domingo, 12 de mayo de 2013

LA IGLESIA DE SAN JOAQUÍN Y SANTA BÁRBARA EN ARROYO CEREZO (CASTIELFABIB) [I].

 Visita guiada al templo parroquial del Royo,
el Lugar habitado más alto de la Comunidad Valenciana.


Aquí hay poco dinero, y las colectas son escasas,
 pues en invierno el cura suele celebrar misa con una sola vecina:
¡ya me dirá usted la colecta que puede sacar...!”,
Magdalena Marco Lagunas (Arroyo Cerezo, 1921).


            Palabras previas.
            El Rincón de Ademuz es una comarca de grandes contrastes, no hay más que observar la diferencia existente entre los pueblos y aldeas del valle de Turia –Mas de Jacinto, Torrealta, Mas de los Mudos, Torrebaja, Ademuz, Casasaltas y Casasbajas, yendo de norte a sur- y los de los extremos de ambas vertientes, tales Val de la Sabina, Más del Olmo, Puebla de San Miguel y Sesga (al levante) y Los Santos, Castielfabib, Cuesta del Rato, Arroyo Cerezo, Vallanca y Negrón (al poniente). Con todo, el lugar más particular o diferente es para mí Arroyo Cerezo o el Royo, como le conocen los comarcanos; así lo nombra también el botánico Antonio José de Cavanilles en sus Observaciones (1795).
            El propósito de esta entrada es guiar al lector al lugarcillo de Castielfabib, para mostrarle la situación del caserío y visitar su iglesia parroquial, que se halla bajo la advocación de San Joaquín y Santa Bárbara, en el Arciprestazgo de San Antonio Abad, Diócesis de Valencia. Siempre me ha llamado la atención el motivo o las razones por las que un templo o ermita se hallan bajo un patrocinio y no de otro. Los titulares de la iglesia de Arroyo Cerezo constituyen una muestra de esa particularidad que les decía, pues san Joaquín y su esposa santa Ana, según la tradición cristiana -de la Iglesia Católica y Ortodoxa- fueron los padres de María de Nazaret. En principio, el bienaventurado Joaquín tiene poco que ver con santa Bárbara. Parece que lo propio hubiera sido titular la iglesia del Royo como "San Joaquín y Santa Ana", pero cambiaron a la esposa y madre de la Virgen por la protectora contra las tormentas, lo cual no deja de tener su sentido en el contexto rural que nos encontramos. Pero ello no debe extrañarnos, pues en Torrealta sucede lo contrario, ya que su iglesia se halla bajo la protección de santa Ana, dejando de lado a san Joaquín, su venerable esposo.[1]

"El sacrificio de Joaquín", pintura de Giotto di Bondone (1267-1337), ubicada en la Capilla de los Scrovegni en Padua (Italia) [Tomada de Wikipedia, La enciclopedia libre].

            La historia de Joaquín y Ana se narra en el Protovangelio de Santiago y también en la hagiografía medieval denominada Leyenda Dorada. La representación pictórica más celebrada de san Joaquín se halla en la Capilla de los Scrovegni en Padua (Italia) –El sacrificio de Joaquín-, pintada por Giotto di Bondone (1267-1337) a principios del siglo XIV.[2] Tradicionalmente, San Joaquín y Santa Ana se celebraban el 16 de agosto, pero tras la reforma del calendario litúrgico, la festividad se ha trasladado al 26 de julio. Respecto de la cotitular del templo de Arroyo Cerezo -Santa Bárbara- cabe decir que fue una virgen y mártir cristiana del siglo III, y se halla incluida en el martirologio de la Iglesia Católica, su fiesta se celebra el 4 de diciembre.[3] La santa de Nicomedia es también la titular de la iglesia de Mas del Olmo (Ademuz).[4]

 
Icono representando a "Santa Bárbara", virgen y mártir cristiana del siglo III [Tomada de Wikipedia, La enciclopedia libre].
            La descripción de la iglesia de San Joaquín y Santa Bárbara que hoy realizamos corresponde a la información recogida en diversas visitas al lugar, la primera de ellas fue en verano y tuvo lugar hace ocho o diez años y la última esta primavera: en la primera guió mi visita la señora Magdalena Marco (Arroyo Cerezo, 1921) y la última el señor Antonino –me refiero al vecino Antonio Díaz Díaz (Arroyo Cerezo, 1936)-, que también me acompañó al cementerio.

