jueves, 12 de julio de 2012

"GENTE DEL RINCÓN DE ADEMUZ", UN NUEVO BLOG.

A propósito de la apertura de un nuevo blog sobre la comarca.


Para que hablaran del Rincón busque a su gente.
Ellos, y solamente ellos, [...].
Sus nombres y la pequeña gran historia de cada uno...
Mª Ángeles Arazo,
escritora y periodista valenciana.


            Palabras previas.
      Dado el creciente número de entradas de mi primer blog –"DESDE EL RINCÓN DE ADEMUZ"-[1] y dada la dificultad que algunas personas, singularmente las de edad, tienen para manejarse en los archivos de este medio, se me ocurrió separar las “entradas” referidas a personas individuales, esto es, las entrevistas y estudios biográficos, integrándolas en un nuevo blog que he titulado: "GENTE DEL RINCÓN DE ADEMUZ".[2]
            El título no podía ser otro, porque trata de personas vinculadas de una u otra forma a esta comarca del poniente valenciano, ubicada entre Cuenca y Teruel, y se halla inspirado en el libro Gente del Rincón (Valencia, 1966) de Mª Ángeles Arazo, con fotos de Luis Vidal.[3] Hace años que conozco a la periodista y escritora, y a su libro...[4] La primera noticia que tuve del libro fue a través del ya desaparecido cronista, escritor y poeta Ricardo Fombuena Vidal (1924-2011), que lo tenía en su biblioteca.[5] Le pedí me lo prestara, pues con sólo hojearlo me enamoré de él; sí fue un amor a primera vista, porque hablaba de las gentes del Rincón de Ademuz, y entonces –hace de esto unos quince o veinte años- apenas había bibliografía sobre la zona. Tanto me impresionó su lectura que estuve a punto de escribirle a su autora para tratar de conseguir un ejemplar, cuando encontré una primera edición en una librería de lance de la calle Bonaire de Valencia. El ejemplar estaba dedicado: A José Mª y Lines, con la ilusión de mi primer libro –y firmado por la escritora-: como poseía el autógrafo valía algo más que otro volumen que tenían en la tienda sin la firma, pero decidí quedármelo.

Actual foto de "perfil" del Blog GENTE DEL RINCÓN DE ADEMUZ (2012).

            Con motivo de la publicación de otro libro de esta escritora –El Rincón de Ademuz (Valencia, 1998)- hice una reseña en Diario de Teruel, artículo que fue incluido después en mi primer libro.[6] En dicho texto escribí algunos comentarios acerca de Gente del Rincón, que dicen:
  • <He calificado de polémico el primer libro de Mª Ángeles Arazo, pues su publicación desató más de una airada protesta [...]; en especial entre las gentes de la Villa, que se sintieron ofendidas por alguna manifestación (de la autora), referida a la señora que regaló el reloj de la torre-campanario de la parroquial (de Castielfabib). Sin duda la periodista no pretendió en ningún momento injuriar a aquella digna señora, pero su ansia de realismo y verdad la llevó al terreno resbaladizo de las opiniones y a la intimidad de las personas>[7]
La escritora y periodista valenciana, Mª Ángeles Arazo [Foto de M. Lloret].

            Y continúa, diciendo:
  • <Aquello pasó y en nada mengua el mérito indiscutible del pequeño libro, que tanto habría de agradar a Francisco Candel (1925-2007), autor de otro no menos discutido título –Viaje al Rincón de Ademuz (Barcelona, 1977)-; Candel no se cansa de alabar el libro de la Arazo, citando observaciones y opiniones de la periodista. Teniendo a la vista aquel trabajo, con evidente valor etnológico, a más de treinta años de su publicación, seguimos admirando forma literaria y contenido; porque trata de algo que nos afecta íntimamente, como es el terruño, las raíces y sus gentes. No obstante, cabrá decir que aquellos personajes tan desgarrados y sinceros en su ternura y tragedia, aún siendo reales no representan para nada la totalidad de las gentes (del Rincón de Ademuz); en cualquier parte existe la rebeldía, la nostalgia, la resignación, la pobreza, el dolor o la locura... Pero (aquí) no más que en otra parte. El mérito de la autora sigue estando en captar la esencia de los personajes que (con tanta gracia y sencillez) describe; sus fantasías, virtudes y peculiaridades, mostrándolos desnudos al lector, despojados de lo sobrante>.[8]
Portada del libro Gente del Rincón (Valencia, 1966), de Mª Ángeles Arazo, con fotos de Luis Vidal.

