular.[17] En realidad no fueron plenamente democráticas, pues estuvieron plagadas de violencia e irregularidades; además, el Gobierno nunca publicó los resultados completos y definitivos de aquellos comicios... -sin embargo, desde posicionamientos distintos, historiadores contemporáneos como Ramón Salas Larrazabal (1916-93) y Javier Tusell Gómez (1945-2005), dan un número similar de votos a las derechas y a las izquierdas, sólo que la Ley Electoral de entonces favorecía las coaliciones, de ahí el mayor número de diputados obtenidos por el Frente Popular- [Pío Moa -La Republica que acabó en guerra civil (Barcelona, 2006), p. 183].


Detalle de "tumba-cruz" en el cementerio de Casasaltas (Valencia), correspondiente al señor Miguel Villaescusa Iniesta, fallecido el 5 de mayo de 1970 -a los 82 años- (2013).

En suma: la carta del alcalde de Casasaltas -señor Villaescusa Iniesta- a líder socialista madrileño –Francisco Largo Caballero- se justifica por su deseo de mantener comunicación con él y con el dirigente anarcosindicalista Ángel Pestaña, “con los fines de unificación obrerista”. Pero, ¿qué quiso decir exactamente el alcalde con sus palabras, qué pretendía, cuáles eran sus propósitos...? Realmente no lo sabemos. Por lo demás, el regidor local desconocía que a la fecha de su misiva los dos personajes se hallaban ya bastante distanciados, tanto en lo personal como en lo político. Ambos concurrieron a aquellas elecciones de febrero de 1936 y consiguieron acta de diputado, pero bajo distinta bandera. En cualquier caso, el señor Villaescusa debió ser un personaje notable y de armas tomar, o como se decía entonces, “de ideas avanzadas”. Falleció el 5 de mayo de 1970 -a los 82 años-: sus restos mortales yacen en el cementerio municipal de Casasaltas (Valencia). ¡Descanse en paz![18] Vale.

© Alfredo SÁNCHEZ GARZÓN.
De la Real Academia de Cultura Valenciana (RACV).


 
Adenda.
Decía en la introducción que tenía “la secreta esperanza de que algún lector más avisado (pudiera) darles algún sentido (a los documentos), en especial a uno de los párrafos iniciales del primero, pues su discernimiento sigue siendo para mí inextricable” –y así ha sucedió-. A las pocas horas de publicar la entrada he recibo de un amable lector de Chelva (Valencia) –señor Ismael Roger Martínez- un correo, en el que ha tenido la deferencia de incluir un enlace a la página web del Cronista Oficial de Priego de Córdoba -lugar de nacimiento de don Niceto Alcalá-Zamora, primer Presidente de la IIª República Española-: allí hay un artículo de su titular Enrique Alcalá Ortiz, que ilustra al respecto, incluyendo un párrafo de las memorias del de Priego, el cual da cumplida respuesta a tres de los parágrafos de la carta del alcalde Villaescusa a Largo Caballero:

3) en la mis-/ ma noche (que) Vd., livertó al presidente vijente de nuestra Consti-/ tucion
4)  cuando la llamada a desora de la noche
5) que sí/ Vd., no le dice que no saliera a esas horas lo regular (es que) hubiera sido/ fusilado hesa noche,

