viernes, 18 de agosto de 2017

SANTA MARINA VIRGEN, TITULAR DE LA PARROQUIAL Y COPATRONA DE TORREBAJA.


A propósito de la publicación de “La pasión de Santa Marina, el Monje",
obra de Antonio Díaz Tortajada.




“La pasión de santa Marina es rica en virtudes cristianas y llena de lecciones.
[...] asceta perfecta, que es obediente, orante, humilde, austera,
y que vivió el perdón hasta el extremo”
-La pasión de santa Marina, el Monje (Valencia, 2017),
obra de Antonio Díaz Tortajada-.







Desconozco si el hombre (y la mujer) actuales tienen o no hambre de santidad, afirmarlo o negarlo requeriría un estudio riguroso, largo y costoso. Puedo afirmar, no obstante, que hay mucha gente (hombres y mujeres) que no tienen nada en la cabeza. Me refiero a las personas que viven sin más preocupación: comen a la hora de comer, cenan a la hora de cenar, duermen a la hora de dormir, incluso puede que hagan el amor -pues al fin los humanos somos seres más sexuados que racionales.

Digo esto porque intuyo que hay mucha gente –hombres y mujeres- a los que lamentablemente no les interesa nada, mucho menos la vida de los santos, incluidos los patrones de su pueblo o titulares de su parroquia. Habrá también otros a los que la vida y milagros de los bienaventurados les resulta indiferente –la indiferencia es un grado más en el desinterés, además de ser el mayor de los desprecios-: acaso todos tengan motivos que justifiquen su actitud. No obstante, habrá unos poquitos a los que sí les interesan estas cuestiones, para ellos escribo.

Hace un par de domingos -al terminar la misa dominical- el sacristán de Torrebaja se me acercó con un par de libros diciendo: Esto, de parte de Antonio Díaz... –y me entregó dos volúmenes-. Antonio Díaz –me refiero a don Antonio Díaz Tortajada (Castielfabib, 1947)- es conocido de los lectores de estas páginas como sacerdote, periodista y escritor prolífico,[1] además de amigo. Uno de los libros de referencia –Variaciones sobre el Génesis (Valencia, 2004)- ya lo conocía, el otro –La pasión de Santa Marina, el Monje (Valencia, 2017)- es de reciente publicación. De este último, sin embargo, tenía referencias por las notas manuscritas que me mostró el autor hace unos años, cuando se hallaba en plena investigación.

Ciertamente, los tiempos que nos ha tocado vivir no son propicios para la espiritualidad –aunque quizá sí lo sean, cuestión de apreciación-. Al componer la biografía de san Malaquías, Bernardo de Claraval (1090-1153) escribe en el prólogo de la obra: “siempre ha sido provechoso escribir las vidas gloriosas de los santos para modelo, ejemplo y conocimiento de la vida del hombre (y la mujer) sobre la tierra. [...] Sobre todo, ahora, en nuestra época, que lo pide la falta de santidad y la escasez de hombres auténticos”. Cuando dice “ahora, en nuestra época”, el religioso francés se está refiriendo al siglo XII; sus palabras, sin embargo, vendrían como anillo al dedo para la segunda década del siglo XXI, nuestro tiempo. El abad de Claraval fue un personaje clarividente –perspicaz, sutil, intuitivo- hombre de pensamiento y santidad al que se le atribuyen muchas frases célebre –transcribo una de mis preferidas-: “El desconocimiento propio genera soberbia; pero el desconocimiento de Dios genera desesperación” –versión cristiana del aforismo griego “conócete a ti mismo”, escrito en el pronaos del templo de Apolo en Delfos-.

El libro de Antonio Díaz debiera resultar bienvenido, aunque sólo fuera porque constituye una sugestiva aportación a la vida de Marina Virgen (también, Marina el Monje y Marina de Siria), santa de la tradición maronita (de rito siríaco-arameo), nacida en el antiguo reino de Bitinia-Bithynia (siglo IV-V), ampliamente venerada en la iglesia oriental -a la par que la distingue de otras santas de este nombre-: Marina de Alejandría, Marina-Margarita de Antioquía (la que venció al dragón), Marina de España (Marina de Aguas Santas), Marina de Sicilia (Marina la Siciliana) y Marina del Cister.

Marina-Marino el Monje fue una mujer travestida (disfrazada, encubierta de hombre) que vivió y murió en el monasterio masculino de Qannoubine, situado al sureste de Trípoli (Líbano), en el valle sagrado de Qadisha, cerca del mar, desde donde su veneración se extendió a Jerusalén, Constantinopla, Venecia y distintas zonas de Europa. La confusión de la vida de esta santa con otras del mismo nombre se debe a los traductores y copistas, que la asimilaron a sus propios países y paisajes. Prueba de ello es que la versión griega de su vida da como lugar de nacimiento Bitinia, mientras que la versión copta de Egipto dice que fue Italia. Otros dicen que su patria fue Alejandría, y otros más que Jesusalén (Dromená, 1755).

