martes, 13 de agosto de 2013

DE "LA CULTURA DEL ENCUENTRO Y EL DESENCUENTRO" EN EL RINCÓN DE ADEMUZ.

 Comentario a propósito de la visita del presidente Fabra a Castielfabib (Valencia).


Nota previa:
La presente entrada no constituye una crónica del evento de referencia, pues no estuve allí para contarlo; tampoco una critica; de serlo carecería de valor, pues equivaldría a la de alguien que hace la de una película sin haberla visto... Es por ello que prefiero calificar el artículo de simple comentario o reflexión sobre lo que se ha publicado.


            Según he sabido, el presidente de la Generalidad Valenciana, Muy Honorable señor Alberto Fabra Part,[1] estuvo en Castielfabib –esto fue el 7 de agosto pasado-; yo no me enteré de que había venido al Rincón de Ademuz hasta verlo en el muro de Facebook del Alcalde de Castiel, don Eduardo Aguilar Villalba.[2] Nadie me lo comunicó, ni me invitó al acto, aunque no hubiera estado de más hacerlo, en tanto soy Cronista Oficial de la Mancomunidad de Municipios y el asunto afecta a la comarca. Pero aquí no es costumbre participar nada al cronista, pues su labor se considera prescindible, y probablemente lo sea. En el fondo agradezco que no me invitarán, y no lo digo por despecho, ¡por favor!, ya que de haberlo hecho hubiera tenido que asistir  por compromiso, y los actos políticos de este tipo, aunque sean necesarios, me aburren soberanamente...; supongo que tanto como a sus protagonistas.


Vista general de Castielfabib (Valencia), desde Los Planos (2012).

El Muy Honorable Presidente de la Generalidad Valenciana, señor Alberto Fabra Part (centro), el Honorable Máximo Buch Torralva, Consejero de Economía, Comercio e Industria y otros cargos posando en el Ayuntamiento de Castielfabib (Valencia) con los alcaldes y alcaldesas del Rincón de Ademuz (2013).

           Según puede verse por las fotos expuestas, entre el séquito del presidente se hallaba el Honorable Máximo Buch Torralva, consejero de Economía, Industria y Comercio de la Generalidad Valenciana.[3] Al parecer el motivo principal de su venida fue la firma de un Protocolo de colaboración entre la “Agència Valenciana de Turisme” y la “Confederación de Turismo de Interior de la Comunitat Valenciana”. Desconozco el significado de este protocolo y las consecuencias que pueda tener para Castielfabib y el Rincón de Ademuz. Sólo sé que si ello es bueno para Castielfabib lo será para la comarca, y viceversa. Pero echo en falta que el contenido de ese Protocolo no se haga público, pues debería estar accesible para que cualquier vecino pueda entender lo que realmente significa, y su trascendencia para los municipios lugareños. Ya digo que no estuve en el acto de recepción y firma del documento, pero he preguntado a personas que sí estuvieron y ninguno ha sabido darme razón de ello..., quizá no se enteraron.

El Presidente de la Generalidad Valenciana, Muy Honorable señor Fabra, firmando en el Libro de Honor del Ayuntamiento de Castielfabib (Valencia), 2013.

            Respecto a la llegada del señor Fabra y su séquito a Castielfabib he leído algunas notas que cabría comentar, pues vienen de la mano de la señora Ninet –me refiero a doña Carmen Ninet, portavoz adjunta del PSPV-PSOE en las Cortes valencianas-, esto es, de la oposición, y era de esperar no fueran favorables. No hay más que ver el título del artículo de referencia: “El desembarco de Fabra en Castielfabib al estilo de ¡Bienvenido, Mr. Marshall! ofende a los vecinos, que siguen esperando inversiones”.[4]
 

No voy a poner ni quitar rey, pero la referencia a la película de Luis G. Berlanga (1953) resulta más que acertada, aunque sólo fuera en la escenografía, pues parece que los políticos llegaron a la villa en “una flota de cerca de una decena de coches oficiales”, y sin que ello se tradujera en beneficio inmediato alguno. Lo cierto es que la izquierda lleva ventaja a la derecha en esto de la propaganda. ¿Se imaginan ustedes diez coches oficiales con sus chóferes, policías, escoltas por las cuestas de Castiel...? No tenemos nada en contra de que nuestros políticos nos visiten, al contrario, es necesario que vengan y conozcan nuestra realidad; pero dada la situación económica de la comarca, de la Comunidad y del país –me refiero a España-, tal vez deberían hacer gala de más humildad, pues tanta ostentación agravia, insulta, provoca. Otra posibilidad, me decía un vecino, es "que vengan y se marchen en La Chelvana..., así conocerán mejor el estado de nuestras comunicaciones..."-pero esto ya me parece muy fuerte-.