            Reseña histórica del lugar de Arroyo Cerezo y su templo.
            En cierta ocasión –de esto hace ya algunos años, en 2000 ó 2001-, estando en la secretaría del Ayuntamiento de Castielfabib, me mostraron un documento antiguo, escrito en gótico-latino, cuya traducción y trascripción había corrido a cargo de Niceto Hinarejos Ruiz (Alcalá de la Vega, 1933). Recuerdo que el registro trataba de la partición de una zona del término de Castielfabib denominada “Ciresio”, que el transcriptor identificaba con Arroyo Cerezo. En la misma secretaría me proporcionaron la dirección del señor Hinarejos, siendo este el comienzo de mi relación con el paleógrafo y latinista conquense.[5]
            Algún tiempo después, examinando un interesante libro de Enric Guinot –Els límits del Regne (1995)- hallé referencias al documento arriba mencionado: se le relacionaba con ciertos pleitos entre términos vecinos, por una cuestión de pastos... Dice el párrafo:
  • <Que aquest plets quasi locals per termes veïns emprats com a zones de pastures són comuns, ho palesa el fet que en 1270 el mateix rei Jaume I intervingués escrivint al consell de Moia comunicant-li que enviava un tal Vicent, preceptor de la Seu valenciana, perquè dividís el terme de “Ciresio” entre ells i els homes de Castielfabib: “... ad dividendum terminum de Ciresio, de quo est contencio inter vos ex una parte [veïns de Moia] et homines de Castro Habib ex altera...” (A.C.A., Chancillería, registre 16, f. 212)./ És opinió comuna (R. I. Burns, 1987a, p. 292, i B. Palacios, 1980, p. 490), que es tracta del llogaret anomenat actualment Arroyo Cerezo i situat a l`extrem nord-oest del terme municipal de Castielfabib, allà on es troba la muntanya coneguda com a Cruz de los Tres Reinos i que marca la fita entre Castella, Aragón i València: aixó vol dir que no fa referència a l`entrant de terra que separava el Racó d`Ademús de la resta del país, però no hem pogut aclarir si es faria referència un possible reajustament general de termes manat fer pel rei Jaume II en 1327 entre Terol, Albarrasí, Castielfabib, Ademús i Alpont, tot i que, una vegada més, ací no entra la vila castellana de Santa Creu de Moia (A.C.A., Chancillería, registre n. 250, f. 34v-35v; el cita B. Palacios, 1980)>.[6]

            Para acomodar el término “Ciresio” a Arroyo Cerezo, el estudioso valenciano cita aquí las obras de dos prestigiosos investigadores –Robert Ignatius Burn (1987)[7] y Bonifacio Palacios Martín (1980)[8]-; con todo, el documento alude al “término de Ciresio”, no a una localidad. Aprovecho el punto para divulgar el texto latino completo del documento y su contenido -según la versión del profesor Vicente García, de la Universidad Jaime I de Castellón-: aprovecho el punto para darle las gracias por haberse puesto en contacto conmigo y enviarme una transcripción y traducción más correcta que la inicialmente propuesta, y ello a partir de la copia del documento original que se expone.

[Divisio terminos de Ciresio cum hominibus Turolii et de Moya]
  • <Jacobus, Dei gratia. Dilectis suis, justicie, alcaldis, et concilio de Moya. Salutem et dilectionem. Noveritis producimus dilectum nostrum magistrum Vincencium canonice sive precentorem Maiorice et canonicum Valencie, ad divedendum terminum del Cireso, de quo est contentio inter vos ex una parte, et homines de Castro Habib ex altera, simul cum archipresbitero de Moya et P. Gomicius alcaldo, et cum duobus bonos hominibus Turolii, quos mittimus secum. Quare rogamus vos, quatenus divisionem quam dictus magister fecerit de predicto termino de Cireso cum predictis hominibus de Torolii et de Moya, vel cum duobus ipsorum qui secum concordaverint, firmam habeatis et observetis, et in aliquio non contraveniatis. Nos enim volumus quod dictus magister similiter cum aliis supradictis, vel cum duobus ipsarum, ut es dictum, diviso dicto termino seu dicta contentione, ponat fitas sive mujones in termino antedicto./ Datum Valentie, XIIIº kalendas octobris anno Domini MºCCº septuagenismo>.
Copia del documento gótico-latino relativo a "Ciresio", presuntamente Arroyo Cerezo, aldea de Castielfabib, datado en Valencia, a 19 de octubre de 1270 [Archivo de la Corona de Aragón, Reg. 16, fol. 212r].
            Según el mismo autor:

  • Se trata de un documento muy conciso, al que le falta el comienzo de la primera línea. De su lectura no se puede deducir si “Cierso” formaba parte de Moya o Castielfabib, siendo la parte en disputa. Se trata de una carta del rey Jaime I a los representantes municipales de Moya (el justicia, el alcaide y el concejo), comunicándoles que les envía a un canónigo y precentor del cabildo catedralicio de Mallorca, y al mismo tiempo canónigo de Valencia, llamado Vicente, para que ejerza como intermediario, o juez, u hombre bueno, en el pleito que en esos momentos mantienen los hombres de Moya y Castielfabib, por el establecimiento del linde del término de Cireso, limítrofe entre ambos términos municipales. Juntamente con el canónigo actuarían el arcipreste de Moya y el alcaide P. Gomis, así como dos hombres de Teruel. Y lo que ellos decidieran debería ser respetado por el concejo municipal de Moya, de manera que una vez establecido el linde entre dichos términos y con ello acabadas las disputas, se pondrían hitas o mojones para señalar dicho término. El documento está datado en Valencia, a 19 de septiembre de 1270.

