martes, 28 de febrero de 2012

DON OCTAVIO GÓMEZ LUIS, ALCALDE DE TORREBAJA (VALENCIA).

Conversación con un regidor del valenciano Rincón de Ademuz.


 "Como cada cual, tengo mi propia forma de pensar y de sentir: 
soy católico, y en política me inclino muchísimo más
 por la ideología del partido socialista...",
Octavio Gómez Luis,
Alcalde de Torrebaja (Valencia).
 

Cuando le propuse al señor Alcalde –don Octavio Gómez Luis (Torrebaja, 1946)- una entrevista no me puso objeción, ofreciéndose para llevarla a cabo en cualquier momento: quedamos en su despacho del Ayuntamiento un sábado por la mañana, a eso del mediodía. Llegué puntual y él ya me estaba esperando, sentado a la mesa frente al ordenador...[1]

Don Octavio Gómez Luis, Alcalde-Presidente del Ayuntamiento de Torrebaja (Valencia), 2011.

Nos conocemos desde niños, pero apenas nos hemos tratado, pues, además de que pertenecemos a quintas distintas, ambos marchamos del pueblo siendo muy jóvenes, él para trabajar (a Inglaterra) y yo para estudiar (a Barcelona). Lo cierto, sin embargo, es que no sabemos casi nada uno del otro, aunque quizá él me conozca algo más, “ya que tengo todos tus libros” –me dice-. Los primeros momentos los empleamos en “romper el hielo”, hablando de cosas triviales...  


Vías de acceso y localidades principales del Rincón de Ademuz (Valencia) [Tomado de la "Guía de Recursos Comarcales" (1999)].



Torrebaja en el contexto comarcal del Rincón de Ademuz (2011).
MUNICIPIO
SUPERFICIE
POBLACIÓN
DENSIDAD
Ademuz
100,4
1.292
12,86
Casasaltas
15,9
168
10,56
Casasbajas
22,6
243
10,75
Castielfabib
106,3
342
2,21
Puebla de San Miguel
63,6
86
1,35
Torrebaja
4,7
457
97,23
Vallanca
56,6
156
2,75
TOTAL
370,1 km2
2.744 habitantes
19,67 hb/km2
Tomado del Instituto Nacional de Estadística (INE). Elaboración propia (2013).



Contenido de la entrevista.
Seguidamente paso a explicarle el motivo de la entrevista: saber de su vida, acercarme a su forma de ser y de pensar (creencias e ideología), conocer la actividad laboral que ha tenido y lo que le ha llevado a presentarse a las elecciones, cómo ha encontrado el Ayuntamiento y los proyectos que tiene. De esta forma, en vez de realizar una entrevista al uso, basada en preguntas y respuestas, le dejé hablar, reconduciendo la conversación en ocasiones o formulando preguntas concretas, resultando del tenor siguiente:
  • Nací en Torrebaja en el año cuarenta y seis, hace ya unos cuantos años, me crié aquí en el pueblo, y de mi infancia guardo el mejor recuerdo... [...] te podría contar infinidad de anécdotas de entonces. Fui a la escuela con don Luis Perpiñán, con don Eladio y algo también con don Lisinio... Dejé la escuela a los 14 años y estuve trabajando un tiempo como peón de albañil con el tío Constantino, hasta que me marché a Gran Bretaña (Inglaterra), donde ya estaba mi hermano Avelino... Sí, me llamó y me marché, aquello fue a comienzo de los años sesenta, tenía yo 17 años...
Vista parcial de Torrebaja (Valencia), desde La Loma (2011).


