martes, 28 de mayo de 2013

A HOYA DE LA CARRASCA, POR SANTA QUITERIA (y II).

 A propósito de la celebración anual de la romería de 
Puebla de San Miguel,
que tiene lugar el domingo más próximo al 22 de mayo.


            La ermita de santa Quiteria y la celebración anual.
            La ermita de santa Quiteria es un pequeño edificio encalado, ubicado al levante del caserío de Hoya de la Carrasca, al borde de un elevado cantil. Según quiere la tradición, dicho ermitorio pertenece a los rinconademucenses, pues “si los del Rincón dejaran de hacer la romería, el recinto pasaría a ser propiedad de sus vecinos turolenses”.[1] Tan implícita posesión traduce un derecho establecido por la costumbre romera (andariega y penitente), aunque es muy probable que los vecinos del Rincón de Ademuz, particularmente los de Puebla de San Miguel y aldeas del entorno, participaran en la erección y mantenimiento del singular edificio, junto a los de Hoya de la Carrasca, Arcos de las Salinas, Las Dueñas y otras localidades turolenses. Algo similar a lo que ocurre con la ermita de la Virgen de Santerón en Algarra (Cuenca), en cuya construcción dicen que participaron conjuntamente los de Algarra y Garcimolina, Vallanca y Negrón, constituyendo un claro ejemplo de colaboración ancestral entre las gentes de ambos reinos limítrofes (Aragón, Castilla y Valencia).[2] Lo cierto, sin embargo, es que nada sabemos documentalmente de la erección del edificio -al menos yo lo desconozco-, cifrándolo todo es la tradición y la leyenda...

Detalle de la entrada a Hoya de la Carrasca, lugar de Arcos de las Salinas (Teruel), donde se halla la ermita de santa Quiteria (2013)
            Se trata de una sencilla construcción de planta alargada –orientada de levante a poniente, donde se abre la fachada-, con cubierta de teja árabe dispuesta en canal y cobija y vertiendo a tres aguas, que presenta un sencillo pórtico, soportado por cuatro columnas de madera. Dichas columnas se apoyan a su vez en un pretil de obra, abierto por delante y al norte. Resulta curioso el tramado de madera de la cubierta del porche, del mismo material que los barrotes labrados que protegen las ventanas de la ermita, francas a ambos lados de la puerta principal. Precisamente, el aspecto externo del porche es similar a otros de la zona, siendo los más próximos el que luce la ermita de San Roque (Arcos de las Salina)[3] el de la Inmaculada Concepción y el de San Roque (Puebla de San Miguel).[4]

Camino de la ermita de santa Quiteria en Hoya de la Carrasca (Teruel), recientemente cementado, con detalle del edificio de las antiguas escuelas -hoy local social-, construidas en tiempo de la II República (2013).

Camino de la ermita de santa Quiteria, con detalle del cementado y muros laterales en Hoya de la Carrasca, lugar de Arcos de las Salinas (Teruel), 2013.
            La sencilla construcción posee dos cuerpos: uno anterior a los pies, constituido por el pórtico cubierto o atrio exterior y un primer cuerpo de ermita o atrio interior, en cuya parte media superior luce una espadaña de obra, con cruz y campanil; y otro posterior a la cabecera, éste más bajo de cubierta, evidenciando una construcción en dos tramos y distintos momentos, probablemente. El interior de la ermita es también muy sencillo y agradable, con un poyo a la izquierda del primer tramo, y tres peldaños para ascender al cuerpo de cabecera, ambos separados por un grueso arco toral. Como al exterior, por dentro luce una pulcra encaladura, contrastando con el oscuro suelo de baldosas, reflejo de una reciente restauración, pues, originariamente, el piso era de tierra apisonada y lajas de piedra. La estructura de la cubierta de ambos cuerpos es de madera vista, basada en el sistema mudéjar aragonés tipo "par-hilera" con tabicas, de forma que las alfardas apoyan por una parte en el estribo de las paredes laterales, mientras que por la superior lo hacen en la hiera, gruesa viga lomera en dos tramos, soportada por el arco central. La cubierta del pórtico o atrio exterior se basa en el mismo sistema, con la particularidad de verter a tres aguas, para lo que recurre a la disposición en "lima-bordón" en las confluencias del faldón frontal con los laterales. El alero luce unos sencillos canecillos y las columnas apoyan en gruesas zapatas labradas, todo lo cual armoniza el conjunto de la armadura.