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Portada del libro "La pasión de santa Marina, el Monje" (Valencia, 2017), obra de Antonio Díaz Tortajada (Castielfabib, 1943).

 
Santa Marina el Monje.
Tradicionalmente, la vida de Marina-Marino el Monje se describe como la de una mujer joven que ingresa en un monasterio masculino por acompañar y cuidar de su padre viudo (sin revelar su identidad a los monjes), para cuyo propósito tiene que vestirse (disfrazarse, travestirse) de hombre, siendo conocido como Marino. Periódicamente debe salir del recinto conventual para llevar a cabo asuntos del monasterio (la iconografía la describe en una carreta tirada por bueyes), en una de estas salidas Marina-Marino es acusado por una joven posadera de ser el padre de su hijo, razón por la que se vio expulsado de la comunidad, debiendo vivir de la caridad a las puertas del convento -otros relatos dicen de una cueva cercana frente al monasterio-, criando a su supuesto hijo. Al morir, cuando se quiso lavar su cuerpo para el entierro, fue descubierta su verdadero género sexual. Obviamente, se trata de una historia difícil de aceptar, debiendo entenderse como un relato cristiano ejemplarizante para las mujeres que deseaban entrar en un monasterio para llevar vida conventual y no podían, en razón de su sexo. De ahí que algunos autores entiendan que se trata de una "pía leyenda romántica" (H. Delehaye, 1905).[2] Existen otros casos similares en los santorales: Anastasia-Andrónico, Eufrosina-Esmaragdo, Sinclética-Doroteo. Diez Canseco la recoge en su Diccionario Universal de Mujeres Célebres (1845), definiéndola como "virgen solitaria de Bitinia", cuya fiesta celebra la Iglesia en 18 de junio, al tiempo que la distingue de otra santa del mismo nombre, "virgen y mártir española", cuya fiesta es el 18 de julio.[3]


Repaso al libro de santa Marina el Monje, a modo de entrevista.
Al hilo de semejante biografía (historia de travestismo e impostura, también de compromiso, amor y caridad) surgen multitud de preguntas que Antonio Díaz Tortajada responde implícitamente con su texto –veamos algunas-:

-- A tenor de la bibliografía existente sobre Marina (Marinos) parece que su vida ha sugestionado a escritores y hagiógrafos a lo largo de los siglo.
  • <Cierto, la vida de santa Marina-Marino ha inspirado a muchos autores, entre los que podría citarte a Jacques (Jacobo) de Vorágine, cuya Leyenda dorada (Leyenda Aurea) incluye la vida de esta santa. A Moubarak Thabet, autor de Marinos: El monje del Monasterio de Qannoubine (en árabe), a Michel Mouawad, autor de El pecado en blanco (en árabe), a Youssef Al-Akoury, autor de Oda a Santa Marina (1641), publicada por León Clugnet en la Revue de l´Chrétien de Oriente, en 1904. También a autores recientes, como F. A. Al-Bustani, autor de La novela de Marinos el monje del Monasterio de Qannoubine y La Marina libanesa: Monje de Qannoubine, 1983 (en árabe)>.

Asimismo, existe una vida de Santa Marina Virgen bajo el título -"Triunfo del amor perfecto, ó los amantes firmes, y virtuosos. Historia Christiana, dividida den tres partes"-, obra de Joseph Manuel Dromená, licenciado, presbítero y abogado de los Reales Consejos, Editada en Madrid, en 1755. Se trata de una biografía novelada y ejemplarizante, paradigma de "historia christiana" con múltiples añadidos respecto del sencillo relato original, aunque conservando lo esencial, incluyendo un contexto histórico, como exige la historiografía moderna.


-- ¿Qué impulsa realmente a Marina a ingresar en la vida monástica?
  • <El fenómeno del travestismo femenino en el marco monástico resulta fascinante, conlleva un gran debate que nos podría llevar a analizarlo individualmente o en grupo... No obstante sus razones particulares –y las distintas formas de travestismo- su propósito es el mismo: Huir del mundo para alcanzar la santidad>.


-- ¿Cuáles eran las características de los monasterios en el siglo IV-V como para que no fuera descubierta la identidad sexual de Marina?
  • <La vida monástica del siglo V en el Oriente Próximo donde se desarrolla la vida de Marina-Marino era más cenobítica que anacorética, propia de un asceta solitario... En los monasterios cenobíticos había pequeñas celdas separadas, donde los monjes vivían y rezaban, ello le permitió a Marina ocultar su identidad. Podemos imaginarla con su nombre masculino –Marino-: el pelo corto, ropa de hombre, alimentación frugal... ello cambió la biología de su cuerpo, haciéndole perder gran parte de su feminidad (fácilmente le desaparecería la menstruación), incluso su naturaleza física. De hecho Marina fue capaz de seguir viviendo en el monasterio con una identidad distinta de la propia, disfrazada, hasta su muerte...>.


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Vista parcial (oriental) de la iglesia parroquial de Santa Marina Virgen en Torrebaja (Valencia), con detalle de la torre-campanario (2016).