Nombrar a los maestros de nuestra infancia siempre resulta evocador, pues los docentes de primeras letras creo influyen decisivamente en el devenir de los niños...[2] Su caso fue el de tantos otros jóvenes de la época en España, que de las zonas rurales marcharon a las ciudades, o al extranjero, como emigrantes en busca de un trabajo con el que mantener su vida y labrarse un futuro. Su estancia en Inglaterra tuvo unos comienzos relativamente difíciles, como el de casi todos los emigrantes:
  • Llegué a Inglaterra siendo muy joven, sin conocer el idioma, las costumbres ni las leyes de aquel país...; y a las dos semanas de estar allí mi hermano se marchó a Canadá, así que me quedé completamente solo..., pero poco a poco mi fui adaptando. Mi primer trabajo fue en la casa de una familia riquísima, un multimillonario..., sólo el jardín era tan grande o más que todo el Rento de Torrebaja, puedes imaginarte... Por las mañanas hacía de asistente del mayordomo y por las tardes en el jardín, como ayudante de los jardineros. Aquella mansión estaba en Ascot, al oeste de Londres, donde las famosas carreras de caballos a las que asiste la reina de Inglaterra y la alta burguesía luciendo sus pamelas, compitiendo a ver quién la lleva más exótica... Aquello es una zona preciosa y todas las grandes familias inglesas suelen tener por allí una casa, palacio o mansión... Allí estuve muy a gusto, el dueño era buena persona y muy sencillo, Peter Cadbury, propietario de los famosos chocolates de este nombre, del “London Palace”, el mejor teatro de Londres, y de la BBC, una cadena de TV muy importante... [...] Luego marché a Windsor, donde el castillo de la reina; allí estuve trabajando en un hospital, el Old Windsor Hospital, donde sólo había mutilados de guerra...
Su marcha a Canadá fue casual o providencial, pues en principio no tenía intención de moverse de Windsor, donde se encontraba muy bien; allí hizo amistades y se desenvolvía perfectamente en ingles, estudiando la lengua por las noches; pero parece que su destino no era quedarse en Inglaterra:
  • Sucedió que un compañero español, de Vigo, que no se manejaba muy bien en ingles, me pidió le acompañara a la embajada de Canadá, recuerdo que estaba en la Plaza Grosvenor (Grosvenor Square) para cumplimentar unos impresos, pues pensaba emigrar a aquel país... Y todo fue que para indicarle cómo debía hacerlo yo rellené uno también, y los entregamos... Al poco tiempo recibí una llamada de la embajada, citándome para una entrevista, fui y la hice, pero sin ninguna intención de marcharme... Pero al final me convencieron, quizá por las grandes expectativas de aquel país, y también porque allí estaba mi hermano, no sé; el caso es que a los tres meses yo me encontraba volando hacia Toronto... Allí estuve trabajando también en un Hospital, el Scarborough General Hospital, como celador, ayudando en el quirófano, en la anestesia y con el instrumental. La verdad es que me encontraba muy bien, me sentía apreciado y era feliz...
En aquel hospital de Toronto estuvo poco más de un año, pues por una cuestión pecuniaria acabó marchándose, y comenzó a trabajar como repartidor de leche a domicilio, donde ganaba más:
  • Al marcharme del hospital cometí un error, porque ya que conocía el oficio podía haber estudiado enfermería y me hubieran pagado como tal, pero no caí ni me lo sugirieron... Pero no tuve problema, pues entonces había mucho trabajo. Y me puse a trabajar como lechero, repartiendo las botellas por los domicilios, para lo que me levantaba a la cinco de la mañana, pues tenía 360 clientas... Y en esa época conocí a la que hoy es mi mujer, Mari Paz, que acababa de llegar a Canadá... Entre semana terminaba la jornada a las doce del mediodía, pero los viernes y sábados podía acabar a las ocho la tarde, porque esos días es cuando estaban las clientes en casa y podía cobrarles y venderles los tiques de la semana... El caso es que me di cuenta que tenía que cambiar de trabajo, porque el sábado, cuando tenía que salir con la novia era cuando más faena tenía, y acababa agotado... Un día, paseando por el centro de la ciudad vi una oficina de empleo del gobierno, y allí me metí... Era la Estación de ferrocarriles, y el empleado que me atendió me preguntó por qué quería yo trabajar allí, y le respondí lo primero que se me ocurrió: “Porque estoy enamorado de esta empresa...”