        Por otra parte, con visitas tan fugaces no puede esperarse que los políticos valencianos lleguen a conocernos. El botánico Cavanilles tan solo estuvo dos días en el Rincón de Ademuz -el 2 y 3 de septiembre de 1792-, aunque dejó sólidas pruebas de su conocimiento de la zona, hasta el punto de que todavía se le cita como referencia bibliográfica. Pero, ¿qué conocimiento de la zona podemos esperar de los representantes públicos que vienen con sus limusinas y están aquí unas horas sin ensuciarse los zapatos? Para conocernos bien hay que patear estos términos y hablar con sus moradores... Por eso le decimos al presidente Fabra que la próxima vez que venga al Rincón de Ademuz se traiga las deportivas, la mochila y el bocadillo, y gustosos le enseñaremos "la realidad de las cosas" de esta comarca; bueno, el bocadillo y el vino del almuerzo lo pondremos nosotros...

Detalle del caserío de Castielfabib (Valencia), 2003.

A propósito, me contaron que hace unos meses vinieron seis personas, representantes del área sanitaria al Centro de Salud de Ademuz; se acercaron a explicar los recortes que se iban a producir en la zona, entre ellos el de ambulancia. Yo me pregunto, ¿eran necesarias seis personas, que no dejarían de percibir sus correspondientes dietas en ese día, a exponer lo que hubiera podido decirse con un fax o mediante un envío por valija? Además, algunos rinconademucenses que podría citar con sus nombres y apellidos, y seguramente muchos valencianos de otras zonas de la Comunidad, están esperando desde hace años las subvenciones aprobadas y confirmadas que les corresponden por la rehabilitación de las fachadas y tejados de sus viviendas, pero que la Generalidad no paga por falta de recursos. Los improperios que se me ocurren prefiero no escribirlos; aunque no teman, ello se reflejará en las urnas de las próximas elecciones... ¡Al menos, eso espero! De lo contrario pensaré que tenemos lo que nos merecemos...

El Presidente de la Generalidad Valenciana, Muy Honorable señor Fabra, posando con el Consistorio del Ayuntamiento de Castielfabib (Valencia), 2013.

           Dice la señora Ninet que hubo un aparatoso desembarco de los políticos valencianos en Castielfabib, "para finalmente no comprometerse a realizar ninguna inversión en una zona en la que los ciudadanos se sienten absolutamente abandonados". Estimada señora Ninet, y disculpa la confianza, pues nos conocemos, ya que nos presentaron en Torrebaja hace un par de años, cuando hiciste el Pregón de Fiestas, llevabas una pierna escayolada... Desconozco si en esta ocasión ha habido el compromiso para alguna inversión, pero inversiones ha habido en los últimos años, y muchas. Lo que sí merecería valorar es su adecuación a las necesidades y rentabilidad social..., pero inversiones ha habido. Como natural y vecino del Rincón de Ademuz conozco bastante bien mi comarca, los pueblos, villas y lugares, y a sus moradores, y puedo decirte que no nos sentimos “absolutamente abandonados” de las Entidades autonómicas ni provinciales, tampoco aislados. Al menos no más que otras zonas del interior valenciano... Pero de serlo, lo hemos sido no sólo por el Partido Popular (PP), también por el Partido Socialista Obrero Español (PSOE), que gobernó durante muchos años. Los rinconademucenses tenemos buena memoria histórica, para lo bueno y para lo malo, y somos más agradecidos que rencorosos. Pero no, el problema del Rincón de Ademuz no son las “graves deficiencias debido al abandono y a la falta de inversiones” solamente. El problema principal es la falta de población y el envejecimiento de la misma, y todas las circunstancias que concurren en esta situación. Aunque bien mirado, se trata de una pescadilla que se muerde la cola...