-- Llama la atención el hecho de que Marinos no descubra su identidad sexual al ser acusada por la hija del posadero como responsable de su embarazo.
  • <Cierto, cuando el prior del monasterio reprende a Marina-Marino, éste no se defiende, permanece en silencio, admitiendo así su culpabilidad. Acepta resignado la expulsión, rezando, llorando, haciendo penitencia a las puertas del convento, viviendo de las sobras de comida que le llevan los monjes... Tras el parto de la hija del posadero, el abuelo le lleva al niño –diciendo-: Tú que has tenido al niño, críalo y dale sustento... Marinos acoge al niño y lo cría con ayuda de los monjes, en esta situación estuvo durante cuatro años... Finalmente, el superior del convento se compadece y le deja entrar, junto con el niño. De haber protestado, manifestando su verdadera identidad es de pensar que la hubieran expulsado, por el engaño de hacerse pasar por varón siendo mujer. Opta por callar, asumiendo una culpa que no tiene, y es expulsada del monasterio. Tal vez aceptó el castigo a cuenta del engaño de su identidad, y porque quizá el descubrimiento de su identidad hubiera desencadenado otros males en la hija del posadero y en el niño...>.


-- ¿Cómo se interpreta el travestismo de los santos monásticos a la luz de la metodología moderna?
  • <En este sentido hay interpretaciones variadas: literarias, psicológicas, socio-religiosas, teológicas y textuales que intentan explicarlo. Hay quien considera que tiene un origen pagano, y que pasó al cristianismo a través de la novelística griega, señalando además que el disfraz constituye una pervivencia del culto bisexual a la diosa Afrodita, en Chipre (H. Usener, 1879). Autores más recientes señalan que el origen del fenómeno del travestismo está conectado a la práctica cristiana y la mentalidad de la antigüedad (E. Platagean, 1976). Otros lo explican desde un punto de vista psicológico, como descanso de una vida anterior, relacionada con la hostilidad hacia la familia del santo (M. Delcourt, 1958). Existen, sin embargo, otras explicaciones, como la de que los santos-mujer travesti han ganado la condición social en comparación con los hombres travestis, que pierden la condición de travestismo (V L Bullough, 1993). Otros autores modernos analizan el fenómeno desde una perspectiva intersexual, identificando el origen de la motivación, siguiendo patrones procedentes en su mayoría de las Escrituras (Stephen J. Davis, 2002). El asunto es ciertamente complejo: hay autores que dividen a los santos-travesti en dos grupos de penitentes: los Pelagia -que incluye a prostitutas y otras mujeres que han elegido hacer penitencia-, y los Mónaco parthenoi -mujeres que han elegido el travestismo para evitar un matrimonio o un pretendiente no deseado- (Valerie R. Hotchkiss, 1996). Ya te digo que el asunto es complejo de analizar, pues existen prescripciones estrictas en este sentido, prohibiendo a las mujeres usar ropa masculina (Deuteronomio, 22:5; Decretales de Graciano, Penitencial de Burchard de Worms (de 965-1025), Consejo Sinodal de Gangra, (de 340), ratificado por el Concilio de Calcedonia (de 451). Sin embargo –y no obstante las prohibiciones específicas- la mujer siguió usando ropa de hombre como camino para santificarse>. 

El Deuteronomio -texto más antiguo de los citados que prohíbe a las mujeres vestir ropa de hombre- dice: Non induetur mulier veste virili, nec vir utetur veste foeminea, esto es, "Una mujer no será vestida con ropa de hombre, ni el hombre vestirá ropa de mujer".



-- La imagen de santa Marina que tenemos en nuestra parroquia la representa como una mujer joven con el cabello oscuro, largo y suelto, vistiendo hábito franciscano, sujeta un crucifijo con las manos y tiene un niño a su lado, ¿cómo ha evolucionado la iconografía de la santa en este sentido?
  • <La cuestión iconográfica es también muy curiosa... La mayoría de ilustraciones antiguas proceden de manuscritos y otras representaciones visuales. Desde el siglo XV existen multitud de pinturas, grabados, esculturas representando a santa Marina el Monje. Ciertamente, para su estudio cabe identificar distintos elementos (ropa, hábito, tonsura, fisonomía, gestualidad...), viendo su evolución temporal y geográfica, lo que ha dado lugar a cambios y añadidos. Para comprender su evolución hay que partir de las imágenes actuales y retroceder en el tiempo... El investigador se pregunta si existe un patrón iconográfico determinado, así como respecto a sus atributos, observando si difieren según la región geográfica o el periodo histórico, según los prototipos originales. Lo cierto es que las representaciones iconográficas han variado a lo largo del tiempo... Los patrones secuenciales estudiados muestran en primer lugar la ruptura entre la santa y su familia, la aceptación por parte de Marina-Marino de una culpa que aparentemente no le corresponde, el descubrimiento de la identidad sexual al morir... Las tres secuencias muestran a la santa como una figura individual. Para su estudio se utilizan dos métodos: el análisis textual de la biografía y el análisis de las representaciones visuales, iconográficas>.