. El hombre se quedó parado, y me dijo: “Entre tanta gente como ha pasado por aquí, nadie me había dicho algo parecido” -y debí caerle en gracia, porque me dio la oportunidad de hacer una entrevista y una prueba psicotécnica-. Al cabo de tres días volví y el hombre me dijo que había sido aceptado, imagínate... Me preguntó cuándo podía empezar, y le dije que en quince días, porque era lo que cabía dar para que encontraran un suplente de repartidor... Así fue como empecé a trabajar el la Compañía de ferrocarriles y aerolíneas canadienses, donde estuve nueve años. Comencé por abajo y poco a poco fui subiendo; cuando lo dejé ya era jefe de área de la zona de Toronto, con ciento y pico de personas a mi cargo...
Le pregunto cómo fue de volver a España, cuando en Canadá tenía tan buenas perspectivas laborales:
  • Bueno, por entonces ya estaba casado y habíamos acordado mi mujer y yo que cuando tuviéramos el primer hijo regresaríamos a España, porque no queríamos que nuestros hijos se enraizaran allí... Porque allí la familia comienza a desunirse cuando los hijos tienen 16 ó 18 años, y nosotros apreciábamos mucho la unidad familiar... De hecho todavía la tenemos, pese a que mis dos hijos ya están casados y tengo dos nietas, una de cada uno. Cuando regresamos a España también lo hicimos con la condición de que nos adaptáramos, pues yo me había marchado muy joven y no sabía si me acomodaría, pero todo fue muy bien... Pero estando todavía en Canadá, el último día que fui a trabajar el jefe de personal me dijo que me lo tomara libre y aprovechara para despedirme de los compañeros, y eso hice, pasando despacho por despecho... Después me dijo que a las doce volviera, que me invitaba a tomar una cerveza; fuimos en su coche y me llevó a un buen hotel que había por allí, a mí me sorprendió un poco, porque era un restaurante muy bueno. Total, que al entrar al salón veo que todos mis compañeros estaban allí..., fue muy agradable y todavía me emociono al recordarlo... Después el Director me dio una carta que aún conservo, donde decía de mi buen comportamiento y aunque me marchaba a mi país para emprender una nueva vida, si algún día, por lo que fuera, decidía volver, que mi puesto de trabajo me estaría esperando... Aquello fue muy halagador para mí, vaya...
Su regreso a España fue a mediados de los setenta (1975), cuando aquí comenzaba la transición política a la democracia; en su desarrollo profesional reconoce que le ayudó mucho el conocimiento de la lengua inglesa, pues siempre ha tenido cargos ejecutivos. Antes de continuar quiero decir que la entrevista que pretendía hacerle al señor Alcalde se limitaba a reseñar escuetamente su vida familiar, profesional y laboral en el extranjero y en España, para pasar directamente a comentar sus impresiones sobre el estado del Ayuntamiento, tras hacerse cargo de la alcaldía. Sin embargo, me ha impresionado su honestidad, la modestia y sencillez de su persona, y la evolución (personal y laboral) que ha tenido desde que se marchara de Torrebaja en plena adolescencia; de ahí que me haya parecido interesante dar a conocer otros aspectos de su vida, porque pueden ser provechosos para la juventud. Pese a su limitada formación académica, el señor Octavio es el típico autodidacto hecho a sí mismo, muy intuitivo y poseedor de una gran inteligencia natural, como bien lo demuestra su singular currículo.