            Releyendo aquellos párrafos que escribí hace tantos años no veo la necesidad de modificar nada de lo que allí se dice, pues sigo pensando lo mismo. De lo sucedido con el reloj de Castiel me contó algo don Diego Bautista Moya (1983-85), que fue alcalde de la Villa. Poco tiempo después de haberle enviado un ejemplar de mi libro, la señora Arazo me llamó por teléfono, para agradecerme el regalo y manifestarme su aprecio por lo que allí decía. En aquella misma conversación me contó lo realmente sucedido con la historia del reloj, con la promesa de que no lo escribiera. Así pues, dejamos en este punto el incidente, porque realmente no tiene más trascendencia...
            Sin embargo, como ya le manifesté a la periodista, aunque los personajes que describe no me parecen en absoluto representativos del Rincón de Ademuz de los años sesenta, ya que son más propios de un mundo imaginario y fantástico, siempre me inspiraron simpatía y una gran ternura. Otra cosa es el estilo literario, sobrio hasta la desnudez, con unos diálogos esencialmente gráficos, cinematográficos. En el último episodio del libro escribe de Val de la Sabina (Ademuz):
  • <No hay nadie en la aldea. Unos gorriones picotean granos que debieron caer de alguna caballería. Las casas son del color de la tierra; muchas están abandonadas y han comenzado a desmoronarse. Y junto a estos edificios, tan pobres, destaca la escuela asomada al río, a las huertecillas, a los álamos. La escuela, de construcción reciente, recuerda esas casas que hubiera dibujado un niño con una tiza...>[9]

            Lo cierto es que la forma de escribir de la Arazo me resulta admirable, quiero decir envidiable, en especial si la comparo con la mía propia; en todo caso, el estilo de esa obra me recuerda la de otro de mis autores preferidos en lengua castellana y catalana, me refiero a Josep Pla (1897-1981), el ampurdanés inmortal; aunque el estilo de éste sea, además de conciso, socarrón y cáustico: el secreto en la genialidad de su escritura está en el enfoque personalísimo de los temas que trata y en el adjetivo, que invariablemente coloca con acierto. De todas maneras, entre el “realismo mágico” y el “realismo poético”, elijo el poético, porque a la hora de escribir me gusta mejorar el aspecto de las cosas que observo. Para desagradable, ya tenemos la cotidianeidad...
El señor Daniel Aparicio Sánchez, organista de Torrebaja (Valencia), con su esposa (2009).
El señor Juan Herrero Hernández (Ademuz, 1922), avecindado en Torrebaja (Valencia).

            Sería absurdo compararme –¡Dios me libre!- con Mª Ángeles Arazo, pues nos separan la calidad y el número de sus libros, artículos y publicaciones. Sin embargo, sí podemos compararnos en la forma en que ambos descubrimos el Rincón de Ademuz. Al respecto, en el prólogo de su libro de referencia, dice:
  • <Hace ya muchos años, siempre que dibujé el mapa de Valencia, en la escuela, me llamó la atención aquella zona que permanecía aislada y que se unía al contorno de la región tan sólo con una línea. Me gustaba su nombre: Rincón de Ademuz, y me gustaba porque era apropiado, porque en el rincón siempre queda lo que se olvida, lo desconocido>.[10]