Se trata de un episodio que tuvo lugar en la Cárcel Modelo de Madrid, en la noche del 21 de febrero de 1931, tras la detención de algunos de los encausados en el intento de golpe de estado contra la Monarquía. De este periodo histórico hay abundante bibliografía, en mi biblioteca he encontrado varios títulos de gran interés, además de los dos volúmenes de Historia de la Segunda República Española (Madrid, 1964) de Joaquín Arrarás: de un lado uno de los mejores libros de Pío MoaLos personajes de la República vistos por ellos mismos (Madrid, 2000)-, uno de Stanley G. PayneEl colapso de la República. Los orígenes de la guerra civil (1933-36), (Madrid, 2005)- y otro de Vicente Alejandro GuillamónEl caos de la II República: breve historia de los hechos que antecedieron a la guerra civil (Madrid, 2006)-; este último mucho más asequible, quiero decir ágil y fácil de leer.
 Para evitar perderse en el marasmo de datos y pequeños detalles que se produjeron en torno a la denominada Conspiración de San Sebastián y la sublevación de Jaca 12 de diciembre de 1930, perfectamente resumidos en el último de los libros citados, iré al grano y haré la reseña de las memorias de Alcalá-Zamora, “neoconverso republicano” que tuvo su papel directivo en aquellos hechos. Don Niceto fue encarcelado, junto con otros responsables de la intentona golpista, entre ellos el socialista don Francisco Largo Caballero. Según parece, en la cárcel sufrieron emboscadas de distinto tipo, singularmente de un grupo reaccionario denominado “legión”, precedente y origen de lo que después sería la “Falange”. El más importante tuvo lugar la citada noche del 21 de febrero de 1931, episodio en el que don Niceto temió por su vida: 
  • <Fue el plan mucho más hábil. Tan pronto se constituyó el gobierno Aznar, el último que iba a tener la monarquía, y celebró su primer consejo, fui despertado a altas horas de la madrugada para levantarme y bajar al teléfono, donde me esperaba con mucha urgencia un señor que no daba su nombre. Me extrañó tanta facilidad para la llamada de un desconocido, cuando jamás en todo el tiempo que llevaba de cárcel se me había permitido, ni tampoco a los demás, tener conversación alguna por aquel medio con la familia. Encargué dijesen que no bajaba y que ya de día me avisara quien fuese. A poco volvió el vigilante ya con la orden, no la invitación, de que me levantase, pues el desconocido se había transformado en la presidencia del consejo de ministros, que necesitaba hablarme con inaplazable urgencia. Me levanté y se me encargó que me subiese mucho el cuello del abrigo, pues en vez de hablar desde el teléfono del puesto central, o clavillo del célebre abanico donde se juntan las galerías de la cárcel Modelo, tendría que salir al cuerpo exterior separado de aquella y sito en la fachada de la calle principal. Al rumor de estas conversaciones sostenidas a través de una puerta y en medio del doble silencio de la prisión y de la noche, interrumpióse en la celda E de la misma galería el sueño ligero y receloso de viejo cauto de Largo Caballero. Levantóse al par que yo y con curiosidad avivada bajó a acompañarme. Su presencia junto a mí sorprendió y desconcertó en el puesto central de mando nocturno. Todo fueron titubeos balbuceantes y explicaciones incoherentes. Ya no los contestaba la presidencia del consejo, a la que aparentaban llamar desde aquel mismo teléfono, aún como a mí se me había dicho que éste no funcionaba y había que salir al exterior. Fue inútil recordar que en la presidencia hay siempre un funcionario de servicio permanente y también turno de guardia para el teléfono entre los telegrafistas. El plan quedó frustrado>.[19]
Portada y contraportada del libro de don Niceto Alcalá-Zamora -Mis memorias (Segundo texto de mis Memorias), Editorial Planeta, Barcelona, 1977-.
[Escaneadas y enviadas por el señor Ismael Roger Martínez, de Chelva (Valencia)].

Por el expediente instruido a raíz de aquel episodio “se demostró que el oficial de guardia había creado un plan para cuando don Niceto saliese por el patio, los guardias, que no estaban avisados, disparasen sobre él” –explica el Cronista de Priego de Córdoba en su artículo-. Si comparamos las palabras de la carta del alcalde Villaescusa con las del relato del Presidente republicano veremos que están diciendo del mismo episodio, sólo que el edil lo cuenta como presuntamente circulaba aquella anécdota  en su tiempo, o como él la recordaba. Hemos de tener en cuenta, sin embargo, que el hecho tuvo lugar en febrero de 1931, que el Alcalde lo evoca en febrero de 1936 y que el Presidente lo escribe en sus Memorias de marzo a junio de 1940 -durante la primera etapa de su exilio en Pau (Francia)-: el sucedido sólo podía conocerlo en detalle el protagonista y Largo Caballero, que le acompañaba en aquel trance. Pero merece la pena conocer cómo continúa el suceso narrado:
  • <Enterados en Priego, es natural que, con las pasiones y ánimos exaltados, en sesión del siete de marzo de 1931, siendo Alcalde don Víctor Rubio Chávarri, se expresara la gratitud que había en el vecindario por Largo Caballero. Y "para expresar esta gratitud inseparable de aquel incidente, proponía que la calle en construcción, que el Ayuntamiento de la Dictadura denominó de "José Cruz Conde", se le dé el nombre de "Largo Caballero", agregando en el plano inferior la siguiente inscripción "Madrugada del 20-2-1931. Gratitud". La solemne inauguración del nuevo nombre "Largo Caballero" -junto al de "Pablo Iglesias"- se efectuó el día 2 de septiembre de 1931>.[20]

La amistad entre don Niceto y Largo Caballero se truncaría tres años después -como acabaría rompiéndose también la que el socialista mantuvo con el anarcosindicalista Ángel Pestaña; pero de alguna manera esta es la historia de España -al menos en es época-, una historia de rupturas y desencuentros...