Detalle del caserío de Castielfabib (Valencia), 2009.
Es cierto que se podrían mejorar algunos accesos y carreteras, por ejemplo la peligrosa carreterita de Ademuz a Mas del Olmo que conduce a Puebla de San Miguel y Losilla –ya sé que parte de este trazado corresponde al municipio, por ser camino rural -como la de Val de la Sabina a Sesga-, y que la Diputación Provincial no quiere hacerse cargo de ellas-; y la carretera de Ademuz a Vallanca y hasta Negrón, entre otros. Pero la carretera más importante que precisamos es la autovía de Cuenca a Teruel, en su tramo de Torrebaja a la capital turolense. Dicha vía estaba en proyecto, y éste fue desestimado por asuntos meramente técnicos y medioambientales. ¡Majaderos de políticos, lo único que buscaban era una buena excusa para retardarla y no hacerla! De llevarse a cabo, la CN-330 y la 420 se harían una de Torrebaja a Teruel, dejando la comarca perfectamente encarada al futuro. Pues el Rincón de Ademuz quedaría así unido por el norte con la autovía mudéjar de Sagunto a Somport, como ya lo está por el sur con la autovía de Valencia a Madrid, mediante la N-330, que une Torrebaja con Utiel en una hora. ¿Qué mejor inversión que unas buenas comunicaciones?
        En el artículo de referencia se dice también de “servicios sanitarios, transportes, infraestructuras...”. En cuanto a servicios sanitarios, estamos relativamente bien dotados, con un Centro de Salud en Ademuz y consultorios en los demás pueblos y aldeas, además de personal sanitario competente; y esto teniendo en cuenta la población y su dispersión. En lo que sí deberían hacer hincapié nuestros alcaldes es en la necesidad de que el Hospital General de Teruel siga siendo nuestro centro de atención para urgencias y la especializada. Pues desplazarse hasta Burjasot o Liria sí que es un problema, en especial para los ancianos, que son los que más utilizan estos servicios. Pero este problema se plantea en los límites de comunidad de múltiples zonas de España, y la cuestión debería solucionarse a nivel del Estado y entre las Comunidades limítrofes... Pero no esperen que se solucione de inmediato, cuando hasta ahora no han sido capaces de hacer una tarjeta sanitaria única para todos los usuarios del territorio español: cada comunidad tiene su tarjeta, su sistema informático propio..., incluso su calendario de vacunas –esto hasta hace poco-. Baste decir que la tarjeta sanitaria catalana carece incluso del número de la seguridad social, y el Gobierno del Estado se lo ha permitido, y lo sigue permitiendo.

Detalle del caserío de Castielfabib (Valencia), 2003.
            En cuanto a la “falta de inversiones”, ya digo que no ha dejado haber, y tendrá que continuar habiéndolas en el futuro. Pero cabría evaluar las que se han hecho, su necesidad y utilidad. El paradigma de lo que digo puede verse en Torrebaja, donde hace años hay un edificio en fase de rehabilitación –La Posada del Arte- que ya se ha tragado ochocientos mil euros, y sigue inconcluso. Y una enorme estructura –El Recinto Ferial-, asimismo inacabada. Los responsables no son sólo las entidades municipales, que lógicamente siempre quieren lo mejor para sus vecinos, sino las supramunicipales que lo han permitido. Las que se hagan en el futuro deberían enfocarse a escala comarcal antes que municipal, favoreciendo la cultura del encuentro entre los pueblos y sus moradores, y los servicios mancomunados. Quiero decir que hay que pensar en términos de comarca, pues individualmente somos demasiado pequeños e insignificantes para que se nos tenga en cuenta. Ya que el Rincón de Ademuz es un navío con siete departamentos comunicados, no estancos; y si éste se hunde nos hundimos todos... Porque parece que cada pueblo se preocupa sólo de los suyo, haciendo virtud del viejo refrán, tan español por otra parte: ¡Cada cual en su casa y Dios en la de todos! Cuando haríamos mejor en pensar como Unamuno: Si cada cual se mete en su casa, no habrá Dios que viva en la de nadie... -sí, esto es lo que decía el escritor y filósofo español, o algo parecido-.
            Yo no sé lo que habrá que hacer para incrementar la población del Rincón de Ademuz, donde cada vez somos menos y más viejos. El censo actual no supera las tres mil almas, siendo equivalente al del siglo XVII... Es cierto, para la gente joven es muy difícil vivir en la comarca, y todavía más improbable que venga gente nueva a la zona. En esto estoy de acuerdo con la señora Ninet, haría falta "poner en marcha planes que conviertan la zona en atractiva para nuevos residentes". Aunque no sé cuáles deberían ser estos planes... Hablando del asunto, alguien me decía: La gente nueva que viene aquí son personas con problemas, o alternativos... –yo no sé hasta que punto esto será cierto, pero si los que vienen con “problemas” aquí se les solucionan, estupendo; en cuanto a los “alternativos”, bueno es que haya un poco de todo, pues la variedad enriquece-.