Por lo demás, hemos de pensar que el origen de la actual aldea sería un rento o masía, que tuvo su desarrollo a partir del siglo XVII-XVIII y XIX, paralelo al crecimiento poblacional comarcano. En su célebre Diccionario, el estadista Pascual Madoz Ibáñez (1806-1870), al decir de Castielfabib, comenta:
  • <[Posee] una iglesia parroquial [Nuestra Señora de los Ángeles], de primer ascenso, servida por un cura de patronato real y un beneficiado; tiene por aneja la vicaria de la aldea de Arroyo Cerezo, cuya iglesia se halla dedicada á San Joaquín y Sta. Bárbara; y dependen también de su jurisdicción la ermita de San Marcos en la aldea de Los Santos, la de San Sebastián en Mas de Jacinto, Ntra. Sra. De Gracia, cerca de la villa, y la de San Roque muy inmediata de Torrebaja, hácia el SE [sureste]>.[9]

           Según vemos, a finales de la primera mitad del siglo XIX (1847), la aldea de Arroyo Cerezo era eclesiásticamente una vicaría de Castielfabib, y su iglesia se hallaba bajo la advocación de San Joaquín y Santa Bárbara, incluyendo en el censo parroquial varias ermitas: San Marcos (Los Santos), San Sebastián (Mas de Jacinto) y Nuestra Señora de Gracia (próxima a la villa), sin hacer mención de la ermita de la Inmaculada Concepción (Cuesta del Rato).

Vista parcial del caserío de Arroyo Cerezo-Castielfabib (Valencia), desde el barrio La Casilla, por encima del barrio del Medio (2013).

            Buscando el origen y desarrollo histórico de las iglesias y ermitas del Rincón de Ademuz, escribí:
  • <Mediado el siglo (XIX), durante el pontificado del obispo don Domingo Canubio y Alberto (1847-64), se restablecieron las relaciones diplomáticas entre España y el Vaticano, mediante la firma de un Concordato –esto fue el 16 de marzo de 1851-, que durante la década Moderada (1844-54). El nuevo acuerdo regulaba los bienes expropiados a la Iglesia durante la Desamortización de Mendizabal y Espartero (1834-54), acordándose que los poseedores de bienes eclesiásticos no serían molestados por la Santa Sede. En contrapartida, se fijó una dotación para el culto y el clero, reconociéndosele a la Iglesia de Roma el derecho de compra y posesión de bienes, y el respeto de su autoridad. Asimismo, se reconoció a la religión católica como la única oficial en España, determinándose la enseñanza [pública y privada] de su doctrina>.[10]

            Y sigue:
  • <El articulado concordatario prescribía la realización de un nuevo arreglo y demarcación parroquial, mientras que un Decreto posterior mandaba que las vicarías y parroquias menores de cincuenta vecinos fueran consideradas Parroquias Rurales [de 1ª clase, si tenían más de veinticinco vecinos y de 2ª clase, las menores], y Parroquias Urbanas las superiores a cincuenta vecinos. Asimismo, que los vicarios perpetuos se denominasen en adelante párrocos o curas propios [1851, noviembre 21].// En la misma fecha, otro Real Decreto encargaba a los obispos nombrasen arciprestes ad natum en cada partido judicial, para ejercer como vicarios foráneos. En cumplimiento del mismo, el obispo dividió la diócesis en cinco arciprestazgos [Ademuz, Alpuente, Chelva, Jérica y Montán].[11] De este tiempo data la creación de vicarías perpetuas e independientes en Casasaltas y Casasbajas, separadas de Ademuz (1857)>.[12]

           
Para terminar diciendo:
  • <A petición del Gobierno y con el objeto de ordenar los pagos de los curatos donde no había arreglo parroquial, el obispo Canubio envió una memoria realizada a finales de su pontificado –el 7 de diciembre de 1863-: Las disposiciones en que se basaba la petición mandaban dividir las parroquias urbanas en cuatro clases [De entrada, De primer ascenso, De segundo ascenso y De término], aunque sin precisar el número de cada una ni las condiciones de cada categoría. De esta forma, atendiendo probablemente a la antigüedad y prestigio, renombre y riqueza de cada parroquial, se señalaron: De término [Ademuz y Vallanca]; De primer ascenso [Castielfabib y Torrebaja]; De entrada [Casasaltas y Casasbajas, Mas del Olmo, Negrón, Puebla de San Miguel y Sesga]; de rurales [Royo Cerezo (sic)].[13]