Vista de la ermita de santa Quiteria en Hoya de la Carrasca-Arcos de las Salina (Teruel), con detalle del pórtico cubierto y la espadaña con campanil (2013).
Detalle de la armadura de la techumbre del pórtico o atrio exterior de la ermita de santa Quiteria en Hoya de la Carrasca-Arcos de las Salinas (Teruel), basado en el sistema "lima-bordón", típico de las cubiertas mudéjares aragonesas a tres aguas (2013).


Vista de la ermita de santa Quiteria en Hoya de la Carrasca-Arcos de las Salina (Teruel), con detalle del pórtico cubierto y la espadaña con campanil, correspondiente el primer cuerpo de la edificación (2013).

Vista de la ermita de santa Quiteria en Hoya de la Carrasca-Arcos de las Salina (Teruel), con detalle del pórtico cubierto y la espadaña con campanil, correspondiente el primer cuerpo de la edificación (2013).

Vista posterior de la ermita de santa Quiteria en Hoya de la Carrasca-Arcos de las Salina (Teruel), con detalle del segundo cuerpo de la edificación, correspondiente a la cabecera (2013).
            En el interior, de las paredes laterales del cuerpo de cabecera lucen multitud de exvotos, velas ornadas de cintas, procedentes de los bautismos, sonajeros y “patucos” de lana, junto a diversos órganos y miembros humanos vaciados en cera, así como pequeños muñequitos del mismo material con notas de ofrecimiento.[5] En medio del presbiterio hay un altar exento, y otro de obra adosado al fondo, sobre el que destaca una pequeña imagen en escayola coloreada, representando a la titular -santa Quiteria-: grandes ojos negros, ataviada con vestiduras de corte romano, cinturón y túnica roja, tocada con un pañuelo y corona de santidad. En la mano derecha porta la palma del martirio, mientras que con la izquierda sujeta una fina cadenita, con la que ata un perro que hay sentado a los pies.
            Detrás de la imagen, sobre el altar, hay un gran cuadro con marco dorado, en cuya tela se representan al óleo escenas de la fiesta, según la clásica estructuración del conjunto de figuras: terrenal (abajo) y espiritual (arriba). En la parte inferior izquierda del lienzo puede observarse a los peregrinos de Puebla de San Miguel en la pinada: hombres ataviados con capas y prendas oscuras y mujeres con pañuelo, portando velones y estandartes. El monaguillo de sotana roja y albo roquete de encajes, junto al sacerdote, revestido de capa pluvial, oro y plata, y la dorada cruz procesional presidiendo la peregrinación. En un plano superior (espiritual), envuelto en una nube, se representa la imagen alada del arcángel san Miguel, espada en ristre, destripando al maligno, también con alas de plumón, junto a una sonriente figura de santa Quiteria con el perro. En el plano intermedio se representan dos figuras coronadas, a modo de donantes, y en la parte superior y central, la Santísima Trinidad -Padre, Hijo y Espíritu Santo, en forma de paloma-, rodeada de cabezas de angelotes (querubines).

Detalle de la armadura de la cubierta, basada en el sistema "par-hilera" con tabicas, típica de las construcciones mudéjares que vierten a dos aguas, en el atrio interior la ermita de la ermita de santa Quiteria en Hoya de la Carrasca (Teruel), 2013.

Vista interior del cuerpo de cabecera de la ermita de santa Quiteria en Hoya de la Carrasca-Arcos de las Salinas (Teruel), con detalle del grueso arco toral que separa ambos cuerpos de la edificación (2013).