Sigue diciendo:
  • <Para el estudio biográfico textual he utilizado nueve versiones en latín, que aparecen en manuscritos, libros, iglesias, museos... Asimismo, para el estudio iconográfico he clasificado los hallazgos en dos grupos: las pinturas y las esculturas... Las pinturas incluyen ilustraciones, grabados, frescos y otros elementos utilizados en decoración. Para las esculturas se han utilizados imágenes corpóreas (de bulto), heráldicas o relieves. Sin embargo, la parte más importante del estudio se ha centrado en el desarrollo de las representaciones de santa Marina como monje o como monja. Mayoritariamente se representa a Marina-Marino con fisonomía masculina, en otras, sin embargo, se la figura claramente como una mujer. En este sentido, la ropa utilizada resulta esencial para su travestismo. Con todo, el concepto de travestismo aplicado a la ropa no se corresponde totalmente con el análisis psicológico o sociológico>.

 
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Imagen antigua de Santa Marina Virgen, el Monje, en la iglesia parroquial de Torrebaja (Valencia), 2016.

-- ¿Cuáles son las principales diferencias entre los santos travestis?
  • <Hay que distinguir dos grupos principales de santos travesti: Penitentes y Vírgenes monjes. Entre los penitentes cabe incluir a Pelagia de Antioquía, Teodora de Alejandría, María Egipcíaca... -prostitutas arrepentidas que usaban el travestismo para esconderse-. Aunque el caso de María de Egipto es algo distinto, ya que usó la ropa de un monje para tapar su desnudez, pasando de famosa prostituta a encantador penitente. El segundo grupo está relacionado con un grupo de mujeres: Marina el Monje, Eufrosina-Esmaragdo, Eugenia, Susana, Hilaria, Apollonaris... –que usan el travestismo para entrar en monasterios masculinos y convertirse en monjes-. Existe otro grupo en el que cabría incluir a santa Tecla y santa Librada (también, Wilgefortis: mujer barbuda, patrona de las mujeres mal casadas, encubierta tras una modificación fisiológica, y que acaba siendo crucificada). En cualquier caso, lo que diferencia a estas santas travestis del travestismo asociado a la transexualidad es la finalidad, ya que en las santas es utilizado para romper con la sociedad y preservar su virginidad. Todas expresan ambigüedad, son seductoras y peligrosas: unas atraían a los monjes (Marina y Euphorsyne) otras atraían a las mujeres (Susana y Eugenia), convirtiéndose todas ellas en esposas de Cristo (sponsae Chriti) por distintos caminos>.


-- Hagiográficamente, ¿cómo se interpreta la metamorfosis de santa Marina el Monje?
  • <En la vida de santa Marina-Marino y otros santos de este grupo se ha identificado una secuencia tripartita: huida del mundo, disfraz y aislamiento, y descubrimiento y reconocimiento (J. Anson, 1974). Otros autores dicen de: Separación, periodo de transición (liminidad) y reagregación (N. Constas, 1996). Hay que tener en cuenta que la vida de santa Marina circuló de oriente a occidente, mediante escritos en distintos idiomas: siríaco, griego, copto, armenio, árabe..., etíope, latín, francés, alemán, inglés y español. La vida de la santa pudo ser escrita originariamente en griego (siglos VI-VII), probablemente en Siria. La versión más antigua griega (vita antiqua), es del siglo X: conservada en los monasterios del Monte Athos (Macedonia Central, Grecia). Pero la versión latina es la más antigua (siglo IX) : De vita et verbis seniorum (Amberes, 1615). Las versiones antiguas se caracterizan por su sencillez, las posteriores todas contienen añadidos, incluyendo más detalles... Hay otras diferencias, por ejemplo, en las versiones orientales (griega y siríaca) la intención de santa Marina por ingresar es manifiesta, mientras que en las versiones occidentales la decisión pertenece sólo a su padre. Existen otras muchas diferencias. En general, en las versiones occidentales hay más elaboración, con añadidos u omisiones de influencia local impresas por traductores o copistas (a veces analfabetos). Aunque hay versiones en verso, la mayoría están escritas en prosa... Por lo demás, los textos latinos son versiones de la Leyenda dorada, o adiciones a la misma. Clugnet clasifica las versiones latinas francesas en tres grupos, el primero contiene la vida de la santa más antigua que se conserva, que tiene dos versiones. En mi trabajo analizo el texto del manuscrito que perteneció a san Marcial, obispo de Limoges>.


Continúa:
  • <Resulta muy complejo establecer la diferencia de la secuencia tripartita de la vida de la santa según las distintas versiones, así como respecto al Origen, el Padre, la Entrada en el monasterio, la Ropa utilizada, la Liminidad (periodo de transición), la Promesa, la Expulsión (salida), la Penitencia, la Reintegración... Todos estos elementos se estudian y comparan en el texto. A modo de conclusión, cabe decir que conforme la biografía de la santa –y su culto- se difunde por oriente y occidente, se producen cambios en las distintas versiones. Decía arriba que la primera versión latina del siglo IX es una traducción del griego, que ya cuenta con adiciones si la comparamos con los textos originales griegos y sirios. Las versiones a las lenguas vernáculas (francés, alemán) son traducciones de los textos latinos... Por otra parte, las versiones latinas (francesas e italianas) circularon sólo en ambientes monásticos; sin embargo, sus traducciones a las lenguas vernáculas hizo posible su difusión, lo que influyó en sus representaciones visuales>.