Clasificación de las parroquias del Rincón de Ademuz y dotación de los párrocos, en tiempo del obispo 
Canubio y Alberto (1847-64).
PARROQUIA
CLASE
DOTACIÓN EN REALES
Ademuz y Vallanca
De término
7.000
Castielfabib y Torrebaja
De primer ascenso
4.500
Casasaltas, Casasbajas, Mas del Olmo, Negrón, Puebla de San Miguel y Sesga
De entrada [*]
3.300
Royo Cerezo (sic)
Rural
750
Modificado de Aguilar y Serrar F de A, 1890. Elaboración propia (2003). [*] Finalmente, a las parroquias De entrada, se les señaló a todas la misma cantidad [3.300 reales].

           Según vemos, a mediados del Ochocientos (1847-64), Arroyo Cerezo ya aparece constituida como parroquia independiente de la de Castielfabib, clasificada como “Rural” y dota con 750 reales.

Vista parcial del caserío de Arroyo Cerezo-Castielfabib (Valencia), correspondiente al barrio del Medio, con detalle de la parroquial (2013).

            La iglesia de Arroyo Cerezo en las Relaciones ad limina de los obispos de Segorbe.
          Por hallarse incluida en la de su metrópoli (Castielfabib), la población de Arroyo Cerezo no aparece en las Relaciones ad limina de los obispos de Segorbe hasta mediados los ochenta del siglo XIX (1885), fecha en la que figura con 67 casas, según puede observarse en la tabla adjunta.[14]

Evolución de la población en Arroyo Cerezo-Castielfabib (Valencia), según las Relaciones ad limina de los obispos de Segorbe, por Casas (1656-1885).
POBLACIÓN
1656
1667
1684
1693
1698
1705
1885
Arroyo Cerezo
-
-
-
-
-
-
67
Tomado de CÁRCEL ORTÍ (1989), tomo I, pp. 246-247. Elaboración propia (2013).

            En la Relación de don Francisco de Asís Aguilar y Serrat (1885), hay una tabla de Réditos [Reditus], donde se sitúa ordenadamente cada parroquia de la diócesis, según el número de casas que posee. En el conjunto diocesano –64 parroquias-, la de Arroyo Cerezo ocupa el número 58, entre Mas del Olmo [57] y Negrón [59], con las características que se exponen:[15]

Réditos de la parroquia de  San Joaquín en Arroyo Cerezo-Castielfabib (Valencia), 
en tiempo del obispo Aguilar y Serrat (1885).
ORDO
PARROCHIAE
DOMUS
PARROCHI
CULTUS
COADIUTORUM
CLASSIS
58
Arroyo Cerezo
67
825
187
-
Ruralis
1ae classis
                Tomado de CÁRCEL ORTÍ (1989), tomo III, pp. 1.738-1.739. Elaboración propia (2001).


Censo parroquial de San Joaquín en Arroyo Cerezo-Castielfabib (Valencia), según la  
Guía de la Iglesia en la Diócesis de Valencia (1963).
I. GENERALIDADES: población de hecho: 150 habitantes; de derecho: 200 h (1960). Categoría: Rural. Titular parroquial: San Joaquín.
II. GEOGRAFÍA Y COMUNICACIONES: Comprende la población de Arroyo Cerezo, Ayuntamiento de Castielfabib (Valencia). Comunicación: por camino; ferrocarril más próximo: Teruel, línea Valencia-Zaragoza. Teléfono más próximo, Castielfabib; Telégrafo, Ademuz.
III. INMUEBLES SAGRADOS: Templo parroquial: San Joaquín. Culto semanal. Carece de Santísimo. Ornamentos en mal estado. No posee retablo, cuadros, etc., de valor artístico. Hay torre con campana. No hay reloj de torre, pero sí de sol. Sufrió desperfectos durante la guerra (1936), siendo parcialmente reconstruido con una pequeña ayuda del Estado. Cementerio: municipal, distante 100 metros del templo.
IV. ARCHIVO PARROQUIAL: la partida de Bautismo más antigua data del año 1919; la de Confirmación, del año 1945, la de Matrimonio y Defunción, del año 1939. Está completa la serie de libros parroquiales [Quinque libri] desde esas fechas. El de Fábrica, desde 1939. Fueron destruidos durante la guerra todos los libros anteriores a los mencionados. No existen documentos notables ni libros de valor extraordinario.
V. POSESIONES: No tiene casa parroquial. Huerto propio. Carece de muebles y biblioteca propios. Tampoco posee escuela ni cine parroquiales, careciendo de locales especiales para la Acción Católica y Catequesis.
VI. FUNDACIONES EN EL TERRITORIO PARROQUIAL: carece de comunidades religiosas, hospital, asilo y colegios religiosos.
VII. PERSONAL: don Lamberto Peralta, párroco de Alobras (Teruel), diócesis de Teruel [1962, noviembre 16].
Tomado de Guía de la Iglesia en la Diócesis de Valencia (1963) 275-276. Elaboración propia (2013). Siendo parroquia de la diócesis de Segorbe, se incorporó a la de Valencia [1960, julio 11].