Vista interior de la ermita de santa Quiteria en Hoya de la Carrasca-Arcos de las Salinas (Teruel), con detalle de la imagen de la titular sobre sus andas, altar exento, exvotos y altar adosado al fondo, con un cuadro al óleo a modo de retablo (2013)

Vista interior de la ermita de santa Quiteria en Hoya de la Carrasca-Arcos de las Salinas (Teruel), con detalle de la imagen sobre sus andas, dispuesta para la procesión (2013).

                Con motivo de la fiesta, era costumbre que los postes del soportal se forraran con ramas frescas de sabina albar y rastrera (Juniperus sabina L), adorno natural muy abundante en la zona. Al llegar los romeros se acercan de inmediato a la ermita, que se halla limpia y reluciente, para venerar a la santa y saludar a los amigos y vecinos que encuentran. Y después de la misa, se saca la pequeña imagen de la virgen, colocándola bajo el pórtico, para veneración de los fieles peregrinos y curiosos. Allí se cantan los Gozos de santa Qutieria[6] en honor de la patrona, cuyo estribillo reza:

Pues con Dios sois valedora/ y abogada universal.
Defiéndenos de la rabia/ y del pecado mortal.

Desde la barbacana del ermitorio pueden verse las hoyas del vallejo que dieron nombre al caserío. Antaño frondosas y productivas; ahora perdidas y abandonadas. En la margen izquierda del barranco yacen los restos de una secular carrasca (Quercus ilex L), fabuloso espécimen de porte monumental que sin duda colaboró a apellidar la localidad. Frente al árbol se hallan los restos de una pequeña construcción, correspondiente al lavadero comunal. Y más abajo, sobre un somero altozano arcilloso, el pequeño cementerio local, con sus tapias encaladas. Antes de la construcción del camposanto, cuando moría algún vecino en la Hoya había que llevar el cadáver al de Arcos o Losilla, a lomos de caballería...

Vista interior de la ermita de santa Quiteria en Hoya de la Carrasca-Arcos de las Salinas (Teruel), con detalle del cuadro al óleo que, a modo de retablo, hay sobre el altar (2013).

Vista interior de la ermita de santa Quiteria en Hoya de la Carrasca-Arcos de las Salinas (Teruel), con detalle de los exvotos, prueba de la ferviente devoción de los fieles (2013).

Vista interior de la ermita de santa Quiteria en Hoya de la Carrasca-Arcos de las Salinas (Teruel), con detalle del cuadro al óleo que, a modo de retablo, hay sobre el altar, imagen de la titular y exvotos (2013).

Vista interior de la ermita de santa Quiteria en Hoya de la Carrasca-Arcos de las Salinas (Teruel), con detalle de la armadura de la techumbre del cuerpo de cabecera, basado en el sistema mudéjar tipo "par-hilera" con tabicas y viga cumbrera, típico de los tejados mudéjares que vierten a dos aguas (2013).

            Notas a la romería del año actual (2013).
            Decía que Hoya de la Carrasca se halla en la parte baja de una ladera, entre tierras de labranza, por donde desciende la carretera que viene de Puebla de San Miguel. Dada la pendiente, la vía tiene dar una amplia revuelta por el norte para descender hasta el caserío, donde se suaviza el desnivel. Desde la parte alta de la vertiente observamos que los edificios de la Hoya se hallan en torno a una calle principal y única, constituyendo un buen ejemplo de pueblo-calle, pues, como se dice arriba, la población se desarrolló en torno del Camino Real, que en este punto tenía una aduana, tabla o “cadena” donde pagar por las mercancías al cruzar la frontera entre reinos.
Entre el caserío de Hoya de la Carrasca y la ermita de santa Quiteria discurre la carreterita que comunica Mas del Olmo y Losilla, vía Puebla de San Miguel -CV-363-. Cruzando la vía nace un camino que lleva a la ermita, la cual se halla al borde de unos cantiles, en cuyo fondo se hallan las antiguas hoyas de cultivo y el lavadero comunal. El camino pasa junto a la ermita, lado del evangelio, y se dirige hacia la fuente y el cementerio, rodeando por su base un cerrito arcilloso. Es de suponer que antes de la construcción de la carretera el antiguo Camino Real pasaba por este lugar, junto al ermitorio... Por encima de la ermita, esto es, a la mano izquierda del camino hay una amplia explanada, con algunas eras y pajares hacia levante.
En la presente romería hemos encontrado algunos cambios, respecto de las anteriores... Lo más llamativo es que el camino desde la carretera hasta la ermita está cementado, cuando antes era de tierra. A la mano derecha, para protegerlo del desnivel del barranco que baja a las hoyas, han levantado un pretil de piedra y plantado árboles de sombra. En un punto de este camino cementado hay una bajada que conduce al edificio de las antiguas escuelas, hoy local social del Lugar. Desde este punto del camino, el pretil puede observarse a ambas manos de la calzada.