Detalle del caserío de Castielfabib (Valencia), 2003.
            Dice la señora Ninet que "no se construyen escuelas ni se apuesta por crear empleo ni por poner en marcha planes que conviertan la zona en atractiva para nuevos residentes". Amiga, esto no es cierto del todo... Escuelas nuevas se han creado, no hay más que ver el gigantesco edificio escolar construido en Ademuz –estéticamente horrible, por cierto-; lo que necesita la zona no son escuelas, sino úteros fértiles... Pues no tiene sentido hacer escuelas en los pueblos donde no hay niños. Además, fabricar escuelas es más fácil que hacer venir parejas jóvenes en edad de procrear. Algunos pueblos han tenido que cerrar sus centros por falta de escolares, pero si los hubiera en número suficiente se abrirían otra vez..., probablemente. Para atraer nuevos residentes jóvenes, el problema no es la falta de centros de enseñanza para los niños, sino la ausencia de medios de subsistencia para sus padres.
       Según parece, algunos vecinos interpelaron al señor Fabra sobre la Ley de Dependencia... El presidente "aseguró que se trata de una ley que funciona muy bien, pero que las deficiencias que presenta son por culpa de Zapatero, algo incomprensible cuando el PP gobierna en esta Comunitat desde hace casi 20 años y no sabemos todavía en qué se han gastado los fondos que el Gobierno ha enviado para cubrir estas ayudas". En estos temas hay que dejarse de demagogias y olvidarse de Zapatero, que a Dios gracias ya es historia; nadie duda que Ley de Dependencia sea algo bueno y necesario, pero no deja de ser una expresión del estado del bienestar en el que nos hemos montado, quizá sin poder ni merecerlo; pues en última instancia todo se reduce a dinero. Dicho de otra forma, la Ley de Dependencia es buena, pero ¿podemos pagarla? Porque de lo que se trata no es de tener los servicios y prestaciones universales y gratuitos que queramos, sino de tener los que podamos sufragar sin esquilmar con impuestos a los contribuyentes. Con todo, en el Rincón de Ademuz hay bastantes vecinos que están beneficiándose de dicha Ley...

Detalle del caserío de Castielfabib (Valencia), 2003.


            A propósito de la visita del presidente Fabra, en la prensa digital apareció otro artículo firmado por F.P. Puche –Castielfabib, castillo amigo-, que vale la pena leer. No es que diga nada que no sepamos, pues se trata de un texto del estilo que hemos leído otras veces, pero que tampoco conviene olvidar:
  • <La visita, durante la jornada de ayer, del presidente de la Generalitat, Alberto Fabra, ha puesto de relevancia los valores excepcionales de un municipio histórico y pintoresco, Castielfabib, que merece ser incluido en nuestra lista de 'Lo que hay que ver'. Frondosos valles, ríos que alimentan al Turia, rodean a un pueblo empinado sobre la colina y coronado por una torre templaria: el tiempo, aquí, parece haberse detenido>.[5]

            Con la excepción de lo de “una torre templaria” –pues en Castiel no estuvieron los templarios, sino los hospitalarios de san Juan de Jerusalén-, todo lo demás puede admitirse como cierto... Respecto a la iglesia-fortaleza de Castielfabib -Nuestra Señora de los Ángeles, una de las maravillas arquitectónicas del Rincón de Ademuz-, el artículo de marras hace una serie de consideraciones. En un párrafo del final, se dice:
  • <En cuanto a la restauración del templo no se puede decir que haya sido terminada aunque se han dado los pasos necesarios para la habitabilidad del templo. Lo que significó la recuperación del uso, por parte de la Iglesia, de un templo que había tenido abandonado a su suerte durante muchos años. Porque, también para los regidores de la diócesis, parece haber templos de primera y de segunda… allá en las montañas del interior>.[6]
Detalle de la iglesia-fortaleza de Nuestra Señora de los Ángeles en Castielfabib (Valencia), 2003.