Vista parcial del caserío de Arroyo Cerezo-Castielfabib (Valencia), desde La Casilla (2013).

            Según vemos, Pascual Madoz (1847) dice de la doble advocación de la iglesia de Arroyo Cerezo, nombrándola como San Joaquín y Santa Bárbara, pero el prontuario de la Guía de la Iglesia en la Diócesis de Valencia (1963), la menciona poniendo como único titular a San Joaquín. En el listado de parroquias de la Diócesis de Valencia -de la Conferencia Episcopal Española- figura con su doble título.[16]  Desde los años sesenta del pasado siglo la población ha ido decreciendo a pasos agigantados, por efecto de la fuerte emigración: una pequeña parte se desplazó a las localidades próximas, como paso previo a su éxodo a las grandes ciudades, aunque la mayor parte emigró directamente a Barcelona, Valencia, Puerto de Sagunto... La tabla siguiente ofrece el censo de habitantes en la primera década del siglo XXI:

Evolución censal de Arroyo Cerezo-Castielfabib (Valencia) en el último decenio (2002-2012).
Sexo
2003
2004
2005
2006
2007
2008
2009
2010
2011
2012
Varones
11
10
10
10
10
9
11
12
12
11
Mujeres
4
3
3
2
2
2
4
4
3
1
Total
15
13
13
12
12
11
15
16
15
12
Población del Padrón Continuo por Unidad de Población (INe).

         Como puede observarse, la población censal de Arroyo Cerezo (Castielfabib) se muestra francamente regresiva, con predominio de los varones sobre las mujeres.

            En busca de Arroyo Cerezo, aldea de Castielfabib.
            Para ir a Arroyo Cerezo desde Torrebaja, si vamos en coche lo mejor es ir por la carretera nacional –CN-420- en dirección a Cuenca... Arribados a Los Santos (Castielfabib), atravesaremos el puente sobre el Ebrón, dejaremos a la izquierda el desvío que conduce hacia Ademuz y continuaremos hacia el noroeste, pasando por el antiguo lugar de Las Monjas, hoy desaparecido bajo la nueva carretera y ascenderemos la pendiente camino del puerto del Hontanar (1.302 m). A nuestra derecha quedará el acceso a Castielfabib y su aldea de Cuesta del Rato y el pueblo de El Cuervo (Teruel). Continuaremos ascendiendo, pasando por la Hoya Hermosa y ambos Colladillos –de Arriba y Abajo-: el primero queda a la mano derecha de la vía y el segundo a la izquierda. Cuando el botánico Cavanilles pasó por aquí –esto fue en los primeros días de septiembre de 1792: procedía de Vallanca e iba camino de Castielfabib-, dijo del Colladillo que eran “el granero de estos términos”, y no le faltaba razón, pues se trata de una amplia zona de cultivos donde prolifera generoso el cereal.

Carretera Nacional-420, sobrepasado El Colladillo, camino del Hontanar, en dirección a Arroyo Cerezo-Castielfabib (Valencia), 2013.
 
Detalle del desvío de Arroyo Cerezo-Castielfabib (Valencia) por la CN-420a, frente al antiguo rento de "Casas de Molina", ya desaparecido (2016).


A estas alturas de la primavera, los campos de cultivo aparecen cual amplias alfombras vegetales, tendidas sobre las vaguadas, entre lomas y cabezos, luciendo su más tierno verdor. Desde El Colladillo hasta la Casa y fuente del Hontanar la carretera asciende suavemente por un lado del valle. En todo momento el paisaje es espléndido y, si no fuéramos en coche, invitaría al visitante a girar la vista atrás para contemplar uno de los panoramas más extraordinarios que pueden contemplarse desde estas alturas. Aunque siempre podrá verlo al regreso, parándose en los lugares más apropiados para admirar la sierra de Javalambre, con sus crestas todavía nevadas, cerrando el horizonte al levante..., pero ahora vamos en dirección opuesta.
Desde El Hontanar hasta el desvío de Arroyo Cerezo, que surge a nuestra derecha, hay un tramo ascendente de varios cientos de metros. Justo en el ángulo que forman la nueva carretera de Cuenca que venimos siguiendo y el desvío a la aldea hay una zona de cultivos con restos de corrales y parideras: se trata de la antigua Casa Molina, rento desaparecido bajo el asfalto, como sucedió con la Casa del Mojón. Poco más adelante, antes de que la carreterita comience a circundar la pinada, conviene detenerse un momento, para contemplar otro espléndido paisaje que se nos ofrece a la derecha: se trata de La Nava y el cerro Morrita, en cuya cima un grupo de arqueólogos de la Diputación Provincial de Valencia, dirigido por José Aparicio Pérez (1985), hallaros restos de un poblado celtíbero del siglo VII antes de J.C.[17] Desde este punto la vista se pierde en dirección al cerro Javalón, los montes del Rodeno y estribaciones nororientales de Javalambre, éstas ya al otro lado del valle del Turia.