 Vista parcial de Hoya de la Carrasca-Arcos de las Salinas (Teruel), con detalle de la primera casa del Lugar, en cuya fachada puede leerse el nombre de la aldea (2013).

Vista parcial de Hoya de la Carrasca-Arcos de las Salinas (Teruel), con detalle de la primera casa del Lugar, en cuya fachada puede leerse el nombre de la aldea (2013).

Vista parcial de Hoya de la Carrasca-Arcos de las Salinas (Teruel), con detalle del acceso al Lugar y tenderete con turrones y chucherías (2013).
Detalle de asistentes a la romería de santa Quiteria en Hoya de la Carrasca-Arcos de las Salinas (Teruel), 2013.
 
Detalle de la calle principal y única de Hoya de la Carrasca-Arcos de las Salinas (Teruel), por donde discurría el antiguo Camino Real (2013).

Cuando arribamos al Lugar ya hay gente en la ermita, unos entran y otros salen... Las columnas que aguantan el soportal aparecen perfectamente encaladas, como el resto del ermitorio, sin los adornos vegetales que hemos visto en otras ocasiones. Al entrar observamos que la imagen de santa Quiteria se halla en el centro de la parte alta de la ermita, dispuesta sobre sus andas y engalanada de flores: de los muros laterales cuelgan multitud de exvotos de cera, y detrás, en el muro de cabecera, un gran cuadro al óleo a modo de retablo. Los devotos encienden velas en homenaje a la santa...
Desde el atrio exterior, bajo el soportal, puede observarse una estupenda vista del caserío de Hoya de la Carrasca, que se halla al pie de la ladera por la que discurre la carretera que viene de Puebla de San Miguel. En un momento determinado, los porteadores cogen las andas con la imagen de santa Quiteria, la sacan del ermitorio y se dirigen en procesión al encuentro de los pueblanos, que ya bajan por la carretera con la cruz y los estandartes. La procesión la preside un crucífero y las andas la llevan cuatro mujeres... A unos cientos de metros del caserío la procesión se detiene, es el emotivo momento del encuentro entre ambas comunidades: previas las reverencias y cortesías de acatamiento, la procesión se unifica y baja de nuevo en comitiva hasta Hoya de la Carrasca, entra en el caserío y sube hasta las últimas casas del Lugar. Antiguamente, el encuentro tenía lugar en la parte alta del Camino Real, pues la carretera no existía: allí el cura de la Puebla besaba el crucifijo que le ofrecían los de la Hoya... Al llegar a las últimas casas, la procesión invierte la marcha y baja de nuevo hasta la carretera, la cruza y se dirige hasta el ermitorio por el nuevo camino cementado.

Detalle de la procesión con la imagen de santa Quiteria sobre sus andas, que acude a recibir a los pueblanos en Hoya de la Carrasca-Arcos de las Salinas (Teruel), 2013.

Detalle de la procesión con la imagen de santa Quiteria sobre sus andas, que acude a recibir a los pueblanos en Hoya de la Carrasca-Arcos de las Salinas (Teruel), 2013.
 