            Su venida al Rincón de Ademuz, su estancia entre nosotros y la publicación de su libro, constituyó, sin duda, un descubrimiento de la comarca para los valencianos; de ahí el homenaje que se le tributó en su momento.[11] El artículo resulta procedente, sin duda; pero eso de “descubrimiento” resulta exagerado. En todo caso deberíamos sustituir el término por “redescubrimiento”, pues el Rincón de Ademuz ya estaba descubierto hacía muchos años, siendo sus primeros “descubridores” Luis B. Lluch Garín y Vicente Badía Marín, ambos abogados, escritores y periodistas, que escribieron abundantemente sobre nuestra comarca en la prensa valenciana en la década anterior.[12] Prueba de ello la tenemos en una carta abierta de don Serafín Manzano Rubio -de Casasaltas-, en la que dice: "Luis Lluch Garín, con sus escritos acompañados de magníficas fotografías, y sus conferencias ilustradas con diapositivas, descubrió, aquí en Valencia, el Rincón de Ademuz, hermoso y deficiente al mismo tiempo" -dicha cita se refiere a los artículos que el periodista escribió sobre la zona a mediados de los años cincuenta, que primero se publicaron en el diario Las Provincias y luego en forma de libro-.[13] Los autores citados procedían del medio-franquismo y sus presuntas o evidentes simpatías con el régimen no gustaban a los nuevos representantes de la transición, algo parecido a lo sucedido con Josep Pla (que además de escéptico y escribir mucho en castellano no era nacionalista), el estimable José Mª Gironella (1917-2003) y otros grandes escritores de esa época, como el monárquico José Mª Pemán (1897-1981), o el inefable Camilo José Cela (1916-2002). A Cela lo salvó el Nobel...
            Ciertamente, Mª Ángeles Arazo contribuyó a “redescubrir” el Rincón de Ademuz en los finales sesenta, junto con Francisco Candel, pero la comarca la “descubrieron” realmente Lluch Garín y Badía Marín: y de alguna forma podría decirse que todos ellos contribuyeron a descubrirme a mí mismo en el Rincón de Ademuz. Porque muchos rinconademucenses, por no decir la totalidad, vivíamos aquí sin apercibirnos de la peculiaridad de esta comarca, "tan hermosa y deficiente al mismo tiempo" -como le decía don Serafín a Lluch Garín-.

El seño Antón Catalá Civera, director de la Banda de Música de Ademuz (Valencia).
El señor Aníbal Salagre Alonso, director de la Banda de Cornetas y Tambores de Torrebaja (Valencia).


           El libro “Gente del Rincón” fue el primero de Mª Ángeles Arazo, pero ¿a qué vino realmente la escritora al Rincón de Ademuz? Según sus palabras:
  • <Fui al Rincón de Ademuz para descubrirlo acercándome a su gente, a esos viejos, a esas viejas, unidos a las aldeas por fuertes raíces de siglos y de sangre, que se rebelan a toda emigración, que esperan mansamente el mismo fin que sus casas>.[14]

            Y termina diciendo:
  • <No quedan casi jóvenes en el pueblo [...] Para que hablaran del Rincón busque a su gente. Ellos, y solamente ellos, van a desfilar por las páginas de este libro. Sus nombres y la pequeña gran historia de cada uno, tan llena de humanidad, ternura, rebeldía y humor en algunos casos, la ofrezco como el más puro testimonio de la vida en unas aldeas del Rincón>[15]

            Al hilo de las manifestaciones de la periodista, me pregunto: Alfredo, ¿para qué escribes un blog sobre la gente del Rincón de Ademuz, qué es lo que pretendes con ello? Probablemente lo mismo que esta escritora valenciana, para descubrir su esencia a través de las gentes que hoy lo pueblan. ¡Ambicioso propósito! –pensarán algunos con razón-. Pero no deseo confundir a nadie, ya que cuando digo “gente” no me estoy refiriendo al conjunto de personas de la comarca, esto es, a la masa –que por cierto es muy pequeña-; no, me refiero a los individuos, a las personas concretas, sabiendo que, como en el Pensamiento y  Teoría General de Sistemas (TGS) del biólogo austriaco Ludwig von Bertalanffy, la entidad “Rincón de Ademuz” es algo más que la suma de los individuos y términos que lo forman. El libro de la Arazo se escribió hace bastantes años, pronto hará medio siglo, y todo ha cambiado mucho desde entonces: la propia vecindad, el aspecto estético y funcional de los pueblos, las comunicaciones, la mentalidad... Por otra parte –ya lo digo arriba- los personajes que ella describe, como los de Candel, aún siendo gente del Rincón, no eran representativos del común de los moradores. Junto a ellos había gente “normal” que vivía, trabajaba, sufría, gozaba y moría como ha sucedido siempre. Vecinos corrientes sin las rarezas y peculiaridades de aquellos otros de la Arazo, con inquietudes, aspiraciones y problemas reales; gente que ha nacido en esta tierra o que ha venido de fuera buscando aquí otra forma de vivir -gentes corrientes, decía- que entienden que “cualquier sitio es bueno para vivir si uno está a gusto” –como dice uno de los personajes de esa película estupenda de Montxo Armendáriz que es Obaba (2005)-.
Don César-Vicente Blasco Sánchez, alcalde de Casasaltas (Valencia).