 
Vista de La Nava, partida del termino a la derecha del desvío que conduce a Arroyo Cerezo-Castielfabib (Valencia), con detalle de cerro Morrita a la izquierda (2016).

            Regresamos al vehículo y continuamos por la antigua carreterita, buscando el acceso de Arroyo Cerezo, que aparecerá poco más adelante. El desvío nace a la derecha, se trata de un camino local asfaltado –CV-483- en cuyo comienzo hay una caseta a modo de rústica parada de autobús medio arruinada. Junto a la choza hay un cartel de dirección indicando: Veguillas de la Sierra (7 km), Alobras (10 km) y Tormón (13 km). Situándonos de espaldas a la caseta veremos que al frente hay unos carteles indicando las posibles direcciones de la CN-420: a la izquierda, por donde hemos venido, queda Teruel (53 km) y a la derecha, Salinas del Manzano (16 km) y Cuenca (100 km). Tomaremos el desvío en dirección a Arroyo Cerezo, que se halla unos tres kilómetros más adelante...

Detalle de los carteles de la antigua CN-420a existente frente al desvío a Arroyo Cerezo-Castielfabib (Valencia), 2013.
 
Desvío de la antigua CN-420a en dirección a Arroyo Cerezo-Castielfabib (Valencia), siguiendo la CV-483 (2013).
            Desde el inicio, el Camino Vecinal, la vía discurre zigzagueante entre pinares, cuyas márgenes se hallan limpias de monte bajo en varias decenas de metros. A la altura del punto kilométrico 2 ya comienza a verse el caserío de Arroyo Cerezo. Merece la pena descender del vehículo y acercarse a la baranda del quitamiedos para contemplar uno de los parajes más especiales y hermosos del Rincón de Ademuz, singularmente en esta época primaveral, en que el verde de los cultivos contrasta con el pardo de los montes, bajo un cielo azul y nubloso. Veremos un amplio valle entre dos cerros alomados, por cuyo centro discurre un arroyo. El caserío aparece en el margen derecho de la vaguada, edificios bajos con tejadillos rojos, distribuido en dos o tres grupos de casas o barrios: el de Abajo, el de Medio y el de Arriba, también conocido entre los lugareños como de la Casilla. Entre las de Abajo y del Medio se halla el Cementerio, cuyo recinto se hace presente por las oscuras copas de los cipreses que sobresalen de sus tapias: allí confluye finalmente toda la vecindad. Se diría que el Royo es un lugar de cuento, tan bello, esplendente y silencioso... Al otro lado del barranco -por debajo de la Muela, esto es al noroeste- se extiende una amplia planicie con cultivos, por los que discurre la carreterita que conduce a Veguillas de la Sierra, Alobras y Tormón, pueblos vecinos que son ya de Teruel.

Vista parcial del caserío de Arroyo Cerezo-Castielfabib (Valencia), a la izquierda, con detalle del cerro de la Muela al frente (2013).
 
Vista general de Arroyo Cerezo-Castielfabib (Valencia), con detalle acceso por el CV-483 (2016).


Vista general de Arroyo Cerezo-Castielfabib (Valencia), con detalle de la Muela del Royo (2016).
Detalle de la entrada a Arroyo Cerezo-Castielfabib (Valencia), por la CV-483 (2016).


          Conozco Arroyo Cerezo por haber venido muchas veces, pero siempre me sorprende la peculiaridad de sus viviendas, es por ello que invito al visitante que no conozca el lugar a dejarse sorprender por la maravilla de sus tradicionales casas de piedra. En los últimos años han colocado varios carteles informativos por la aldea, explicando sus características:
  • <Las casas: La ubicación de Arroyo Cerezo a 1.320 m de altitud en un frío y alto páramo, sin apenas pendientes y que tradicionalmente ha sido destinado al cultivo del cereal, ha originado una tipología única de viviendas en el Rincón de Ademuz. Se trata de una edificación de una o dos plantas, como máximo, de muros recios de mampostería de piedra y techos bajos, que suelen poseer un porche de entrada de acceso./ Todas estas características responden a la necesidad de soportar los inviernos especialmente rigurosos de la aldea: la reciedumbre de los muros, para el aislamiento de la humedad del terreno y del frío exterior; los techos bajos, para poder calentar el espacio fácilmente; y el porche de entrada para protegerse de las inclemencias al desmontar las cabalgaduras o beneficiarse del sol sin la afectación del viento en el momento de realizar ciertas tareas domésticas en el exterior>[18]


Vista de arquitectura tradicional (vernacular) en Arroyo Cerezo-Castielfabib (Valencia) con detalle del porche, situada en el Barrio de Abajo (2016).