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Imagen moderna de Santa Marina Virgen, el Monje, en la iglesia parroquial de Torrebaja (Valencia), 2016.


-- ¿Qué otras cuestiones intervinieron en las diferencias observables entre las distintas versiones de la vida de santa Marina el Monje?
  • <Básicamente los copistas, cuyo origen influye en la biografía de la santa y en su representación iconográfica... Poco a poco, el lugar de nacimiento de la santa se fue olvidando, con la excepción de las versiones de los textos latinos italianos, que mencionan distintos orígenes: unos dicen de Italia, otros de las distintas regiones de Grecia como origen de la santa, lo que demuestra el rastro de la difusión de su vida, y culto. Asimismo, los copistas atribuyen nombres distintos al padre de Marina, un texto italiano (latino) le nombra como Marino. En las versiones occidentales esto se interpreta como que Marina-Marino trata de imitar al padre, sin actuar de acuerdo a su propia voluntad. Existen también diferentes modelos en el modo de entrar en el monasterio: en uno, Marina-Marino entra junto con su padre; en otro, el padre decide entrar en el monasterio para llevar una vida piadosa, posteriormente consigue que entre su hija disfrazada de hombre. Los copistas destacan más el ocultamiento de su identidad que el peligro de tentación que podía representar para los monjes la convivencia con una mujer. Asimismo, los hagiógrafos-copistas destacan el cambio de nombre de Marina (femenino) a Marinus (masculino). Otro detalle en el cambio de mujer a hombre, además del hábito (ropa), es la tonsura. Respecto a la salida del monasterio, unos modelos dicen que tuvo lugar en un ambiente de mercado, mientras que otros que fue en un bosque. Asimismo, se le acusa de la violación de la hija del posadero como una tentación del demonio. Pero sólo en un caso se vincula la acusación de violación con la belleza de Marina, y ello en relación con las características físicas de los eunucos, considerados una tentación. Respecto al modelo de penitencia, existen diferencias según las regiones geográficas. La secuencia del juicio es un desarrollo posterior, pues en las versiones griega y latina Marina-Marino es juzgada en su ausencia. En cuanto al lugar de penitencia, al ser expulsada del monasterio, en unas versiones tiene lugar junto a la puerta, en otras en una pequeña celda frente al claustro. Lo cierto es que la vida de santa Marina-Marino sufre numerosos cambios con el paso del tiempo -y según el espacio geográfico-: cabe señalar que las numerosas versiones existentes circularon en paralelo en todas las regiones –desde el siglo IX hasta el siglo XVI-: dichas versiones incluyen numerosas adiciones, representando más la mentalidad de los copistas y hagiógrafos que la de la propia santa>.



-- ¿Cuál ha sido la influencia de santa Marina el Monje en la literatura y su evolución iconográfica?
  • <La literatura relativa a las representaciones visuales (iconográficas) de santa Marina-Marino es escasa, además de generalista y superficial... Santa Marina no ha sido famosa ni celebrada por sus representaciones pictóricas, aunque su vida ha inspirado a muchos artista. De hecho existen numerosas representaciones de la santa –tanto en oriente como en occidente-: dibujos, esculturas, grabados, pinturas... que la personifican en distintos momentos de su vida. Santa Marina es celebrada actualmente en diversos países europeos (España, Francia, Italia...). En un artículo de Charles Leonce Brosse –Les peintures de la grotte de Marina près de Tripoli (1926)-, el autor analiza los frescos existentes en una cuerva donde se cree que la santa vivió e hizo penitencia... [Se refiere al santuario de la "Gruta de Santa Marina" en Qalamoun: también conocida como "Gruta de la leche"-, situado en un punto de la carretera de Jbeil a Trípoli]. Los rostros de las figuras fueron destruidos (a martillazos) por los (lugareños) musulmanes, pero todavía quedan representaciones de la santa en la capa más antigua, cuyo nombre aparece escrito en griego... Los primeros paneles representan escenas de juventud, los últimos escenas del final de su vida. Probablemente el autor de estas pinturas no era de la zona, pues el conjunto responde a la versión francesa del siglo IX-X... No obstante la variedad de patrones o modelos para la representación iconográfica de santa Marina, existe un cierto sincretismo. En la región de Venecia hay pinturas que representan a santa Marina en compañía de otros santos. Cronológicamente, sus representaciones experimentaron cambios significativos. El atributo de su fisonomía incierta ha sufrido cambios -en el sentido de feminizarse-: sus gestos son más maternales y sostiene al niño, particularmente cuando se la representa en la proximidad de la Virgen María... En general, las representaciones están influenciadas por el hagiógrafo-pintor y por las comunidades monásticas, prueba de ello es que partir del siglo XVII se la representa con hábito franciscano [propiamente se trata de un anacronismo, ya la santa Marina vivió en el siglo IV-V y la Orden Franciscana fue fundada a principios del siglo XIII (1209)]. Asimismo, en el citado siglo XVII, en ciertas regiones (Francia, Holanda) se la representa por primera vez como una mujer, sin rastro de su disfraz masculino. Sin embargo, conforme las imágenes se hacen más accesibles al gran público, la fisonomía de la santa se vuelve más ambigua...>.