Llegados a la ermita, la imagen de santa Quiteria, siempre sobre sus andas, se coloca bajo el soportal del atrio, lado de la epístola, mirando hacia la aldea: queda así dispuesta para la celebración eucarística. Se trata de una misa de campaña al aire libre, pues el sacerdote celebra sobre un altar improvisado en el centro del porche, mientras los fieles y romeros se colocan a ambos lados de la ermita, junto a los pretiles del camino. El cura viste de rojo, el color de la sangre: así lo manda la liturgia, pues se conmemora a una santa, virgen y mártir... Tras la misa, los lugareños ofrecen un aperitivo a los asistentes, basado en pastas, bebidas y refrescos... La gente se saluda, habla, comenta las incidencias del día. Podemos imaginar cómo sería antaño, cuando las comunicaciones eran mucho más difíciles e infrecuentes, y los romeros se veían de año en año.

Detalle de la procesión con la imagen de santa Quiteria sobre sus andas, tras recibir a los pueblanos en Hoya de la Carrasca-Arcos de las Salinas (Teruel), 2013.

Detalle de la procesión con la imagen de santa Quiteria sobre sus andas, tras recibir a los pueblanos en Hoya de la Carrasca-Arcos de las Salinas (Teruel), 2013.

Detalle de la procesión con la imagen de santa Quiteria sobre sus andas, tras recibir a los pueblanos en Hoya de la Carrasca-Arcos de las Salinas (Teruel), 2013.

Terminado el ágape, los asistentes se dirigen en sus vehículos a recoger los panes de la caridad, que se reparten en el collado Calderón. Para ello hay que desandar el camino hacia la Puebla de San Miguel y tomar una pista de tierra que nace a la mano derecha de la carretera, frente al mojón que separa los términos de la Puebla por Valencia y Arcos de las Salinas por Teruel: desde el mojón hasta el collado Calderón hay unos minutos de coche. Se trata de una amplia explanada rodeada de pinares: algunos de los pinos son verdaderamente monumentales, y las vistas magníficas... Enseguida se forma una gran hilera de asistentes, dispuestos a recoger el “mollete” de pan que reparten los "caridaderos" de Puebla de San Miguel.

Detalle de la procesión con la imagen de santa Quiteria sobre sus andas, tras recibir a los pueblanos en Hoya de la Carrasca-Arcos de las Salinas (Teruel), 2013.
 
Detalle de la procesión con la imagen de santa Quiteria sobre sus andas, tras recibir a los pueblanos en Hoya de la Carrasca-Arcos de las Salinas (Teruel), 2013.
Detalle de la procesión con la imagen de santa Quiteria sobre sus andas, de regreso a la ermita para la celebración eucarística en Hoya de la Carrasca-Arcos de las Salinas (Teruel), 2013.
Detalle de la celebración eucarística en la ermita de santa Quiteria en Hoya de la Carrasca-Arcos de las Salinas (Teruel), 2013.
Detalle de los asistentes a la romería, durante la celebración eucarística en la ermita de santa Quiteria en Hoya de la Carrasca-Arcos de las Salinas (Teruel), 2013.

Detalle de los asistentes a la romería, durante la celebración eucarística en la ermita de santa Quiteria en Hoya de la Carrasca-Arcos de las Salinas (Teruel), 2013.

Detalle de los asistentes a la romería, durante el refresco al que invitan los lugareños, tras la celebración eucarística en la ermita de santa Quiteria en Hoya de la Carrasca-Arcos de las Salinas (Teruel), 2013.

El día es francamente desapacible, sopla un viento helado, las nubes grisáceas y amenazadoras corren por el cielo que se anubla y despeja por momentos, empiezan a caer algunas gotas de lluvia, mezcladas con copos de nieve... La fila de asistentes alcanza una buena longitud, con varios cientos de romeros que esperan con paciencia la llegada de los "molletes" de la caridad: antaño acudían de casi todos los pueblos del entorno, para recoger el pan: familias enteras con varios hijos, caminando varias horas o con un burro... ¡Cuantos más hijos traían más panes se llevaban, pues en épocas de miseria un pan no era cosa de despreciar!
Por fin llegan los panes, los trae uno de los panaderos de Ademuz: en otra época los amasaban y horneaban los propios "caridaderos" pueblanos, que son todos los vecinos de la Puebla que sufragan el pan que se reparte; pero ahora se encargan al horno: Este año se han encargado ochocientos panes..., pero siempre sobran. Los panes sobrantes se reparten entre los que los han pagado. Este año había 56 "caridaderos", el número de miembros ronda seimpre en torno a esa cifra, pues sólo suelen causar baja por fallecimiento. Para ser "caridadero" no hay más que apuntarse en una lista, lo tradicional es que cuando alguien se casa se apunte como nuevo "caridadero"... -me comentaba la alcaldesa, doña Eva María Azcutia Marqués-.[7] Los “molletes” vienen dispuestos en grandes cestos o cajas, que el cura bendice delante de todos, rociando el agua bendita con unas ramas de romero a modo de hisopo. Tras el reparto, los asistentes se dispersan, pues el día no acompaña para comer y bailar en el collado como en otras ocasiones... Regresamos a Puebla de San Miguel, pero antes nos detenemos en la fuente de Don Guillén para comer... Entre los pueblanos, sin embargo, es costumbre en ese día invitar a familiares y amigos de otros pueblos a su casa, para celebrar a santa Quiteria y solicitar su protección:

Pues de la Puebla abogada/ sois sin duda universal.
Defiéndenos de la rabia/ y del pecado mortal.

Carretera de Puebla de San Miguel a Losilla de Aras -CV-363-, con detalle de la pista que lleva al collado Calderón, donde tiene lugar la entrega de los "molletes" de santa Quiteria (2013).

            Palabras finales, a modo de epílogo.
La romería de santa Quiteria es una celebración anual, que tiene lugar el domingo más próximo al 22 de mayo, onomástica de la bienaventurada. Se trata de una romería penitencial, pues hay un desplazamiento de peregrinos, desde Puebla de San Miguel hasta Hoya de la Carrasca, Lugar de Arcos de las Salinas donde se halla la ermita.
El origen de la romería es desconocido –los gozos dicen de cuatrocientos años, una cifra probablemente simbólica, aludiendo a su multisecularidad-, pero contiene todos los elementos de una conmemoración mixta (penitencial y de acción de gracias), como suelen ser las celebradas en primavera y otoño. El comienzo de esta tradición puede hallarse en un momento de crisis social, como pudo ser una epidemia, para cuya desaparición se solicitó la intercesión divina. Aquella peste se detuvo y los beneficiarios decidieron agradecerlo mediante una peregrinación, en cuyo transcurso se llevaría a cabo el cumplimiento de una promesa, cual sería la donación de una caridad.

Los panes o “molletes” de la caridad pueden verse también en la celebración de santa Bárbara en Mas del Olmo (Ademuz) -ésta tiene lugar el 4 de diciembre-: allí hay también una celebración religiosa, una procesión a modo de romería por las calles de la aldea, y el reparto de una caridad, basada en unos panes, que también se bendicen. Aliviar la necesidad de los pobres, tan abundantes en otra época, era una buena forma de dar gracias a Dios y alcanzar indulgencia... Por lo demás, el fenómeno socio-religioso contiene otros elementos mundanos, como la confraternización entres las gentes de dos localidades distintas –en este caso Puebla de San Miguel por Valencia y Hoya de la Carrasca por Arcos de las Salinas, en Teruel-: ello se produce también en la vertiente occidental del Rincón de Ademuz -entre los vecinos de Vallanca por Valencia y Algarra por Cuenca-, que confluyen en la ermita de Santerón.[8]

Detalle de la cola que se forma en el collado Calderón, término de Puebla de San Miguel (Valencia), para recoger los "molletes" de la caridad de santa Quiteria (2013).
 
Detalle de la bendición de los "molletes" de la caridad de santa Quiteria en el collado Calderón, término de Puebla de San Miguel (Valencia), 2013.


Detalle de la bendición de los "molletes" de la caridad de santa Quiteria en el collado Calderón, término de Puebla de San Miguel (Valencia), 2013.