            Al entrar en la aldea veremos de inmediato un desvío a la derecha, en dirección a las localidades de Teruel arriba mencionadas, pero nosotros continuaremos por la carreterita, inquiriendo por la iglesia parroquial que venimos buscando. Entre el primer núcleo de casas –barrio de Abajo- y el siguiente –barrio del Medio-, encontraremos a nuestra mano izquierda el camposanto, del que diremos en una próxima entrada. Finalmente arribaremos al barrio del Medio, donde se halla el templo... La primera vez que estuve en Arroyo Cerezo me enseñó el templo una vecina que vivía en una casita de fachada blanca, anexa a la torre-campanario –me refiero a la señora Magdalena Marco Lagunas (Arroyo Cerezo, 1921)-. Cuando estalló la guerra civil (1936-39), la informante contaba apenas 15 años Estaba en su casa, lindante con la parroquial, mientras sus padres segaban en los campos, fue entonces cuando se produjo el saqueo del templo:
  • <Resulta que vino un grupo de milicianos y milicianas de la parte de Salvacañete y otros lugares, y buscaron al sacristán, que era Jaime Villalba, un hombre que andaba algo tullido de las piernas y ayudaba en las cosas de la iglesia. Le obligaron a sacar lo que había, y al final acabaron sacándolo ellos mismos, pues el hombre apenas podía. Sacaron los santos, los cuadros, el retablo dorado que había en el altar mayor, el confesionario, el púlpito, los bancos de madera (solo dejaron uno, que se llevaron a la barbería), incluso la baranda del coro, que era de madera trabajada con dibujos. Y le prendieron fuego en la plaza, hasta que se quemó. Después, mi padre hizo allí mismo una zanja y enterró las cenizas. ¡Una lástima! Luego de vaciar el templo lo llenaron con cosas de la guerra: armas y demás, y rompieron la puerta para poder meter vehículos... En el lugar donde ardió la Inmaculada, luego, no se mojaba el suelo cuando llovía... Lo recuerdo como si fuera ahora. Se salvaron las ropas del cura (y había para cinco servicios), los cálices, la custodia y el sagrario. Por aquí pasó don Jesús Calvo (un cura de Torrebaja), que era el párroco de Los Santos –se refiere a don Jesús Calvo Martínez (Torrebaja, 1903)-, el que atendía entonces esta iglesia, pues se iba a pasar a los Nacionales por estas lomas, y dijo que guardáramos lo que pudiéramos, que vendrían a quemarlo todo, y así sucedió...>[19]
Vista frontal (meridional) de la iglesia de San Joaquín en Arroyo Cerezo-Castielfabib (Valencia), 2013.

            De este episodio recopilé otro testimonio, el de la vecina Aurora Sánchez Fortea (Torrebaja, 1926), que circunstancialmente se halla en Arroyo Cerezo cuando se produjo el expolio del templo. Ocurrió que su padre [Daniel Sánchez Miguel (1880-1938)], temeroso por la persecución de que era objeto en Torrebaja, marchó a Arroyo Cerezo (Castielfabib), donde ya se hallaba su hija Elvira, refugiada en casa de los padres de unos amigos. Se marchó con una burrita que tenía, llevando consigo a sus hijas Aurora y Anita, que era la menor:  

  • <[...] hablando y contando cosas, [...] llegamos al Royo. Mi hermana Elvira, al vernos, se puso muy contenta, puedes imaginar... Mi padre ya estaba más tranquilo, y así estuvimos una temporada con aquella familia. Al cabo de unos días vino una mujer diciendo: ¡Que vienen, que vienen, los milicianos...! Fue por eso que las personas con las que estábamos lo escondieron –se refiere a su padre-. En la aldea había un molino, con un regazo y una cascada... Y entre la montaña y la caída de agua había un hueco, allí lo metieron. Cuando llegaron los que venían, resulta que entre ellos iba el tío Casto y Antonio el Cristos, ambos de Torrebaja.// Nosotras, como muchachas, estábamos por allí y debieron conocernos. El caso es que nos preguntaban: ¡Venga, venga muchachas, dónde está vuestro padre, decidle que salga, no le va a pasar nada...! Y nosotros le contestábamos: No lo sabemos, no lo sabemos... Y después dijeron: ¡Hala, vamos a la iglesia...! Allí sacaron los santos..., y más cosas de la casa del señor cura, manteles y lo que pillaron... Hicieron una hoguera en la plaza frente a la iglesia y allí lo echaron todo: imágenes, cuadros, andas, ropas..., todo lo quemaron. Sacaron también un Niño Jesús de tamaño grande..., no era de los que están tumbados en el nacimiento de Navidad, no. Era de los que están derechos, vestidito con faldita, un muñeco precioso. Y yo, como me gustaban mucho los muñecos, pensé en pedírselo, porque eran gente del pueblo, pero no me atreví..., aunque sentí mucha pena cuando lo quemaran, tan bonito... ¡Qué tonta fui por no haberlo cogido, eso he pensado muchas veces! Aunque una mujer de allí cogió un crucifijo y se quiso escapar con él por un callejón... Pero la cogieron, le quitaron el Cristo y lo echaron a la hoguera>.[20]
Vista frontal (meridional) de la iglesia de San Joaquín en Arroyo Cerezo-Castielfabib (Valencia), desde los muros desmochados de la antigua Casa Abadía (2013).