Vista parcial de Torrebaja (Valencia), desde El Rento (2010).

El señor Alcalde de Torrebaja se reconoce un amante del pueblo. Desde su regreso de Canadá (1975) ha venido con frecuencia y ha conseguido “arrastrar” consigo a toda su familia: incluso sus suegros -que eran de Navarra y tenían seis hijos- venían muchas veces, “pero siempre porque ellos se han encontrado a gusto aquí” -hasta el punto que hoy día están ambos inhumados en el Cementerio Municipal de Torrebaja-. Asimismo se considera una persona independiente, de los que van a su marcha, sin alternar mucho con la gente:
  • Sí, cuando venía cogía la bicicleta y me iba a ver mis campos, los manzanos..., porque me gusta mucho la naturaleza... Pero eso no quiere decir que no hablara con los vecinos, al contrario: de hecho me contaban lo que sucedía y había muchas cosas que no me gustaban, porque creo no eran buenas para el pueblo... Hasta que llegó el momento de mi jubilación, y pensé que ahora que estaba más libre podía dedicarle algo de mi tiempo al pueblo. Sí, claro, yo estaba enterado de lo que sucedía, pero no con el detalle y la profundidad de ahora, pues nunca me imaginé que el Ayuntamiento estuviera como me lo he encontrado, nunca... Pero sí sabía que las cosas no se estaban llevando como creo debían llevarse, ello desde mi punto de vista, claro... Y con esto no quiero criticar a nadie. Por eso pensé presentarme a las elecciones, para ver si como concejal podía colaborar en la solución de los problemas del pueblo. Pero nunca pensé que saldría como Alcalde...
Ya conocemos el resultado de las elecciones municipales del 22-M (2011), en que se produjo un vuelco electoral en Torrebaja y el grupo socialista (PSOE) ganó las elecciones por amplia mayoría, pasando a gobernar por vez primera el municipio desde la transición a la democracia:[3]
  • Recordaré siempre el sábado 11 de junio, fecha en que se produjo mi elección como Alcalde de Torrebaja... Sin embargo, no fue hasta el 15 de ese mes cuando me senté propiamente en el despacho de la alcaldía... Lo primero que hice fue llamar al secretario para que me informara del estado de la contabilidad y demás... Cual no sería mi sorpresa cuando me dice que no podía ser, porque lo que yo pedía lo llevaban en Valencia. Lo máximo que podían darme era la contabilidad del año 2007: pero, ¿cómo es posible si estamos en el 2011? La única respuesta que obtuve fue que había mucho retraso (en la contabilidad) y que era orden del anterior Alcalde: las facturas se ponían en un cajón y se enviaban a Valencia... 
Aquí le manifiesto mi extrañeza ante lo que acaba de decir, pues resulta insólito que con tres personas en la secretaría –secretario, auxiliar y otra administrativa- no pueda llevarse desde aquí la contabilidad de un Ayuntamiento de menos de 500 habitantes:
  • Lo cierto es que me encontré con una situación difícil, muy difícil... Porque, si no sabes lo que tienes, por dónde vas a empezar... Y quedamos para la tarde, para organizarnos. Mientras, me quedé en el despacho de la alcaldía y empecé a ordenarlo a mi gusto... A eso de media mañana sube el secretario y me dice que tiene que darme una mala noticia: “Acaba de llegar un mandamiento judicial […] conforme el Ayuntamiento tiene que abonar dos facturas: una de 158.800 euros y otra de 128.000 euros”. Se trataba del asunto de la Posada del Arte, el constructor ha denunciado al Ayuntamiento por impago..., y en el arqueo de cuentas hay poco más de diez mil euros. Ese fue mi primer día como Alcalde...
Ante esta situación, pensó en realizar una auditoría del Ayuntamiento, pero el precio que le dieron no podía asumirlo el municipio. Según las propias palabras, “no había ningún documento del que echar mano, los expedientes estaban incompletos y tuve que empezar a reunir papeles, uno de aquí otro de allá e ir juntándolos...”, hasta completar más de setenta expedientes: “unos pendientes de pago, otros de recibir las subvenciones, etc., lo que ha supuesto un gran trabajo”. En este punto hace un inciso, "para agradecer al equipo humano de la secretaría su esfuerzo, pues sin su colaboración hubiera sido imposible clarificar todos los asuntos" -dice el Alcalde-. Además, ha habido otras cuestiones -lo que él llama “puntos negros”-:
  • Sí, habido otros muchos puntos negros que hemos tenido que ir solventando... El más negro de todos es, sin embargo, la Posada del Arte, que está sin terminar de hacer ni de pagar... Para intentar solucionar este problema se propuso inicialmente al constructor (y demandante) que hiciera su peritación de las obras realizadas hasta ahora y el Ayuntamiento haría la suya, para intentar llegar a un acuerdo según la diferencia de ambas peritaciones, y pagar en unos meses... Pero la iniciativa no ha dado el resultado apetecido. Por esta razón, el Ayuntamiento ha decido demandar judicialmente a los implicados en la obra: la dirección facultativa, el constructor y el que ordenaba las obras y los pagos.