Uno de los momentos más sugestivos de la romería está en la recogida del pan, en que varios cientos de personas, con independencia de la climatología, de sus ideas y creencias se reúnen en la elevada planicie de un altozano, formando una larga cola para esperar su caridad: la limosna no es más que un “mollete” de pan bendecido cuyo valor material es de unos pocos céntimos de euro, pero que contiene un elevado valor simbólico para los asistentes. Justamente, la legión de pobres de todos los lugares del entorno que en otro tiempo se reunía en el collado Calderón para recoger su dádiva, evoca la continuidad de una manifestación “popularista” en su sentido más llano, que entronca con la idiosincrasia y forma de ser de las gentes de estos pueblos. 

Detalle del reparto de los "molletes" de la caridad de santa Quiteria en el collado Calderón, término de Puebla de San Miguel (Valencia), 2013.

Detalle del reparto de los "molletes" de la caridad de santa Quiteria en el collado Calderón, término de Puebla de San Miguel (Valencia), 2013.

En suma: la romería de santa Quiteria constituye uno de los fenómenos socio-religiosos y por ende antropológicos más sorprendentes de la comarca, basada en una marcha, una celebración religiosa y el reparto de una caridad: fundada ésta en unos dorados “molletes” de pan de estrella. La romería supone también una fiesta mundana en plena naturaleza, en la que los pobladores de estos términos se relacionaban con naturalidad, franca alegría y hermanamiento en honor y loa de santa Quiteria, protectora contra la rabia y el pecado mortal. Vale.

 
 

[1] De autor anónimo: Los vecinos de Puebla de San Miguel celebran la fiesta de santa Quiteria, en: Crónica, Ababol 23 (2000) 37-38.
[2] SÁNCHEZ GARZÓN, A., Los santerones de Vallanca, en: Desde el Rincón de Ademuz, Valencia, 2000, pp. 232-236.
[3] GISPERT MACIÁN (1984), pp. 39-46.
[4] LLUCH GARÍN, Luis B., Ermitas y paisajes de Valencia, Valencia, 1980, tomo I, pp. 514-520.
[5] Exvoto (Del latín, ex voto, por voto). Los exvotos son dones y ofrendas (objetos militares y de vestuario, mortajas, figuras de cera, cabellos, trenzas, cartas, cuadros…) realizadas por los fieles a un santo, virgen o mártir, como recuerdo de un beneficio recibido o buscando su intercesión ante la Divinidad para conseguirlo, y que fueron muy comunes en muchas iglesias y ermitas de la zona. Dicha tradición tiene su origen en el mundo pagano –celta, ibero y romano-, cuyo influjo traspasó las fronteras culturales, temporales y religiosas, llegando hasta nuestros tiempos. Los hubo en la ermita de San Roque (Torrebaja) y todavía pueden verse en la parroquial de San Antonio en Negrón (Vallanca); asimismo, en el monasterio de Tejeda (Garaballa) y en la iglesia de Santa Elena de Pedro Izquierdo, aldea de Moya (Cuenca).
[6] Como todas las composiciones de este tipo, los “Gozos de santa Quiteria” están formados por un conjunto de versos, donde se cantan las virtudes, milagros y excelencias de la santa. En nuestro caso se trata de octosílabos, reuniendo ocho estrofas de seis versos cada una, donde rima el primero con el cuarto y quinto, y el segundo con el tercero (abbaac); los versos sextos de las ocho estrofas riman entre sí,  siendo los que introducen el estribillo que cantan los romeros y que consta sólo de dos versos: defiéndenos de la rabia/y del pecado mortal. Resulta significativa la comparación que se establece entre la rabia y el pecado mortal, así como entre el perro que la santa porta encadenado y el maligno (Luzbel), “y con esto no puede él/ tentar a ningún cristiano”. Asimismo, destacan la vinculación entre Puebla de San Miguel y Hoya de la Carrasca con santa Quiteria, y la protección cuatricentenaria que el territorio pretende haber obtenido de la santa, “Pues de la Puebla abogada/ sois sin duda universal”.
[7] SÁNCHEZ GARZÓN, Alfredo. Doña Eva María Azcutia Marqués,alcaldesa de Puebla de San Miguel (Valencia), del domingo 20 de enero de 2013.
[8] SÁNCHEZ GARZÓN, Alfredo. La travesía del Santerón: en el XLII Septenario (2012), del jueves 11 de octubre de 2012.