Cuando dice del “tío Casto” se refiere al señor Casto Licer Casinos (1893-1937)-, hijo de José y de Josefa, él de Alobras (Teruel) y ella de Torrebaja (Valencia), nacido en Ademuz –el 3 de julio de 1893-, pero asentado en Torrebaja, donde se casó. En cuanto a “Antonio el Cristos”, se refiere al señor Antonio Iglesias de la Salud, natural de Torrebaja: ambos personajes dieron que hablar durante la Guerra Civil (1936-39), estando su nombre vinculado a diversos acontecimientos relativos al segmento histórico.


© Alfredo SÁNCHEZ GARZÓN.



[1] SÁNCHEZ GARZÓN, Alfredo. La iglesia de Santa Ana en Torrealta, Torrebaja (Valencia), del martes 30 de abril de 2013.
[2] Joaquín (padre de María). (2013, 4 de mayo). Wikipedia, La enciclopedia libre. Fecha de consulta: 11:09, mayo 6, 2013.
[3] Bárbara(mártir). (2013, 13 de abril). Wikipedia, La enciclopedia libre. Fecha de consulta: 11:50, mayo 6, 2013.
[4] SANCHEZ GARZÓN, Alfredo. A Mas del Olmo (Ademuz), por Santa Bárbara, del miércoles 7 de diciembre de 2011.
[5] SÁNCHEZ GARZÓN, Alfredo. “Buscando el castillo de Serreilla”, obra de Niceto Hinarejos Ruiz, del viernes 18 de enero de 2013.
[6] GUINOT RODRÍGUEZ, Enric. Els límits del Regne. El procés de formació territorial del País Valencià medieval (1238-1500), Edicions Alfons el Magnânim, Institució Valenciana d`Estudis i Investigació, Generalidad Valenciana, Diputación Provincial de Valéncia, Valencia, 1995, p. 63.
[7] BURNS, Robert Ignatius. (1987ª), «Atermenant la terra morisca: territorialitat i prosopografia», dins Moros, cristians i jueus en el Regne croat de València, E. Climent ed., pp. 279-326.
[8] PALACIOS MARTÍN, Bonifacio. (1980): «La frontera de Aragón con Castilla en la época de Jaime I», X Congreso de Historia de la Corona de Aragón, Zaragoza, comunicaciones vol. I, pp. 475-495.
[9] MADOZ, Pascual. Diccionario Geográfico-Estadístico-Histórico de España..., Madrid, 1847, tomo VI, pp. 166-167.
[10] SÁNCHEZ GARZÓN, Alfredo. Iglesias y ermitas del Rincón de Ademuz, origen y desarrollo histórico, en: Del paisaje, alma del Rincón de Ademuz, Valencia, 2007, vol. I, p. 150.
[11] AGUILAR Y SERRAT, F de A., Noticias de Segorbe…, Segorbe, 1890, tomo II, párrafo 652, pp. 783-784.
[12] Ibídem.
[13] Ibídem.
[14] CÁRCEL ORTÍ Mª Milagros. Relaciones sobre el estado de las diócesis valencianas, Edita Generalidad Valenciana, Valencia, 1989, tomo I, pp. 246-247.
[16] CÁRCEL ORTÍ (1989), tomo III [Segorbe], pp. 1.738-1.739.
[17] MURILLO, V. Las Provincial/ 31. Jueves, 30 de mayo de 1985.
[18] Arquitectura de la Tierra: Las Casas.
[19] SÁNCHEZ GARZÓN, Alfredo. El expolio de las iglesias y ermitas de Castielfabib durante la revolución con detalle de los daños, en: Del paisaje, alma del Rincón de Ademuz, Valencia, 2011, vol. IV, p. 320.
[20] ID., Aurora Sánchez Fortea, la persistencia de la memoria), en: Del paisaje, alma del Rincón de Ademuz, Valencia, 2009, vol. III, pp. 60-61. SÁNCHEZ GARZÓN (2011), p. 320.

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