Don Eduardo Aguilar Villalba, alcalde de Castielfabib (Valencia).
Don Octavio Gómez Luis, alcalde de Torrebaja (Valencia).


            Relación de “entradas” en el blog "GENTE DEL RINCÓN DE ADEMUZ", hasta la fecha, por orden alfabético de sus entradas.
ENTRADAS
UBICACIÓN (URL)
A don Ángel Antón Andrés,
in memoriam.
A don Ricardo Fombuena Vidal,
in memoriam.
Ángel Garrido Camañas y Pilar Blasco Férriz, naturales y vecinos de Ademuz
Aníbal Salagre Alonso, director de la Banda de Cornetas y tambores de Torrebaja.
Daniel Aparicio Sánchez, organista de Torrebaja (Valencia)
Don Agustín Navarro Zapata, cura párroco de Henerejos (Cuenca), en la Causa General.
Don Antón Catalá Civera, director de la Banda de Música de Ademuz.
Don Blas Mañes Palomar, cura párroco de Ademuz en la Causa General.
Don Carlos Esparza Gómez, sacerdote misionero itinerante.
Don César-Vicente Sánchez Blasco, alcalde de Casasaltas (Valencia).
Don Eduardo Aguilar Villalba, alcalde de Castielfabib.
Don Jaime Ruiz de Castellblanque, señor de Torrebaja.
Don Joaquín Vidal Munárriz, un coronel republicano en Torrebaja.
Don José Antonio Durá Bataller,
Nuevo cura párroco de Torrebaja.
Don Miguel Primo de Rivera, de paso por el Rincón de Ademuz.
Don Octavio Gómez Luis, alcalde de Torrebaja (Valencia).
Francisco Provencio Garrido, natural y vecino de Torrealta (Torrebaja).
Juan Herrero Hernández, la persistencia de la memoria.
Julián Martínez Vialanait (a) el Francés.
Vicente Asensio Monleón, labrador natural y vecino de Castielfabib (Valencia).
            Elaboración propia (2012).

            Las entrevistas o estudios biográficos contenidos en las entrevistas se refieren a gente corriente, naturales y/o vecinos del Rincón de Ademuz, o vinculados a la zona por razones históricas, afectivas o de momentánea vecindad. Encontraremos algunas necrológicas de personas de interés local, escritores y poetas. Militares durante la dictadura primorriverista y II República, y personas asesinadas durante la Guerra Civil (1936-39). Directores de Bandas de Música y músicos. Curas párrocos y misioneros. Alcaldes de los municipios locales, que son a la vez electricistas, albañiles y jubilados. Personajes históricos, como el señor de Torrebaja, que fue ajusticiado en Madrid por bandolerismo en el siglo XVII. Agricultores ancianos, octogenarios o nonagenarios en los que pervive la memoria de esta tierra. Emigrantes... Y me gustaría añadir todo tipo de personas, empleados y empresarios, maestros y profesores, amas de casa y funcionarios... Está claro que no se trata de hacer muchas entrevistas, pero como decía Marx, "de la cantidad sale la calidad". Aunque Marx sacó la cita de Goethe... 

Don Ricardo Fombuena Vidal, cronista, escritor y poeta.

Don Ángel Antón Andrés, catedrático, fundador y director que fue de la revista Ababol y del Instituto Cultura y de Estudios del Rincón de Ademuz (ICERA).


            De todos los entrevistados, los que más me apasionan son los ancianos –en los que siento subsiste la memoria de esta tierra-, consciente de que sus evocaciones y remembranzas constituyen un valioso legado que, inevitablemente, desaparecerá con ellos; de ahí mi interés por recoger sus recuerdos y vivencias. ¡Siento una mezcla de furor, impotencia y desasosiego por no haber sabido o podido aprovechar la oportunidad que tuve de hablar con tanta gente de estos pueblos que vivieron antes, durante y después de la guerra! ¡Cuántos cosas me hubieran contado, cuántas cosas sabría ahora que nunca sabré...! Por eso quisiera grabar todos sus recuerdos y bosquejar con ellos un gran cuadro o tapiz en el que observar el pasado, descubriendo lo que hemos sido y vislumbrando a la vez lo que podemos llegar a ser en el futuro. No me cabe la menor duda que mi labor recopilatoria siempre será minúscula, en todo caso incompleta y parcial; sin embargo, tengo la impresión de que salvar siquiera un fragmento de la memoria colectiva ya merecería la pena.