[1] SÁNCHEZ GARZÓN, Alfredo. El expolio de la iglesia de Casasaltas durante la revolución, con detalle de los daños, en: Del paisaje, alma del Rincón de Ademuz, Valencia, 2011, vol. IV, pp. 261-262.
[2] Archivo Histórico Nacional, Madrid, FC-Causa General, 1565, Exp.14, N.24, p. 43. Vid SÁNCHEZ GARZÓN (2011), p. 261.
[3] Niceto Alcalá-Zamora. (2014, 28 de febrero). Wikipedia, La enciclopedia libre. Fecha de consulta: 09:43, marzo 4, 2014 desde http://es.wikipedia.org/w/index.php?title=Niceto_Alcal%C3%A1-Zamora&oldid=72887869.
[4] Elecciones generales de España de 1936. (2014, 4 de febrero). Wikipedia, La enciclopedia libre. Fecha de consulta: 19:07, marzo 4, 2014 desde http://es.wikipedia.org/w/index.php?title=Elecciones_generales_de_Espa%C3%B1a_de_1936&oldid=72324176.
[5] Ángel Pestaña. (2014, 3 de marzo). Wikipedia, La enciclopedia libre. Fecha de consulta: 10:22, marzo 4, 2014 desde http://es.wikipedia.org/w/index.php?title=%C3%81ngel_Pesta%C3%B1a&oldid=72940821.
[6] Ibídem.
[7] Francisco Largo Caballero. (2014, 23 de febrero). Wikipedia, La enciclopedia libre. Fecha de consulta: 12:06, marzo 4, 2014 desde http://es.wikipedia.org/w/index.php?title=Francisco_Largo_Caballero&oldid=72775443
[8] [AHN], Madrid, FC-Causa_General, 1565, Exp.14, N.24, p. 44. Vid SÁNCHEZ GARZÓN (2011), pp. 261-262.
[9] BRENAN, Gerald. El laberinto español. Antecedentes sociales y políticos de la guerra civil, Editado por Plaza&Janés, S.A., Barcelona, 1984, p. 325.
[10] Ibídem, p. 318.
[11] Julián Besteiro. (2013, 25 de octubre). Wikipedia, La enciclopedia libre. Fecha de consulta: 18:32, marzo 4, 2014 desde http://es.wikipedia.org/w/index.php?title=Juli%C3%A1n_Besteiro&oldid=70405887.
[12] SANCHEZ GARZÓN (2011), pp. 255-263.
[13] Ibídem, pp. 105-124.
[14] Ibídem, pp. 53-65.
[15] Ibídem, pp. 137-155.
[16] Ibídem, pp. 243-252.
[17] Frente Popular (España). (2014, 2 de febrero). Wikipedia, La enciclopedia libre. Fecha de consulta: 19:01, marzo 4, 2014 desde http://es.wikipedia.org/w/index.php?title=Frente_Popular_(Espa%C3%B1a)&oldid=72285591.
[18] SÁNCHEZ GARZÓN, Alfredo. Iconografía funeraria en el cementerio de Casasaltas (Valencia) [I y II], en: http://alfredosanchezgarzon.blogspot.com.es/2013/11/iconografia-funeraria-en-el-cementerio.html, del viernes 22 de noviembre de 2013.
[19] ALCALÁ-ZAMORA, Niceto. Memorias (Segundo texto de mis Memorias), Editorial Planeta, Barcelona, 1977, pp. 156-157.
[20] ALCALÁ ORTIZ, Enrique. La larga cruz de la carretera nueva (XII). Los sucesivos nombres que fue recibiendo la llamada popularmente "Carretera Nueva", hoy calle Ramón y Cajal, en: http://www.enriquealcalaortiz.com/web/index2.php?pagina=ver.php&id=293&PHPSESSID=462iqllip8lnqe9kaklt0h9317.