            La rehabilitación de la denominada iglesia-fortaleza, más bien una iglesia en una fortaleza, ha resultado muy costosa, tanto desde el punto de vista técnico como financiero, pues es muy antigua y se hallaba muy dejada. Las actuaciones llevadas a cabo hasta ahora han supuesto la consolidación del edificio y su preservación para el futuro; de lo contrario ya hace años que se hubiera caído... Pero hay que hablar con claridad, esto es, tranquilamente y con verdad, y dejarse de demagogias. De buena fuente tengo entendido que existe un compromiso notarial entre la Parroquia de Castielfabib y el Ayuntamiento de la villa, conforme la Iglesia cedía al municipio los terrenos situados por debajo de la ermita de Nuestra Señora de Gracia y el Cementerio, lo que era el Huerto del Cura y otros terrenos, para la construcción del Complejo Polideportivo Municipal; a cambio, el Ayuntamiento se ocuparía de la rehabilitación de la Casa Abadía...
No cabe duda que el asunto debe ser más complejo y caben otras consideraciones, pero la realidad que percibimos es la que es... Los terrenos se cedieron y el complejo deportivo se construyó; pero la vieja casa del cura, un notable y emblemático edificio de Castielfabib, no ha podido rehabilitarse. Por lo demás, había quien quería hacer del templo un museo, cuando es la iglesia parroquial de Castielfabib, una de las de más antigua prosapia de la zona, junto con la de Ademuz y Vallanca. No tenemos nada en contra de los museos, pero la iglesia es antes que nada la casa de Dios, un lugar de culto y oración abierto a todos –por mucho que a algunos les rechinen los dientes-. Por lo demás, no creo que la Diócesis abandonase la iglesia, pero los principales responsables de cada templo son sus feligreses y parroquianos; no en vano fueron ellos quienes iniciaron el proceso de rehabilitación, a través de la Entidad municipal. El arquitecto valenciano, Francisco Cervera Arias, no es ajeno al proyecto. Tampoco creo que para los responsables diocesanos haya iglesias de primera y de segunda... –aunque cabría matizar-. No debe olvidarse tampoco que el edificio donde se ubica la iglesia-fortaleza está declarado Bien Histórico Artístico –B.O.E., del 7 de diciembre de 1982-: ello supone que su rehabilitación debe contar con el beneplácito, la ayuda y protección del Estado.

Vista parcial del caserío de Castielfabib (Valencia), con El Torrejón en la parte alta (2003).

            Por lo demás, el señor alcalde de Castielfabib hizo un estupendo discurso de bienvenida, sencillo y elocuente, sin florituras: basta escuchar lo que dijo delante del Presidente, Conseller, Alcaldes del Rincón de Ademuz, Ediles de Castiel y público asistente...[7] Ciertamente, los rinconademucenses somos conscientes de que nuestra mayor riqueza son las gentes de esta tierra, curtidas por la dureza del clima y la precariedad; su medioambiente, el paisaje, la naturaleza y su patrimonio cultural son un tesoro; pero como bien dice el Alcalde, “necesitamos un primer empujón para ponernos en marcha..., siendo nosotros capaces del resto”. ¡Sin duda, merece la pena intentarlo! Vale.


© Alfredo SÁNCHEZ GARZÓN.
De la Real Academia de Cultura Valenciana (RACV).


[1] Alberto Fabra Part. (2013, 12 de març). Viquipèdia, l'Enciclopèdia Lliure. Data de consulta: 05:48, març 12, 2013 de //ca.wikipedia.org/w/index.php?title=Alberto_Fabra_Part&oldid=11312745.
[2] SÁNCHEZ GARZÓN, Alfredo. Don Eduardo Aguilar Villalba, alcalde de Castielfabib (Valencia), en: . http://alfredosanchezgarzon.blogspot.com.es/2012/04/normal-0-21-conversacion-con-un-alcalde.html, del miércoles 25 de abril de 2012.
[3] Máximo Buch Torralva. (2013, 6 de juny). Viquipèdia, l'Enciclopèdia Lliure. Data de consulta: 09:31, juny 6, 2013 de //ca.wikipedia.org/w/index.php?title=M%C3%A1ximo_Buch_Torralva&oldid=11911976.
[4] Ninet: “El desembarco de Fabra en Castielfabib al estilo de ‘Bienvenido Mr. Marshall’ ofende a los vecinos, que siguen esperando inversiones”, en: http://www.elperiodic.com/pvalencia/noticias/254151_ninet-desembarco-fabra-castielfabib-estilo-%E2%80%98bienvenido-marshall-ofende-vecinos-siguen-esperando-inversiones.html, del jueves 8 de agosto de 2013.
[5] Castielfabib, castillo amigo, en: http://www.vlcnews.es/secciones/tendencias/articulos/castielfabib-castillo-amigo, del miércoles 7 de agosto 2013.
[6] Ibídem.
[7] Discurso del Alcalde de Castielfabib en la visita del presidente Fabra, en: http://www.youtube.com/watch?v=3gUTAwnv3_0, del miércoles 7 de agosto de 2013.

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