Edificios correspondientes a la "Posada del Arte" en Torrebaja (Valencia), 2011.

Parece que no hay otra alternativa para esclarecer el tema, porque lo pagado hasta ahora por la Posada del Arte asciende a 882.000 euros, cifra a la que hay que añadir lo reclamado vía judicial por el constructor: ello supone un millón ciento y pico mil euros. Sin embargo, según lo valorado, la obra efectiva realizada asciende a poco más de cuatrocientos veintinueve mil euros (sin contar IVA ni el beneficio industrial aplicable). Le manifiesto al señor Alcalde mi sorpresa, ya que resulta difícil comprender cómo puede haber semejante diferencia entre lo pagado y lo peritado; pero él prefiere no entrar en detalles, o hacerlo a micrófono cerrado, “para no perjudicar el desarrollo futuro de los acontecimientos” -razón por la que dejamos el asunto en este punto-. Seguidamente, planteo al señor Alcalde el tema del Campo de Golf, qué opina, cuál es su estado de desarrollo actual y la implicación del Ayuntamiento en el mismo:[4]
  • Antes de entrar en el Ayuntamiento, mi opinión sobre el “Campo de Golf” era la misma que ahora, no estoy en contra del proyecto, en absoluto, ni del progreso del pueblo; pero debe hacerse bien y en beneficio del municipio, porque de hacerse mal las consecuencias podrían ser nefastas... A principios de julio tuve una reunión con la empresa promotora (Baltray Properties), aquí en el Ayuntamiento; ellos venían a la expectativa, conscientes de que se había producido un cambio político en el municipio... Yo me manifesté en el sentido expuesto: no estoy en contra del proyecto, pero quiero que todo se haga bien, legalmente y con las cartas encima de la mesa; esto es, con claridad y seriamente. Ellos vieron mi buena disposición y me lo agradecieron. Les expuse también el hecho de que había gente que ya había vendido las tierras, que cuándo iban a pagar ese doce por ciento acordado, porque algunos ya hacía tiempo que habían vendido... Me dijeron que bien, que lo estudiarían y que procurarían pagar antes de terminar el mes. Pasó el mes de julio y llegó mediados de agosto, sin que dieran señales..., así que les escribí un correo electrónico, preguntándoles qué pasaba con eso... 
Plaza del Ayuntamiento de Torrebaja (Valencia), con la Casa Grande (izquierda) y la Casa Consistorial (derecha), 2011.