Referente al Santuario de la "Gruta de Santa Marina” en Qalamoun (Líbano): también conocida como “Cueva de la leche” -lugar situado en un punto de la carratera de Jbeil a Trípoli-, cabe decir que aquí se hallaban las representaciones pictóricas más antiguas de esta santa: unos ocho metros de superficie pintada en la parte derecha de la cueva. Los santos allí representados se identificaron por sus nombres en griego (Brossé, 1926:118). Pintados en colores sólidos, las pinturas eran de tamaño real, con la excepción de las del centro. Charles-Léonce Brossé (1926) estudió las pinturas, describiendo varios paneles: el denominado Panel E (que representaba a san Demetrio) desapareció bajo una pintura posterior –al respecto, dice G. Hourani-: Según Brossé, el panel de san Demetrio estaba cubierto con una capa de yeso ligero y dividido en dos bloques con ocho paneles casi iguales sobre los que se pintaron nuevos temas. El ciclo progresa de izquierda a derecha, primero en el bloque superior, luego en el inferior. Estas ocho composiciones representan ocho episodios de la vida de Santa Marina de Qannoubin.[4]


Los cuatro primeros paneles (numerados por Brossé: F, G, H y K) ilustraban la primera parte de la vida de Marina, hasta la muerte de su padre -sucesivamente-: Marina niña cuando su padre entra en el monasterio (F); el padre de Marina llora ante el abad, manifestando que ha dejado a su hijo (G); Marina presentada al abad, con el padre al lado (H); Marina junto a su padre moribundo (K). Los paneles borrados (F2, G2, H2 y K2) probablemente muestran escenas de la segunda parte de la vida de Marina: falsa acusación de ser madre de un niño, criando e instruyendo al niño, muerte y reconocimiento de su verdadera naturaleza sexual... Ninguno de los frescos en los que se relata pictóricamente la pasión y vida de santa Marina sobreviven, solo el trabajo de Brossé nos permite conocerlos.[4]


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Detalle de la imagen moderna de Santa Marina Virgen, el Monje, en la iglesia parroquial de Torrebaja (Valencia), 2016.


-- ¿Dónde has encontrado que se celebra actualmente a santa Marina, además de en Torrebaja?
  • <Donde más representaciones he encontrado ha sido en el sur de Italia –allí es patrona de numerosos pueblos pequeños-: Amalfi, Castroreale, Filandari, Poguerola, Polistena, San Giovanni di Zambrone, Santa Marina di Milazzo, Santa Marina Salina, Terrats di Lago... También se la venera en distintos pueblos y ciudades: Ardea, Casole Bruzio, Casoli di Atri, Castell Ritaldi, Parabita, Tollo, Venecia...>


-- ¿Cuáles son los santuarios más importantes donde se celebra a santa Marina?
  • <Todos ellos se hallan en oriente próximo, el más conocido puede que sea el Monasterio de Nuestra Señora de Qannoubine, lugar agreste y montañoso en el Valle Sagrado de Qadhisa (Líbano): de origen bizantino, su construcción se atribuye al emperador Theodos Magno (379-395) aunque no queden rastros de esa época ni de la medieval. Dedicado a la Virgen María, fue rehabilitado en los años noventa (1990) y está regido por las Hermanas de la Orden de los Antonianos Maronitas. Cerca del monasterio está la Gruta-santuario de santa Marina, antaño utilizada como mausoleo de los patriarcas maronitas. La Iglesia maronita pertenece al rito siríaco-arameo, constituida en heredera y guardiana de la tradición de las primitivas comunidades cristianas de Jerusalén y Antioquía. [Existe también el Santuario de la Gruta de Santa Marina en Qalamoun], famosa por las pinturas que contenía y adonde los devotos acuden en peregrinación en la festividad de santa Marina, el 17 de junio. La cueva es conocida también como "Gruta de la leche", en virtud de la devoción local por la que las mujeres que carecen de leche (tras el parto) o por otros problemas femeninos asociados a la maternidad, acuden allí a rezar, portando exvotos, incluso son bendecidas con el agua de un manantial que allí fluye>.