El señor Francisco Provencio Garrido, natural y vecino de Torrealta-Torrebaja (Valencia).
El señor Julián Martínez Vialanait (a) el Francés, afincado en Torrebaja (Valencia).


            Me interesa también la crónica municipal –el municipalismo, en suma-, que no hay que confundir con la política: la política, en tanto retozo de partidos, me parece algo agotado. Escuetamente, creo que la política debiera ser tan sólo “el arte de hacer posible lo necesario” –ni más ni menos-. De ahí las entrevistas a los alcaldes de estos municipios, para darles a conocer como personas –estado, familia, formación, oficio, ideas y creencias- y su concepción del estado de sus ayuntamientos, problemas y perspectivas. Pensé en entrevistar a todos los alcaldes, pero parece que no todos están dispuestos a dejarse interrogar...

        En suma: el objetivo del presente blog -"GENTE DEL RINCÓN DE ADEMUZ"- es el mismo que el más amplio -"DESDE EL RINCÓN DE ADEMUZ"-: dar a conocer el Rincón de Ademuz, propiciando un nuevo descubrimiento, merced a las personas que viven o han vivido en la comarca. Porque, ¿qué mejor herramienta para aproximarse al conocimiento de un territorio que a través de las gentes que lo habitan? Quizá no sea demasiado original -algo que tampoco se procura- y sí algo pretencioso; sin embargo, estimo que puede ser de gran interés para algunos, pues no sólo aproximará a las personas de cada lugar, ayudando a conocernos mejor unos a otros, sino que servirá, conjuntamente, para proyectar una imagen real y efectiva de nuestra comarca allende las estrechas lindes de sus fronteras naturales. Al menos eso es lo que pretendo, alumbrar la realidad, aunque sea con una cerilla... Vale.


© Alfredo SÁNCHEZ GARZÓN.



[1] SÁNCHEZ GARZÓN, Alfredo. Desde el Rincón de Ademuz: http://alfredosanchezgarzon.blogspot.com.es
[2] SÁNCHEZ GARZÓN, Alfredo. Gente del Rincón de Ademuz: http://sanchezgarzonalfredo.blogspot.com.es
[3] ARAZO, Mª Ángeles. Gente del Rincón, Ediciones Prometeo, Valencia, 1966.
[4] María Ángeles Arazo. (2012, 6 de julio). Wikipedia, La enciclopedia libre. Fecha de consulta: 10:54, julio 11, 2012 desde http://es.wikipedia.org/w/index.php?title=Mar%C3%ADa_%C3%81ngeles_Arazo&oldid=57600354.
[5] SÁNCHEZ GARZÓN, Alfredo. A don Ricardo Fombuena Vidal, in memoriam, en: http://alfredosanchezgarzon.blogspot.com.es/2011/10/ricardo-fombuena-vidal-in-memoriam.html, del lunes 17 de octubre de 2011. ID. A don Ricardo Fombuena Vidal, in memoriam, en: http://sanchezgarzonalfredo.blogspot.com.es/2011/10/don-ricardo-fombuena-vidal-in-memoriam.html, del lunes 17 de octubre de 2011.
[6] SÁNCHEZ GARZÓN, Alfredo. Desde el Rincón de Ademuz, Valencia, 2000, pp. 23-25.
[7] Ibídem, p. 24.
[8] Ibídem, pp. 24-25.
[9] ARAZO (1966), p. 145.
[10] ARAZO (1966), p. 7.
[11] Redacción: El Rincón de Ademuz rinde homenaje a su “descubridora”, Mª Ángeles Arazo: http://www.lasprovincias.es/v/20100814/valencia/rincon-rinde-homenaje-descubridora-20100814.html.
[12] SÁNCHEZ GARZÓN, Alfredo. De crónicas y cronistas, en: http://alfredosanchezgarzon.blogspot.com.es/2012/07/de-cronicas-y-cronistas.html, del jueves 5 de julio de 2012.
[13] LLUCH GARÍN, Luis B. Ermitas y paisaje de Valencia, Edita Caja de Ahorros de Valencia, Valencia, 1980, vol. I, p. 506.
[14] ARAZO (1966), p. 7.
[15] Ibídem, 9.


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