El señor Alcalde me hace saber que aunque la empresa promotora del Campo de Golf tiene sus representantes en España, la casa principal está ubicada en Dublín (Irlanda) y que él se comunica directamente con ellos en ingles, pues tiene la facilidad del idioma. Dicha empresa (Baltray Properties) se halla desarrollando en China un proyecto inmobiliario gigantesco de cifras astronómicas (un billón trescientos mil millones de euros); paralelamente llevan otro proyecto en Londres (de un billón de euros), y otro similar en Rusia (ya en fase de conclusión). Comparativamente, el proyecto de Torrebaja supone doscientos millones de euros, algo así como “la cáscara del cacahuete para ellos, pero una cifra impresionante para el Rincón de Ademuz” –según expresa el señor Alcalde-. El proyecto de Rusia y el de Torrebaja lo lleva el mismo ejecutivo:
  • Como te decía, les escribí un correo y me contestaron enseguida, diciendo que como era agosto este mes no se podía hacer nada, pues todo el mundo está de vacaciones, pero que intentarían pagar durante la primera semana de septiembre. El día 5 de septiembre les envío otro correo, para recordarles el tema y ver cómo lo tenían. Me contestaron que antes del día veinte pagarían... Pero llegó este día y seguimos sin ver nada: entonces tomé una decisión muy firme, para que vieran que soy una persona responsable y seria: les escribí diciendo que el día 21 de septiembre el proyecto de Campo de Golf de Torrebaja quedaba momentáneamente suspendido por esta alcaldía, y que de ninguna manera proseguiría hasta que se hubiera pagado a los propietarios. A los diez minutos me contestaron alarmados, que qué pasaba, cómo era eso... Les respondí que mi decisión estaba tomada e iba en serio, que de ninguna manera iba a continuar con el tema, si primero no pagaban a los propietarios lo acordado...
En este punto el señor Alcalde me muestra la serie de correos que se han cruzado desde julio pasado, documentando la veracidad de lo que me dice:
  • Es más, les advertí que si desean que el proyecto continúe, antes de volver a sentarme con ellos para tratar del asunto deberán haber pagado a todos los propietarios vendedores. Además, deberían indicarme personalmente los proyectos individuales que la empresa tiene previsto realizar en el término municipal de Torrebaja, incluyendo la fecha de inicio y conclusión de las obras. Y que cuando nos sentemos a hablar del asunto, de esta conversación deberán salir acuerdos firmados entre la empresa promotora y el Ayuntamiento. Porque de todo eso no hay nada, sólo un proyecto con unos dibujos de colores y nada más, todo papel mojado..., y mientras no tenga pruebas de que van en serio, no voy a dar más pasos... Ya que todas estas cuestiones ya fueron planteadas en la reunión de julio. Seguidamente me propusieron una reunión en Torrebaja para el día 18 de octubre, yo acepté la propuesta con la condición de que a esa fecha los pagos a los propietarios vendedores se hubieran realizado. Respondieron que ya habían enviado el dinero a sus abogados españoles, para efectuar los pagos, y que la reunión propuesta era factible...: y en esas estamos...
El señor Alcalde de Torrebaja (Valencia) -don Octavio Gómez Luis-, durante la procesión de San Antón (último derecha), 2012.


El señor Alcalde se muestra claro y firme, planteando a la empresa promotora la condición sine qua non del pago previo a los propietarios vendedores antes de volver a sentarse para seguir hablando del proyecto. Otra cuestión es la propiamente municipalista, relativa a los proyectos individuales que contempla el proyecto (campo de golf, viviendas, hoteles, hípica, observatorio, etc.), y la necesidad de establecer acuerdos concretos: porque las nuevas leyes dictadas por la Generalidad Valenciana respecto de este tipo de macroproyectos pueden hacer que el Ayuntamiento pierda la parte de control que le compete, lo cual, aunque las nuevas disposiciones agilizaran las gestiones, ello podría ser perjudicial para el pueblo. Volviendo al inicio de la entrevista, el señor Alcalde manifiesta que el motivo primordial que le llevó a participar en las elecciones bajo las siglas socialistas (PSOE) fue “mi amor por el pueblo, y darme cuenta que lo que yo veía y me contaban que se estaba haciendo desde el Ayuntamiento no me gustaba” -creyendo que su colaboración podía mejorar los resultados-. Sin embargo, no se considera una persona al servicio de la política de partido:
  • Como cada cual, tengo mi propia forma de pensar y de sentir: soy católico, y en política me inclino muchísimo más por la ideología del partido socialista..., pues llevo militando en este partido desde hace unos veinticinco años, pero siempre he estado a la sombra... No, nunca he participado en ninguna actividad ni tenido ningún cargo; he sido más bien un crítico dentro de mi partido, porque creo que dentro de los partidos debe haber también personas que digan cuando se están cometiendo errores..., porque no todo debe ser lo que diga el jefe: es bueno discrepar y no por eso uno es malo... Al contrario, la crítica constructiva sirve para rectificar y mejorar; porque si todos nos callamos por miedo a lo que diga el de arriba nunca se harán las cosas bien. Yo no soy partidario de criticar a las personas, pero sí las formas de actuación..., lo que se hace.