El Ouadi Qadisha (en arameo, Valle Sagrado) está en el norte del Líbano, distritos de Becharre y Zgharta: lo recorre el río Qadisha y se halla a los pies del monte al-Makmal. Su nombre se debe a que desde la antigüedad fue refugio y asiento para ermitaños y comunidades monásticas (cristianas y musulmanas) que huyendo de las persecuciones buscaban la seguridad y el aislamiento del valle: armenios, etíopes, jacobitas, maronitas, melquitas, nestorianos... De aquellas comunidades cabe destacar la de los maronitas, que combinando modos de vida eremítica y comunitaria levantaron el Monasterio de Qannoubine (también, Monasterio de Nuestra Señora de Qannoubine), situado al noreste del valle y parcialmente excavado en la roca del monte, y que desde el siglo XV hasta finales del siglo XIX fue sede del patriarca.[5] Sigue diciendo
  • <Otro lugar de interés en la devoción a santa Marina es "Ayia Marina" (también, Agia Marina), pueblo situado al suroeste de Nicosia, Chipre. Su origen histórico está en el citado valle de Qadhisa, Líbano (siglo VII), pero tras diversas persecuciones musulmanas sus habitantes emigraron a Chipre (siglo VIII, siglo X y siglo XII). Agia Marina se encuentra en la parte norte de la isla, y tras la invasión turca (1974) quedó bajo control de la República Turca del Norte de Chipre. Existe allí el Monasterio de San Elías, sobre una colina que domina la población, y pertenece a la Orden Libanesa Maronita. Anualmente, el 17 de julio, los maronitas de la localidad celebran la fiesta de santa Marina: misa solemne, bendición del pueblo, procesión con la imagen de Ayia Marina por las callejas de la aldea. Tras la celebración litúrgica tiene lugar un festival en el centro del pueblo, con comida, bebida y cantos folklóricos. La localidad tenía dos iglesias, una de ellas bajo la advocación de santa Marina, data del siglo XV (1400). La otra iglesia es más reciente, de 1971. La inmensa mayoría de los habitantes de Agia Marina eran maronitas (500 habitantes), frente a los turco-chipriotas (100). El pueblo es ahora un campamento militar bajo dominio turco. La situación de los maronitas es dramática, pues lo que se marcharon tras la ocupación no pueden regresar y los que se quedaron carecen del derecho de herencia o propiedad: cuando fallecen sus bienes pasan al estado turco>.

Asimismo, en París existió hasta mediados del siglo XIX una iglesia bajo la advocación de "Santa Marina Virgen", en su capilla solían celebrarse los matrimonios de las mujeres que habían perdido la virginidad sin estar casadas (chicas sin honor), pues santa Marina era estimada por su poder para “devolver” la virginidad.


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Detalle de altorrelieve con la imagen de Santa Marina Virgen, el Monje, en la iglesia parroquial de Torrebaja (Valencia), 2006.

-- ¿Qué puedes decirme del icono de Ayia Marina, en Chipre?
  • <A finales de los años noventa (1999), el pueblo de Ayia Marina le encargó a la pintora Jacqueline Ann Ascottde un icono de la patrona para la iglesia de Santa Marina, cuyo modelo debía ser la imagen original. Basándose en la biografía de la santa, la pintora pretendió hacer algunas correcciones en la nueva pintura, pero la gente se negó: querían una copia exacta, sin modificaciones. El nuevo icono fue pintado al aceite, sobre lona. La imagen de santa Marina aparece sentada sobre una roca en el interior de la gruta. Detrás de la imagen principal aparece un paisaje que puede identificarse con el Valle Sagrado de Qadisha, y el Monasterio de Nuestra Señora de Qannoubine, Líbano. La imagen se representa con su iconografía: hábito con tocado tradicional, absorta en sus pensamientos, sostiene un niño en su regazo con el brazo derecho, mientras sujeta un tazón de leche con la mano izquierda. El niño, con ambas manos trata de alcanzar el tazón... A santa Marina se la representa con halo de santidad (y aspecto femenino), su nombre aparece escrito detrás, en siríaco>.

La pintora Jacqueline Ann Ascottde es también superiora de la Orden Maronita Antonina de las Monjas de Chipre.[4]

 -- Antonio, para terminar, ¿qué virtudes destacarías en santa Marina el Monje en el mundo actual?
  • <La vida de santa Marina está llena de lecciones, en ella destacaría las virtudes cristianas: asceta perfecta, obediente, orante, humilde, austera..., viviendo el perdón hasta el extremo. Se trata de la mujer-monje modelo. Se la describe como una mujer fuerte que perseveró bajo duras condiciones físicas y emocionales, con el fin de seguir la vida que había elegido. Podía haber protestado frente a la injusta acusación de que fue objeto, sin embargo guardó silencio, tanto en el juicio cruel de las personas como en las características de su vida ascética: en vida fue mártir, y en la muerte santa. Santa Marina el Monje permanece en la conciencia y el rito de los maronitas como una mujer que fue injustamente acusada, juzgada y castigada, todo por permanecer fiel a sus votos monásticos. Patrona de los patriarcas maronitas, se la considera la protectora tradicional de las madres lactantes>.

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Detalle de procesión con la imagen de santa Marina Virgen en Torrebaja (Valencia), donde llevar las andas  es potestad de las mujeres (2003).


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Detalle de procesión con la imagen de santa Marina Virgen en Torrebaja (Valencia), 2017.