Respecto a su posición personal en el Ayuntamiento:
  • Me siento a gusto en el Ayuntamiento e ilusionado con en el cargo, porque sé que puedo hacer mucho bien, aunque esto no se verá de inmediato, porque lo que estamos haciendo ahora es trabajo de trastienda que se verá en el futuro. Además, me siento apoyado por mi familia, por mi grupo político y por el pueblo, que me ha demostrado su confianza votándome, y no voy a defraudarle. Respecto a lo que me preguntas, te diré que este Ayuntamiento está arruinado, en quiebra técnica..., y lo que más me gustaría cuando deje la alcaldía es haber colaborado a levantar esa losa de más de seiscientos cincuenta mil euros que actualmente pesa sobre el municipio... Aunque reconozco que va a ser muy difícil, porque los ingresos mensuales que recibimos son de catorce mil euros, el equivalente a los sueldos de los funcionarios... La situación no es funcional y el reto que afrontamos es establecer un equilibro entre los ingresos y los gastos fijos para, una vez equilibrada la balanza, ver cómo incrementamos los ingresos para ir pagando la deuda. Porque lo que ha pasado aquí en los últimos años es que se iban pagando los proyectos futuros con las subvenciones del anterior, y eso es insostenible, llega un momento en que la deuda es tan grande que no se puede soportar, y en estas estamos... En los cuatro meses que llevo en la alcaldía he trabajado intensamente y puedo decir con orgullo que si todo sigue al ritmo actual, a finales de año la contabilidad estará al día, y la llevaremos desde el Ayuntamiento, no desde Valencia. Y esto se ha hecho con el mismo equipo que había anteriormente... Además, hemos actualizado todos los expedientes, lo que ha supuesto un trabajo ingente. Hemos modificado las ordenanzas urbanísticas, reconvirtiéndolas a la situación actual, para no ir en contra de lo que el pueblo quiere. Respecto a las tasas municipales, ha habido que actualizarlas, para adaptarnos a los precios reales, porque no se puede mantener un servicio por debajo de su coste real. Así se explica la cantidad de facturas impagadas..., porque no voy a decirte que ha habido una mala gestión, cuando ha sido nefasta...; en realidad no ha habido gestión.
Vista parcial de Torrebaja (Valencia), desde La Palanca (2010).


En suma: el señor Alcalde manifiesta que de ninguna manera va a repetir en el Consistorio -ése fue su compromiso familiar, con su partido y en la campaña electoral-; y que su mayor ilusión al terminar la legislatura será haber colaborado en sanear las cuentas municipales, encaminando de nuevo al Ayuntamiento por donde cree debe ir, organizando su funcionamiento y evitando gastar más de lo que ingresa; esto es, no comprometiéndose en obras o servicios que luego no pueda sufragar. Asimismo, es consciente de su responsabilidad y de las dificultades con las que se va a enfrentar, pues hay cuestiones vitales -tales como el proyecto del Campo de Golf y lo que éste conlleva-, que pueden condicionar decisivamente el futuro del pueblo para las próximas generaciones: todo depende de las decisiones que se tomen en los próximos años. Agradecemos su tiempo al señor Octavio, deseándole pueda ver cumplidas sus expectativas en beneficio de Torrebaja y del Rincón de Ademuz. ¡Gracias señor Alcalde y buena suerte! Vale.



[1] SÁNCHEZ GARZÓN, Alfredo. Don Octavio Gómez Luis, alcalde de Torrebaja (I, II y III), del lunes 17 de octubre de 2011.

Don Octavio Gómez Luis (Torrebaja, 1946), Alcalde-Presidente del Ayuntamiento de Torrebaja (Valencia), 2011.

Balcón de la Casa Consistorial de Torrebaja (Valencia), durante las Fiestas Patronales (2000).

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