Propiamente, santa Marina Virgen el Monje podría ser también patrona y protectora de los padres que adoptan a hijos que no son los suyos biológicos: porque les crían, educan y aman como propios. Y los padres que hacen eso tienen medio cielo ganado -al menos es lo que yo creo-.

El libro de Antonio Díaz Tortajada [17,5x24 cm./ encuadernado en rústica,/ posee 159 páginas,/ ilustraciones en B/N y color] está estructurado en torno a catorce capítulos -incluyendo el resumen y la bibliografía básica y secundaria-, producto de años de investigación, lo que supone estudio, búsqueda, correspondencia, viajes, conversaciones..., y mucho amor. Porque sin amor no hay obra que valga. Nuestra enhorabuena al autor, y que Santa Marina el Monje nos respalde en los momentos de flaqueza. ¡Viva santa Marina! Vale.







[1] SÁNCHEZ GARZÓN, Alfredo. Antonio Díaz Tortajada, sacerdote, escritor y periodista,  del jueves 7 de agosto de 2014.
[2] DELEHAYE, Hippolyte. Les Légendes hagiographiques, Brüssels 1905, 1906 (translated by V. M. Crawford, 1907, reprinted 1998), 1927. A 1955 French edition was translated by Donald Attwater, The Legends of the Saints (Fordham University Press, 1962). Vid Santa Marina-Marino, Monja, en Pregunta Santoral: Tus preguntas sobre los santos (consultado el 7 de agosto de 2017).
[3] DIEZ CANSECO, Vicente (1845). Diccionario Biográfico Universal de Mujeres Célebres, Imprenta de José Félix Palacios, Madrid, tomo III, p. 167.
[4] HOURANI, Guita (Presidenta de MARI). Saint Marina The Monk (en inglés, consultado el 7 de agosto de 2017).
[5] ABDUL-NOUR, Hani y WAIBLINGER, Martina (2015). Iglesias y cuevas en el Valle del Qadisha (Líbano): el testimonio de las comunidades monásticas más antiguas de Oriente. Traducción al español: Rocío Da Riva, de la Universidad de Barcelona, Departamento de Prehistoria, Historia Antigua y Arqueología, Ménsula Ediciones, S. L., Pola de Siero (Asturias).


ICONOGRAFÍA DE SANTA MARINA VIRGEN: 
MARINA DE BITINIA, MARINA EL MONJE, MARINA DE LÍBANO.


Santa Marina confiada en el Monasterio, La Leyenda Dorada (obra del copista Richard de Montbaston, 1348). Folio 139v. Biblioteca Nacional de Francia (París).
Imagen al fresco de Santa Marina: puede representar a santa Marina-Margarita de Antioquía (mártir), pues porta a modo de mazo que la identifica con esta santa antes que con santa Marina de Bitinia (virgen). Monasterio de Qannoubine (Líbano).
The newly restored icon of Saint Marina's Grotto. 
Photo by MARI, Lebanon, 1999 [Tomada de G. Hourani: 
 Saint Marina The Monk].


Iconografía de Santa Marina Virgen, patrona de Santa Marina de Salina, Italia.
The repainted picture of Saint 
Marina in the Church of Our
Lady of Diman, Lebanon. 
Photo by MARI, Lebanon, 1999 
 
[Tomada de G. Hourani:  Saint Marina The Monk].


The new icon of Saint Marina in Cyprus. Photo courtesy of the Maronite Bishopric of Cyprus Sacred Art Atelier, Nicosia, Cyprus, February 2000
 [Tomada de G. Hourani:  Saint Marina The Monk].
Iconografía de santa Marina Virgen: Iglesia de Santa Marina Virgen, en Agia Marina, Chipre.
Iconografía de santa Marina Virgen: Marina el Monje, Marina de Bitinia.
Icono de santa Marina Virgen, obra del pintor maronita Abdo Badwi, Director del Instituto de Arte Sacro de la Universidad Espíritu Santo de Kaslik, Líbano.
Iconografía de santa Marina Virgen: Marina el Monje, Marina de Bitinia.


Iconografía de santa Marina Virgen: Marina el Monje, Marina de Bitinia.

Iconografía de santa Marina Virgen: Marina el Monje, Marina de Bitinia.

Iconografía de santa Marina Virgen: Santa Marina, Polistena. Calabria (Italia).

Iconografia de santa Marina Virgen: Santa Marina di Milazzo, Sicilia (Italia).

Iconografía de santa Marina: Santa Marina Virgen, icono copto (siglo XX).
Iconografía de santa Marina Virgen: Santa Marina di Milazzo en la Iglesia de Santa Marina, en Messina, Sicilia (Italia).

Iconografía de santa Marina Virgen:  Escena de la expulsión del monasterio, Iglesia de Santa Marina, Polistena, Calabria (Italia), 1903.

Iconografía de santa Marina Virgen: Escena de la muerte, Iglesia de Santa Marina, Polistena, Calabria (Italia), 1903.

2 comentarios:

Stefan Forge dijo...


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